Revista Diners
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Hace apenas un mes, el columnista musical Tom Service del periódico The Guardian, de Reino Unido, lanzó una pregunta en el titular de su artículo sobre las presentaciones de la Berliner Philharmoniker en Londres: ¿Es esta orquesta realmente mejor que el resto?
“Así que sí: en interpretaciones como esta, la Berliner Philharmonikerrealmente da lo ‘mejor’ de sí misma y descubre en la música dimensiones que siempre han estado ahí, simplemente se necesitaban estos músicos y este director para encontrarlas”, se contesta Service al final de su artículo.
Ese director, Kirill Petrenko, nacido en Siberia, y esos más de cien músicos ahora llegarán a Colombia para dos conciertos en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo: el miércoles 14 y el jueves 15 de octubre. Esta será la primera ocasión en la que la orquesta berlinesa, que acaba de inaugurar la temporada 2026-2027 del célebre Carnegie Hall de Nueva York, se presenta en nuestro país.
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“Sabemos que pasar de 0 a 2.600 metros de altura es probablemente todo un desafío para la orquesta”, aseguró en tono de broma Andrea Zietzschmann, gerente general de la orquesta, en una rueda virtual que reunió a periodistas estadounidenses, colombianos y de los otros países en los que se presentará la agrupación en nuestro continente -Brasil y Argentina-.
La Berliner Philharmoniker nació en 1882 y ha tenido directores titulares como el austriaco Herbert von Karajan y el italiano Claudio Abbado, dos de las batutas más aclamadas del siglo XX. Ya en nuestro siglo, figuras como el británico Simon Rattle asumieron el atril principal de la orquesta, consolidando su estatus como una de las más importantes del mundo.
Incluso en la ficción, la agrupación ha tenido a las mejores intérpretes del mundo. En Tár, la excepcional película de Todd Field, la protagonista, Lydia Tár, encarnada por Cate Blanchett, es la directora titular de la Berliner Philharmoniker.
De vuelta a la realidad, después de Rattle, que además promovió formatos innovadores como el Digital Concert Hall, una plataforma que transmite en streaming algunos de los conciertos de la agrupación, Kirill Petrenko asumió el rol de director titular de la orquesta alemana.

“Cuando Kirill tomó la posición con nosotros, nuestro deseo desde el principio fue llegar a nuevos destinos. Somos conscientes, por supuesto, de que, así como Brasil y Argentina, Colombia es un país donde la música clásica tiene un papel importante, hay muchas orquestas juveniles y muchas actividades musicales”, añadió Zietzschmann, quien agregó que los músicos de la orquesta también ofrecerán actividades educativas en Bogotá con la Orquesta Filarmónica Prejuvenil.
Ya sobre los repertorios, Petrenko aseguró que el primer día la orquesta interpretará obras de un corte más romántico, empezando con las Variaciones enigma, del compositor británico Edward Elgar, y continuando con la Sinfonía n.° 4, del ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky.
“Elgar significa mucho para mí, tiene un estilo muy genuino y británico, que ya interpretamos en Londres y ahora estamos muy contentos de proporcionar nuestra experiencia de esta pieza a nuestro público latinoamericano. Y la Sinfonía n.° 4 de Tchaikovsky tiene muchos elementos enigmáticos sobre la fe, sobre el destino, sobre el fatum, como lo llamaba Tchaikovsky, sobre la lucha del individuo con la tragedia de la vida”, añadió Petrenko.
En el segundo concierto, el del jueves 15, la Berliner Philharmoniker compartirá escenario con el pianista islandés Vikingur Ólafsson, un maestro para interpretar las obras de los compositores alemanes del barroco.
El repertorio de ese día justamente estará dedicado a autores del país de origen de la orquesta, con el Concierto para piano n.° 1 de Johannes Brahms, que tendrá como solista a Ólafsson, y el poema sinfónico Also sprach Zarathustra (Así habló Zaratustra), que Richard Strauss compuso inspirado en el texto homónimo de Friedrich Nietzsche.
Los dos programas, que por supuesto son diferentes no sólo en estilos, sino en épocas y en procedencias, demuestran la versatilidad de la orquesta y son un ejemplo de por qué esta agrupación ha logrado esa marca de ser una de las mejores del mundo.
Además, Petrenko espera que estos conciertos dejen otro tipo de conexiones. Para ello, toma como ejemplo las obras del primer día, de Elgar y Tchaikovsky. “En cada variación, Elgar incluyó un bosquejo, un retrato de uno de sus amigos. Y por eso, para mí, este programa es algo con lo que me gustaría hacer amigos, con las audiencias a las que ya se las hemos interpretado y también con los colombianos. Por eso, los trabajos tienen un sentido de intercambio para crear una amistad”, afirmó el director.
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