La Aeronáutica Civil confirmó que el nuevo aeropuerto Santiago Vila, en Flandes (Tolima), estará listo el 31 de diciembre de 2025. Esta terminal, que avanza con un 68% de construcción, promete reducir de manera notable el tiempo de viaje entre Bogotá y municipios como Melgar, Girardot y Carmen de Apicalá, ahora un trayecto terrestre de más de tres horas. Una transformación que despega desde el Tolima para conectar la vida, el trabajo y el descanso de toda una región. Vea también: “Fernando Gaitán estaría orgulloso de ‘Betty la Fea: La Historia Continúa” La apertura parcial de 1.200 metros, con un ancho de 30 metros, marca un hito ya que parte del aeropuerto ya funciona mientras el resto del terreno se transforma. Más de 200 trabajadores, entre quienes más del 60% son de la región, moldean ese sueño aerocomercial con paciencia, esfuerzo y comunidad.
Desde el Ministerio de Transporte y la Gobernación del Tolima han desembolsado una inversión cercana a $54.000 millones de pesos, una apuesta tangible al futuro logístico de la zona. Una pista con nuevos estándares y mirada regional en el nuevo aeropuerto Se está trazando un corredor moderno y la rehabilitación que incluye zonas de seguridad en los extremos de la pista, bajo estándares internacionales, desplazamiento del umbral 85 metros al sur y repavimentación de calles de rodaje Alfa y Bravo. Las franjas de seguridad están niveladas casi en un 95%, y el movimiento de tierras alcanza un 89%. El sistema de drenaje presenta un 67% de avance y, de ese total, el 60% ya cuenta con revestimiento concreto. También se renovará la estructura y superficie de la pista, se modernizarán las ayudas visuales y el sistema de iluminación para vuelos nocturnos y de baja visibilidad. Se construirán plataformas de giro en ambos extremos, y la cabecera 02 se ampliará en 85 metros.
Una nueva etapa para el aeropuerto de carga y pasajeros Este aeropuerto lleva años esperando su momento. Inaugurado en 1948, fue en su momento puerta de entrada para Girardot y región; con el tiempo, la actividad cayó y el aeropuerto quedó en el olvido. Hoy se perfila como una infraestructura estratégica para carga, turismo y conexiones comerciales, una opción moderna frente al Aeropuerto de Perales en Ibagué. Ya existen gestiones para que Aerosucre instale allí una base de mantenimiento, lo que reafirma el potencial de este sitio como epicentro logístico. Impacto regional en turismo, empleo y desarrollo La obra potenciará la llegada de viajeros a destinos como Melgar, famoso por su clima cálido, fortalecerá el turismo, activará el comercio local y atraerá nuevas inversiones. “Esta infraestructura es mucho más que una pista; es un puente entre el pasado prometedor y el futuro dinámico que necesita el Tolima”, dice Jaime Eduardo Melo, líder gremial del Espinal. Entre el destino y el cruce del Magdalena Flandes se encuentra estratégicamente ubicado, conurbado con Girardot, y bañado por las aguas del Magdalena.
Su territorio, memoria de los primeros puentes ferroviarios y tronco de la aviación nacional, vuelve a latir a propósito del aeropuerto. Desde infraestructura hasta paisajes y costumbres regionales, este nuevo aeropuerto Santiago Vila articulará lo cotidiano con lo aéreo, proyectando una conexión que hace 75 años parecía solo un anhelo y que ahora se erige, en una realidad palpable.



