A simple vista, Suna da la impresión de ser un restaurante de barrio que fácilmente se encontraría en el Village de Nueva York. Desde la entrada, una tienda donde se puede comprar leche, pan y tomates y el trato amigable del personal, reciben al comensal con la actitud de quienes conocen a sus clientes de tiempo atrás y han hecho parte de sus vidas: es que la cantidad de experiencias vitales que gira alrededor de la comida es innumerable.
Sin embargo, cuando se mira más allá de la superficie, resulta que la leche es de soya o de almendras, los tomates son orgánicos (de un color, forma y sabor únicos por su intensidad) y el pan, multigranos, es completamente integral. Los chocolates y golosinas son vegetarianos, y en vez de papas fritas de paquete, hay rodajas deshidratadas de manzana y piña. Mientras tanto, en el comedor se está sirviendo un salmón pescado ese mismo día a la amapola, o un filete de res certificado de origen, acompañado de un vino orgánico y biodinámico.
Es que Suna, el restaurante de comida sana de la zona G, se caracteriza por manejar productos exclusivamente orgánicos, sin colorantes, fritos, ni aditivos. De ahí que cada ingrediente tenga el sabor que debe tener, y la experiencia sea única.
Aunque no es exclusivamente vegetariano, Suna tiene una amplia gama de platos con estas características, para quienes son aún más exigentes y comprometidos con el planeta.
Dirección: Calle 71 # 4 – 47
Teléfono: 212 3721
