Cada día millones de trabajadores en el mundo enfrentan un enemigo invisible que se filtra entre los correos, las reuniones y las metas diarias: el estrés. Este fenómeno no solo erosiona la productividad, también afecta la salud física y mental de quienes lo padecen.
Durante décadas se han buscado métodos para disminuir sus efectos, pero los últimos años han puesto en el centro de atención un nuevo enfoque: la inteligencia emocional . Esta habilidad, que permite reconocer, entender y gestionar las emociones propias y ajenas, se ha convertido en una de las competencias más valoradas dentro del ámbito laboral. Estudios recientes demuestran que está estrechamente relacionada con el liderazgo, la empatía y la capacidad de tomar decisiones acertadas bajo presión.
Meditación e inteligencia emocional: una alianza comprobada Un estudio publicado en The Permanente Journal reveló resultados contundentes. Un grupo de 96 empleados del distrito escolar de San Francisco, en California, practicó técnicas de meditación durante cuatro meses. Al finalizar el programa, los investigadores observaron una mejora significativa en los niveles de inteligencia emocional y una reducción considerable del estrés percibido . Laurent Valosek, líder del estudio, explicó que los participantes enfrentan altos niveles de tensión debido a la naturaleza de su trabajo, ya que deben acompañar a estudiantes en la resolución de problemas cotidianos. Este estudio demuestra los beneficios de la meditación en el lugar de trabajo. Con un creciente cuerpo de evidencia sobre el valor de la inteligencia emocional y los efectos dañinos del estrés psicológico, las organizaciones están buscando herramientas que promuevan la autoconciencia y la empatía entre sus empleados, señaló Valosek. Resultados que respaldan la práctica Omid Armin en Unsplash El grupo que meditó no solo redujo su estrés, también mostró mejoras en coeficiente intelectual, manejo del estado de ánimo, adaptabilidad y habilidades intrapersonales . [TRUNCADO]



