La cantidad de superhéroes que han poblado las pantallas de cine en los últimos años solo es superada por la abrumadora cantidad de superhéroes que llegarán a los cines en los próximos años: entre el 2015 y el 2019 hay planeadas cerca de 25 películas de Marvel y DC, las dos principales editoriales de comics.
En medio de una oferta tan saturada, sería fácil que el trailer de Deadpool pasara desapercibido o fuera recibido con poco entusiasmo. Aunque goza de una gran popularidad entre los lectores de comics, carece del reconocimiento con el que cuentan héroes como Batman o Spider-Man. Entonces, ¿qué tiene de especial este y por qué vale la pena emocionarse por su llegada?
[diners1]
[/diners1]
Nuestro (anti)héroe
Wade Wilson era un mercenario, francotirador y experto en artes marciales que, buscando salvarse de un cáncer terminal, ingresó a un programa experimental del ejército en el que recibió un “factor de curación” que le permite regenerarse con gran rapidez de todo tipo de heridas. El experimento lo curó del cáncer, pero a cambio lo dejó desfigurado y mentalmente inestable. Más allá de sus poderes, es su locura lo que ha convertido al Deadpool en un personaje tan interesante: sin estándares morales, dispuesto a matar sin el menor remordimiento, dotado de un sentido del humor negro, ha sido bautizado como “El Mercenario Bocazas” —Merc with a Mouth en el original— por su tendencia a hablar con ligereza y burlarse en cualquier situación y de cualquier persona, y capaz de romper la llamada “cuarta pared” y hablar directamente con sus lectores. Así es: a diferencia de los demás personajes de los comics, Deadpool sabe que es un personaje de ficción y constantemente hace alusiones a ello.
No es fácil capturar la esencia de un personaje así y trasladarla a la pantalla grande. En 2009, Wade Wilson apareció en la película X-Men Origins: Wolverine interpretado por Ryan Reynolds. Aunque el trato que le dieron los productores al personaje enfureció a los fanáticos, hubo consenso en que Reynolds logró captar el espíritu —y el humor— del mercenario. Se habló de una película de Deadpool y de un guión que le hiciera justicia al material original: un Deadpool con sentido del humor, moralmente ambiguo y que rompiera la “cuarta pared” reconociendo que era el personaje de una película, mirando hacia la cámara para hablar con la audiencia y visitando a los ejecutivos de Fox para vengarse por el trato que recibió en la película de Wolverine. Sin embargo, el proyecto perdió fuerza rápidamente y cayó en una suerte de limbo hollywoodense: no había sido cancelado pero tampoco aprobado.
Los fans al rescate
Durante más de 4 años la película estuvo congelada. Sus realizadores trataban de mantener viva la esperanza de los fanáticos, Reynolds hablaba con pasión del proyecto y de los grandes planes que tenían para Deadpool pero terminaba por reconocer la frustración que sentía al no recibir luz verde por parte del estudio y se refería a la película como la peor relación en la que había estado.
Deadpool salió del coma y su “factor curativo” comenzó a hacer efecto en julio de 2014 cuando se filtró un corto video durante la Comic Con de San Diego. El video era una prueba de efectos visuales grabada en 2010, algo que los realizadores hicieron junto con Reynolds para darle a los ejecutivos una idea del tono y la estética de la película. La reacción de los fans fue positiva y el video —a pesar de ser una copia de baja calidad— se viralizó por la convención de comics más grande del mundo; los “ñoños” se hicieron escuchar en redes sociales y lograron inclinar la balanza a su favor y hacer que Fox aprobara la producción.
Un año después llega por fin el primer trailer de Deadpool, cargado de la violencia y el metahumor —un chiste alusivo al traje usado por Reynolds en Linterna Verde— que caracterizan al Mercenario Bocazas.
[diners1]
[/diners1]


