Los Latin America’s 50 Best Restaurants 2025 revelaron los puestos del 100 al 51 de 2025 donde Colombia reluce con cuatro propuestas locales que lograron instalarse en un escenario que impulsa nuevas rutas gastronómicas y que expone miradas frescas sobre la cocina continental. Estos restaurantes se han convertido en vitrinas para que nuevos chefs se muestran en un escenario internacional con platos de lujo que han despertado la atención de comensales y expertos en gastronomía.
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En Diners le mostramos a los restaurantes, no sin antes recordarle que el ranking principal, del 50 al 1, se revelará en Antigua Guatemala el 2 de diciembre y que este es un abrebocas, que nos permite intuir lo que se viene en la lista principal de los Latin America’s 50 Best Restaurants 2025.
Sambombi Bistró Local está en el puesto 98
El restaurante del chef Jhon Zárate se las arregla cada semana para poner nuevos ingredientes, proporcionados por agricultores antioqueños, lo que convierte su menú en una experiencia literalmente renovada. Esto permite que los comensales encuentren una mezcla de intuición y técnica que se expresa en preparaciones tan evocadoras como un pollo asado con setas shiitake o unos ñoquis de yuca que revelan la riqueza de la despensa nacional, mientras que la crema catalana aporta un contraste cálido que redondea una experiencia de cocina popular en todo su esplendor.
Sambombi es amplio y luminoso, lo que favorece una sensación de tranquilidad que se potencia con la vegetación abundante y con la vista permanente hacia la cocina. Los comensales que entran contemplan toda una propuesta de servicio y destreza de un equipo de cocina coordinado como un reloj.

Selma está en el puesto 96
El segundo restaurante de Álvaro Clavijo abrió sus puertas en una casa restaurada del barrio Chapinero hacia finales de 2023 y su presencia en la lista ampliada responde a una cocina casual pero con sabores sorprendentes. Bajo la mirada del chef Esteban Olaya, este restaurante encuentra un equilibrio entre la exploración y el respeto por los sabores colombianos.
El ambiente cálido del restaurante invita a compartir entre semana con amigos y la carta de bebidas amplia favorece una energía que invita a disfrutar de creaciones que se han convertido en motivo de conversación en la ciudad, entre ellas el bikini de atún con lechuga, huevas de trucha y una vinagreta de mantequilla tostada.
Estos platos son el resumen de una búsqueda de texturas y combinaciones, que generen una experiencia inolvidable para todo tipo de comensal.
Debora está en el puesto 85
Aunque este restaurante abrió a mediados de 2023, el equipo detrás de su creación posee una trayectoria sólida que se refleja en una propuesta que resalta la hiper estacionalidad y la abundancia de frutas y verduras que ofrece el país, lo que permite que cada plato adquiera un carácter y color bastante llamativo a primera vista.
Esto se debe a la atención minuciosa del chef Jacobo Bonilla, quien conoce con profundidad las posibilidades expresivas de ingredientes que cambian con el clima y las cosechas.
La carta de vinos, seleccionada por Valentino Galán, complementa estas preparaciones con una intención clara de acompañar sin interferir, lo que crea un diálogo cálido entre la copa y el plato y que potencia el carácter de una cocina que pone en el centro la belleza natural del territorio.
La presencia de Debora en la lista del 100 al 51 reconoce una madurez creativa que se suma a un enfoque personal que encuentra fuerza en la expresión visual y en la sensibilidad gastronómica.
Oda está en el puesto 76
El G Lounge de Bogotá alberga un espacio inesperado que combina un campo de golf indoor con un bar de whisky y otras propuestas, aunque la verdadera sorpresa se encuentra en un restaurante que ha ganado reconocimiento por su mirada renovada sobre los ingredientes autóctonos del país.
Oda se ha convertido en un punto de encuentro para quienes desean comprender la cocina colombiana desde una perspectiva contemporánea que busca honrar el origen y transformar la experiencia del comensal, bajo la visión de la chef Natalia Cocomá.
Entre tanto, su interior elegante con ventanales que permiten contemplar la ciudad establece un ambiente propicio para entregarse a un menú en el que destacan preparaciones como un calamar del Pacífico acompañado de espuma de miso, coco tostado, hojas de acedera, tamarindo y flores de yacón, lo que revela un interés por ensamblar sabores que provienen de distintas zonas del país para construir una narrativa que conecta tradición y modernidad.



