Colombia es fuente inagotable de historias para Netflix. Cada tanto, la plataforma abre una nueva ventana hacia el país y su idiosincrasia que muestra la creatividad del país. Y, que, por fin, ya no se trata únicamente de narcoseries, también hay relatos con géneros diversos y voces de todo el territorio nacional que demuestran que el audiovisual colombiano está en plena madurez. Vea también: ¿Por qué Delirio, de Laura Restrepo, es tan importante en la literatura colombiana? Ahora no importa donde se encuentre el espectador en el mundo, ya es posible que hasta en el rincón más ínfimo pueda disfrutar de producciones nacionales que reflejan diversas caras del país. Desde aquellas que rinden homenaje a nuestro premio Nobel; los dramas juveniles de los años 70 y hasta los relatos de suspenso y comedias que critican la política nacional. Descubra con Diners las mejores series colombianas que se pueden ver en Netflix. Desde Cien años de soledad, hasta docuseries que se han ganado millones de visualizaciones en el mundo, como lo es Karol G . ¿Cuál es su favorita de la plataforma?
1. Cien años de soledad: Macondo en la pantalla Durante décadas, el fantasma de Macondo fue considerado inadaptable. Los productores sabían que trasladar la novela cumbre de García Márquez a la pantalla podría convertirse en un fracaso monumental. Sin embargo, Netflix se atrevió a aceptar el reto y en 2024 apareció la primera adaptación oficial de la saga de los Buendía. La serie narra el recorrido de varias generaciones en el mítico pueblo de Macondo, donde lo real y lo fantástico conviven sin contradicción. Desde la fundación de la aldea por José Arcadio Buendía hasta la última estirpe condenada al olvido, el relato se despliega con una fuerza visual que respeta la esencia del Nobel colombiano. La producción combina paisajes del Caribe, recursos de efectos visuales contemporáneos y un elenco escogido con rigurosidad. El resultado es una apuesta ambiciosa que coloca a Colombia en el centro del mapa audiovisual global.
2. La primera vez, de la juventud y la amistad en los años 70 La primera vez es una serie juvenil que transporta al espectador a la Bogotá de los años setenta. Con estética retro y un ritmo narrativo ágil, la historia gira en torno a un grupo de jóvenes que descubren el amor y la amistad en un colegio de hombres, justo cuando una alumna nueva irrumpe en sus rutinas. La producción captura los dilemas propios de la adolescencia, como lo es el despertar sexual, así como las lealtades y la rebeldía frente a la autoridad. Y es que la producción refleja la transformación social de un país que empezaba a abrirse a nuevos valores. Con vestuarios cuidados, música de época y un aire de nostalgia, la serie se ha convertido en un viaje emocional para distintas generaciones.
3. Frontera verde, de nuestras favoritas Si algo demuestra el catálogo colombiano en Netflix es la capacidad de experimentar con géneros. Frontera verde es un thriller policíaco con elementos de realismo mágico y suspenso que se desarrolla en la selva amazónica. La trama sigue a dos agentes que investigan crímenes extraños en un territorio donde conviven comunidades indígenas, secretos ancestrales y rituales incomprensibles para la lógica occidental. La serie se grabó en la selva de Leticia y la producción enseña al Amazonas como un escenario imponente, cargado de misterio y belleza visual.
4. Distrito salvaje, Juan Pablo Raba como un exguerrillero en busca de redención Entre las series más intensas del catálogo se encuentra Distrito salvaje , un drama de acción y suspenso protagonizado por un exguerrillero recién desmovilizado que intenta rehacer su vida en Bogotá. Encarnado por Juan Pablo Raba, este personaje deja atrás un pasado marcado por la violencia mientras se adapta a un país que todavía carga con heridas abiertas. La serie combina escenas de alta tensión con una reflexión sobre el posconflicto y las dificultades de la reinserción. Al mismo tiempo, ofrece un retrato de la capital como un escenario contradictorio, donde conviven el lujo y la marginalidad.
5. Medusa, la maestra de los giros narrativos y la tensión constante El éxito de Medusa confirma que las producciones colombianas pueden competir en mercados internacionales. La serie atrapó a la audiencia por su narrativa envolvente y sus giros inesperados, que mantienen la tensión en cada episodio. Y es que desde el montaje de la supuesta demanda de Abelardo de las Espriella a la serie, Netflix alcanzó una hito en audiencia y creatividad por su forma de llegar a los espectadores, eso sin dejar de lado el trabajo estelar de Juana Acosta, Manolo Cardona y Sebastián Martínez.
6. Karol G: Mañana será bonito El catálogo de productos colombianos en Netflix también se fortalece en el terreno de las docuseries. Karol G: Mañana será bonito ofrece una mirada íntima a la vida de la artista paisa que conquistó escenarios globales. La producción muestra sus procesos creativos, las dificultades personales que acompañaron su ascenso y la preparación de las giras que la consolidaron como una de las cantantes más influyentes del continente. Es un retrato de resiliencia y éxito que conecta con millones de seguidores alrededor del mundo.
7. James Rodríguez, luces y sombras de un ídolo La docuserie sobre James Rodríguez abre una ventana a la intimidad del futbolista colombiano más mediático de los últimos años. Con testimonios, archivos personales y entrevistas exclusivas, el relato muestra tanto los logros deportivos como los momentos difíciles de una carrera marcada por la presión internacional. Este retrato humano revela al hombre detrás del mito y lo acerca a un público que lo ha seguido en estadios y pantallas desde que se hizo mundialmente conocido en Brasil 2014.
8. Juanpis González, la comedia de tintes políticos El humor también tiene su espacio en Netflix con Juanpis González, la serie que parodia la política y la corrupción colombiana. Con sarcasmo y un tono irreverente, el personaje creado por Alejandro Riaño expone los excesos de la élite bogotana y la desconexión entre el poder y la ciudadanía. La serie funciona como un espejo incómodo, pero también como una reflexión cómica en un país donde la indignación social suele necesitar más risas y menos balas.
9. El robo del siglo: un atraco a lo “Casa de Papel” Basada en hechos reales, El robo del siglo revive el asalto al Banco de la República en Valledupar en 1994, considerado uno de los golpes más audaces en la historia criminal del país. La producción combina drama, comedia y suspenso en dosis equilibradas, con un guion que logra mantener la tensión incluso para quienes ya conocen el desenlace. Con actuaciones sólidas de Andrés Parra, Marcela Benjumea, Christian Tappan y Waldo Urrego, la serie se convirtió en una de las más vistas desde su estreno.
10. Muñecas de la mafia, glamour y tragedia en el mundo del narcotráfico La popular Muñecas de la mafia recupera el formato de telenovela para explorar la vida de las mujeres que se mueven en torno al narcotráfico. Esta historia de la cabeza de Juan Camilo Ferrand y Andrés López López, revela la fragilidad y los dilemas morales de personajes que se debaten entre el lujo y la tragedia. Aunque polémica, la serie abrió un espacio de discusión sobre los roles de género en medio de un universo dominado por la violencia y el poder económico ilícito que aún no logramos erradicar en el país .
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