Desde su estreno en 2013, El Conjuro se convirtió en un fenómeno inesperado. La dupla de Patrick Wilson y Vera Farmiga encarnando a Ed y Lorraine Warren le dio rostro a una saga que transformó el terror en espectáculo masivo, con sustos coreografiados, atmósferas densas y un universo que se expandió hacia Annabelle , La Monja y La Llorona . Más de una década después llega Últimos Ritos , el capítulo anunciado como final de la franquicia. Sin embargo, lo que debía ser un cierre apoteósico terminó convertido en la entrega más discutida y castigada por la crítica. Vea también: De peor a mejor: la lista de las películas de terror inspiradas en Ed y Lorraine Warren En Rotten Tomatoes, la cinta debutó con una calificación baja que sorprendió incluso a quienes han defendido la serie a lo largo de los años. Los comentarios coinciden en un punto: Últimos Ritos no logra la contundencia narrativa de la primera película ni ofrece algo nuevo en un género que, hoy, tiene propuestas mucho más audaces.
Prácticamente estamos frente a un epílogo rutinario y falto de alma. La nostalgia y el spoiler La película está enmarcada en 1964, con Lorraine Warren embarazada y enfrentándose a un demonio que amenaza a su familia. El arranque prometía tensión, pero pronto la historia salta a 1986, donde los Warren se reencuentran con el terror en la casa de los Smurl, una familia que vive un infierno sobrenatural. En paralelo, Judy, la hija de los Warren, sufre visiones desgarradoras que enlazan con un espejo, nuevo objeto maldito del universo de El Conjuro. Con esto, la crítica señala que este juego entre pasado y presente termina diluido en una trama que se extiende más de lo necesario. Las dos horas de metraje acumulan sustos repetidos y escenas de desesperación que pierden fuerza con la reiteración.
El guion de Ian Goldberg, Richard Naing y David Leslie Johnson-McGoldrick no consigue el ritmo necesario para sostener la tensión y, según usuarios de Rotten Tomatoes, “sobreexplota un recurso que ya estaba desgastado”. Lo que sí funciona en El Conjuro Aun en medio del desencanto, los elogios se concentran en el oficio visual. Warner Bros. y el productor James Wan mantuvieron los altos estándares de diseño con casas sombrías, atmósferas húmedas de penumbra y un cuidado meticuloso en la recreación de época. En ese terreno, la película se mantiene fiel a la identidad estética de la saga. También destaca el trabajo actoral. Wilson y Farmiga consolidan con naturalidad la complicidad de un matrimonio que envejece, pero sigue dispuesto a enfrentar lo imposible. La actriz Mia Tomlinson, en el rol de Judy, sorprende a la crítica y abre la puerta a que los estudios piensen en un posible spin-off con ella como heredera de este universo. Sin embargo, ni las buenas interpretaciones ni la cuidada ambientación lograron salvar la película de la sensación de repetición. La crítica internacional no perdonó Medios especializados fueron lapidarios.
Se habló de un “desaire al cine clásico de terror” y de una película “funcional, pero olvidable”. Para algunos, la saga ya se había convertido en un parque temático de sustos, incapaz de competir con los nuevos referentes del género como Zach Cregger ( Barbarian ), los hermanos Philippou ( Talk to Me ), Parker Finn ( Smile ) u Osgood Perkins ( Longlegs ). Frente a esa ola de propuestas perturbadoras y con riesgo creativo, Últimos Ritos parece una fórmula repetida con espectros que aparecen en los espejos, caídas por las escaleras, visiones sangrientas y un enfrentamiento final predecible. Un crítico de Rotten Tomatoes resumió la experiencia como “el verdadero terror está en lo mucho que se parece a todas las anteriores”. ¿Un adiós definitivo? El Conjuro se promociona como la última aparición de los Warren en pantalla grande. La despedida, sin embargo, se siente tibia. La saga que abrió un nuevo camino para el terror comercial en la década pasada cierra con un producto correcto, capaz de entretener a quienes buscan un par de sobresaltos, pero sin dejar huella en un género que exige cada vez más audacia. A pesar de la crítica, la taquilla de Últimos Ritos está diseñada para los espectadores que disfrutan de los sustos fáciles en el cine. Sin embargo, hasta los amantes casuales del género saben que esta historia será como una pieza mas dentro de la maquinaria de franquicias que un día supieron estremecer y hoy parecen un eco de sí mismas .


