No solo las tramas detectivescas, los dramas de familia o la ciencia ficción y las explosiones tienen rating. El amor en una versión cómica trae más seguidores que las abejas a la miel. Las situaciones románticas envueltas en una graciosa cotidianeidad identifican mucho a las personas que aún quieren algo común, porque el amor no es drama en la cabeza de la mayoría y la esperanza de encontrar a alguien compatible para pasar el resto de la vida siempre será bienvenida.
En el cine la comedia romántica parece haber desaparecido con la muerte de la genialísima Nora Ephron, que le dio al mundo clásicos como When Harry Met Sally y You’ve got mail. Hoy el género es una burla de lo que solía ser, con fracasos permanentes como cada película que protagoniza Katherine Heigl o Ashton Kutcher.
Sin embargo, como con las series de gran factura como las producciones de HBO, el amor está vivo y riendo en las pantallas chicas, y en esta temporada llega con más fuerza que nunca.
Por supuesto, la tensión romántica no es nada nuevo, y ese es uno de los aspectos que más atrae a los televidentes. Y es una espada de doble filo, pues juntar a los protagonistas de una serie a veces puede significar también su perdición. Famoso en la industria es el caso de “Moonlighting” (1985-1989), protagonizada por Bruce Willis y Cybill Sheperd, cuyos ratings se desplomaron una vez los protagonistas se convirtieron en pareja.
En contraste, una de las series más populares de los 90 fue Mad about you, en la que una pareja de recién casados -Jamie (Helent Hunt) y Paul (Paul Reiser) – sorteaba los devenires de compartir una vida con altibajos pero con demostraciones de cariño diarias.
Hoy en la pantalla chica existe el romance entre parejas de amigos como New Girl y The Mindy Project, entre parejas complicadas como los de Hart of Dixie, historias de amor que duran toda la vida como la ya terminada How I met your mother, o amores que parecen imposibles como el de Leonard y Penny en The Big Bang Theory o Jim y Pam en The Office.
Y ya no es una regla implícita juntar a los protagonistas de las historias para tener un final feliz, el formato serial hace que la trama principal y la pareja enamorada rote por la vida hasta casi el final de la serie, van y vuelven se enamoran de otros, son amigos, se enemistan y hasta se casan – no entre ellos- Una prueba de esto fueron Ross y Rachel en Friends.
En la temporada 2014-2015 la oferta de comedias románticas viene sorprendentemente amplia, y los “previews” que ya circulan en internet prometen.
Empezando con “Selfie”, una modernización del clásico “My fair lady”, protagonizado por Karen Gillan (Doctor Who) y John Cho (American Pie), que llama especialmente la atención pues es la primera vez que un actor asiático se convierte en galán de una serie. Cho es maravilloso como el estricto Henry Higgins, mientras Gillan es una divertidísima Eliza Dooley, obsesionada con las redes sociales sin darse cuenta de que se ha perdido de interactuar con personas reales.
También viene Manhattan Love Story, con los relativamente desconocidos Analeigh Tipton (America’s Next Top Model) y Jake McDorman (Greek), sobre una chica obsesionada con las compras y un donjuán con una Nueva York de cuento de hadas como escenario. Es el tipo de programa que dura alrededor de 13 capítulos antes de ser cancelada por bajo rating y condenada al olvido. Amanecerá y veremos.
A to Z parece repetir la fórmula de How I met your mother, esta vez con unos protagonistas que se llaman Andrew y Zelda. De toda la oferta, esta es quizás la que menos promete pues no tiene un factor que la defina.
Marry Me, en cambio, con Casey Wilson y Ken Marino, tiene el potencial de ser un clásico. Tanto Wilson como Marino son veteranos de la comedia (Wilson fue parte del elenco de Saturday Night Live y Marino fundador del grupo The State) y pueden crear una combinación como la que lograron Reiser y Hunt en Mad about you.
Mención especial merece The Cosmopolitans, dirigida por el enigmático Whit Stillman, una producción exclusiva de Amazon.com, cuyo piloto está circulando por internet y dependerá de los usuarios (por ahora exclusivo de Estados Unidos) que voten si se producen o no más capítulos. La serie, que protagoniza Adam Brody (The O.C.) se sitúa en París y tiene el característico estilo reflexivo que Stillman plasmó en sus películas The Last Days of Disco y Barcelona.
¿Estaremos ad portas de la era de la comedia romántica en televisión? Los corazones sensibles esperan que así sea.

