Con ese nombre tan de río inglés, este pueblo de Antioquia se ha convertido en una auténtica joya como destino en 2025. Támesis, que limita con los municipios Jericó, Jardín y Fredonia huele a café tostado, plátanos maduros, dulce de caña y frutas cítricas que se disfrutan alrededor de su plaza, típica colombiana, con adoquines, una iglesia de antaño y árboles centenarios que hacen sombra a los visitantes del pueblo. Vea también: Esta es la otra piedra parecida a la del Peñón que pocos conocen en Antioquia Sin embargo, usualmente los turistas solo visitan el lugar durante unas pocas horas para disfrutar de este paisaje tan colombiano, desconociendo que Támesis tiene una zona rica en petroglifos que están mucho antes de la llegada de los españoles y que se dice que son más de 300 piedras talladas por los indígenas embera chaami. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por RyanShot (@_ryan_shot) Esta actividad de apreciación histórica, puede durar un día, que bien puede mezclar con caminatas por la naturaleza alrededor del pueblo y prácticas de rappel y otros deportes extremos por sus ríos y quebradas, ya que Támesis resulta ser rico en fuentes hídricas y paisajes exuberantes, como casi toda Colombia. ¿Cómo llegar a Támesis, Antioquia? Desde Bogotá la forma más práctica es volar a Medellín y continuar por carretera hacia el suroeste antioqueño.
Esa combinación reduce tiempos, aunque exige coordinación de vuelos y transporte terrestre. El viaje por carretera desde la capital puede tomar entre siete y ocho horas en automóvil, dependiendo de las condiciones de tránsito. Ahora si está en Medellín, la ruta es más corta. Existen servicios de bus hacia Támesis con trayectos de aproximadamente tres horas. En vehículo particular el recorrido dura un tiempo similar y permite detenerse en miradores que se abren a lo largo del camino. Estas paradas son ideales para que los mismos habitantes de la región le hable maravillas del destino. Por ejemplo, le contarán que los Organales del río San Antonio son el principal atractivo del lugar, pues son formaciones rocosas que levantan paredes, tubos y cavidades sobre el cauce. El agua corre y produce sonidos como un órgano natural donde la piedra vibra con la corriente. Es considerado el organal de agua más grande de Colombia. Los organales y mucho más en Támesis Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Nicolas Ibarguen (@nibarguen) El ingreso no cuenta con una tarifa fija oficial, ya que depende de los guías y operadores locales que organizan las expediciones, que ajustan sus tarifas según la duración del recorrido, el transporte y los servicios incluidos. Por ello, se recomienda contactar con las agencias del municipio antes de emprender la visita, como puede ser Real Tourismo Támesis , que cuentan con su debido registro nacional.
Por otro lado, en este mismo territorio, hay una roca a la que llaman la piedra que conversa con el sol y la luna. Sus formas guardan calor y proyectan sombras que parecen abrir relatos, como si la montaña hablara en códigos de tiempo y silencio. Un fenómeno natural que utilizaron los ancestros para determinar los tiempos de sembrado y cosecha. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Real Tourismo Támesis , Operador turístico (@realtourismotamesis) Entre tanto, Támesis se le conoce también como un territorio de aguas subterráneas que han circulado durante millones de años, que registran procesos geológicos y climáticos que anteceden a la vida humana en estas tierras. De allí brotan manantiales que sostienen cultivos, huertas y cafetales, y que al mismo tiempo abastecen al pueblo. Cuidar esa reserva implica proteger cuencas y prácticas agrícolas. Es una memoria líquida que recorre capas profundas y que regresa a la superficie como fuente de vida, como lo enseña Ecocartama.co, otra agencia de turismo de la región. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por ECOCARTAMA.CO (@ecocartama.co) En Támesis también se impulsa un trabajo comunitario de restauración y conservación, donde los habitantes, organizaciones y autoridades colaboran para proteger la fauna, el bosque y el agua desde la montaña hasta los ríos. El esfuerzo se concentra en el bosque seco tropical, considerado el ecosistema más amenazado del país.
Allí se propagan y siembran miles de árboles cada mes, con acciones que incluyen monitoreo, acuerdos entre propietarios, control de incendios y educación ambiental. Es conservación tangible, con raíces en el propio territorio. Dónde dormir y comer en Támesis Támesis cuenta con alojamientos en fincas, cabañas y hostales que ofrecen estadías tranquilas, muchas veces con vistas hacia los cerros y acceso a senderos rurales. Algunos espacios combinan hospedaje con experiencias de campo y caminatas por el entorno natural. Aquí conviene reservar con anticipación en temporadas de alta afluencia en Airbnb u otra plataformas de hospedaje. Pruebe suerte con Jaibaná hospedaje, uno de los lugares con mejor calificación por sus visitantes. En el centro del pueblo se encuentran cafés artesanales, pequeñas pizzerías y restaurantes que utilizan productos locales. Existen también opciones vegetarianas y menús alternativos para quienes buscan una alimentación distinta a la tradicional. La cocina de la región ofrece granos, frutas y preparaciones que transmiten la relación de la comunidad con la tierra. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Municipio de Támesis (@alcaldiatamesisantioquia) Para la muestra está Delicias del balcón, que ofrece comida típica antioqueña; Pa’ Cuates, que tiene lo mejor de la cocina mexicana; Togo Támesis, que ofrece cafés de origen, platos vegetarianos y opciones gastronómicas de talla internacional que van muy bien con su ambientación bohemia en el centro de Támesis.



