Reglas para dar un buen regalo de amigo secreto en la oficina

“¿Ese quién es que es?”, “Nunca he hablado con esa persona” o “¿Qué le voy a dar a una persona a la que no conozco?” son algunas de las frases que se pueden oír en los pasillos de las oficinas de Colombia.

Ah, septiembre. Época de amor y amistad, de expresarle cariño a nuestros seres queridos, de encontrar formas de mostrar nuestro amor, pero también época de estresarse porque en el amigo secreto de la oficina a uno le salió un compañero de trabajo que ni siquiera identifica por el nombre.

“¿Ese quién es que es?”, “Nunca he hablado con esa persona” o “¿Qué le voy a dar a una persona a la que no conozco?” son algunas de las frases que se pueden oír en los pasillos de las oficinas de Colombia. Pero tranquilo, no se preocupe. Siga estas reglas y asegúrese de no embarrarla con el regalo en este mes de amor, amistad y relaciones cordiales con gente de la oficina.

1. Préstele atención a las reglas

Si en la oficina dicen “regalo de $50.000 máximo”, entonces no se ponga a regalar algo que cuesta $100.000. No sea esa persona que hace que los demás se sientan como tacaños solo porque siguieron las reglas. No sea el fantoche de la oficina.

2. Intente averiguar cosas sobre su amigo secreto

Usted metió la mano en la bolsa y sacó un papelito que dice “Lucho”. Tal vez Lucho y usted no sean muy cercanos, tal vez usted ni siquiera tiene idea de quién es Lucho. Pero ahora un papelito los une, entonces es su deber averiguar algo, lo que sea, sobre Lucho.

Párele bolas a lo que esa persona hace: ¿trae almuerzo de la casa? ¿tiene un cactus en el escritorio? ¿llega siempre con un café de Tostao? ¿se la pasa en el celular? Todos esos comportamientos le pueden dar ideas de cosas para regalarle: Unos Tupperware nuevos para que empaque su almuercito, una nueva planta, un termo de Starbucks, una pila portátil para el celular. Estudie a su amigo secreto o pregúntele a personas que sí lo conozcan y busque pistas sobre qué podría regalarle.

3. No regale plata

Digámonos la verdad: los regalos de amigo secreto no le cambian la vida a nadie y todo el mundo sabe que son por obligación. Pero eso no significa que usted deba tomar una actitud cínica. Dar un billete de $50.000 con un moño de regalo no es chistoso.

Haga al menos un esfuerzo. Si de verdad no tiene ni idea de qué dar, entonces dé un bono de regalo, pero al menos échele cabeza al sitio en el que va a comprar el bono. Si usted sabe que a su amigo secreto le gusta correr, vaya a alguna tienda deportiva; si su amigo secreto usa sus ratos de descanso para leer en su cubículo, regálele un bono de una librería.

4. No regale prendas o cosas muy personales

Dígale no a la ropa, zapatos, carteras, joyas o perfumes. Aunque usted crea que tiene un gustazo y haya visto que Mónica, su amiga secreta, siempre tiene puestas unas bufandas divinas, lo más probable es que si le escoge una, a ella no le va a encantar. Regalar prendas de vestir, joyas o perfumes es una cosa que solo se debe hacer con amigos o familiares muy cercanos.

Que a Mónica le gusten las bufandas no significa que le gusten TODAS las bufandas; que a Carlos le gusten las medias coloridas, no significa que las que usted le va a dar de Bob Esponja sean una buena idea. Regalarle prendas es obligar al otro a que, así no le haya gustado, se lo ponga al menos una vez para no quedar mal.

5. Incluya siempre el recibo

Somos humanos y nos equivocamos muchas veces. Aunque en su cabeza regalarle a su compañera de oficina un termo para que tome agua mientras monta bicicleta era una idea perfecta, resulta que ella ya tiene tres termos. Tranquilo, no es su culpa, usted no tiene forma de saber. Pero entonces, incluya el recibo por si acaso. Así la otra persona tendrá la oportunidad de ir a la tienda y cambiarlo por algo que ella escoja.

Una publicación compartida de MOLSSI (@molssiumbrella) el


6. Párele bolas al papel regalo también

Algo que puede parecerle tan insignificante como un envoltorio, puede decir mucho sobre su actitud y sobre cuánto le importa su trabajo. Compre un papel regalo chévere y tómese el tiempo de empacar bien lo que sea que haya comprado. Si no tiene habilidades manuales, tranquilo, en cualquier centro comercial o feria artesanal encontrará con seguridad stands atendidos por personas que transformarán ese pocillo lleno de chocolatinas en algo que cualquier persona querrá recibir en sus manos.

Una publicación compartida de Lorna (@thebarefootprinter) el

7. No desaparezca ese día

En todas las oficinas está esa persona que desaparece de la faz de la tierra cuando llega el día de la entrega de los regalos de amigo secreto. No sea ese. Si usted no va, alguien se va a quedar sin regalo y estará triste. ¿Por qué quiere que alguien más esté triste? Sea buena persona. Aunque si ve que va a estar ocupado ese día o si definitivamente no tiene plata para jugar, advierta desde el principio y diga que no puede porque ese día va a salir a comer con su novia/novio ficticio.

Articulos Relacionados

  • Vea las nuevas camisetas mundialistas con diseños ‘vintage’
  • Estas son las ciudades más amigables del mundo
  • Vea el tráiler de Phantom Thread, la película final de Daniel Day-Lewis
  • El arte está en todas partes: hasta en las fotos de paparazzi