Se podría decir que toda su vida ha sido un jugador blanco. Ya en 1988, Iker Casillas se estiraba en el campo de juego en Navalcruz, pueblo donde vivía sus papás. Un año después, y hasta hace unos días, el eterno arquero blanco nunca dejaría de usar la camiseta del Real Madrid, solo alternándola con La Roja, de la selección Española.
Con el Real Madrid ganó 5 ligas españolas, 2 Copas del Rey, 4 Supercopas de España, 3 Ligas de Campeones, 2 Supercopas de Europa, una Copa Intercontinental y un Mundial de Clubes.


