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¿Cómo decir las cosas sin ofender a nadie?

La escritora y conferencista María Paula Alonso compartió con Diners 10 trucos para aprender a decir las cosas, a propósito del lanzamiento de su libro: ‘Sépalo decir’.

Foto: Friends, 1995

La escritora y conferencista María Paula Alonso compartió con Diners 10 trucos para aprender a decir las cosas, a propósito del lanzamiento de su libro: ‘Sépalo decir’.

Decir las cosas sin ofender a nadie pasó de ser una habilidad de algunos a una necesidad para todos los ámbitos de la vida. De hecho, la misma Biblia advierte de las consecuencias de no saber expresar, pues puede generar daños irreparables a quienes amamos: “De todas las partes del cuerpo, la lengua es todo un mundo de maldad, contamina todo. La lengua incendia todo el curso de nuestra vida y sus llamas vienen del mismo infierno”, dice Santiago 3:6.

“Los errores a la hora de hablar vienen de los pensamientos previos no conscientes, es decir, aquellas palabras que con frecuencia vienen de decisiones que tomamos de forma individual; situaciones que asumimos antes de hablar, e incluso de dar por sentado un punto de vista”, comenta María Paula Alonso, escritora y conferencista con más de 15 años de experiencia en la formación de líderes a partir del lenguaje consciente y asertivo.

Y esto no solo se limita a un plano laboral. De hecho, necesitamos aprender a decir las cosas en todos los aspectos de la vida. En la casa cuando llega cansado y no quiere lavar la loza; en la cita médica cuando hable con su doctor de cabecera; en la peluquería para que le entiendan el corte que desea y hasta en un trancón vehicular, para que lo dejen pasar sin tener que insultar a nadie.

Somos conscientes que la lengua puede incendiar todo a su paso, pero si se aprende a decir las cosas sin ofender, seguramente esta parte del cuerpo le ayudará a abrir puertas y construir peldaños para sus propósitos.

A continuación, vea los 10 trucos para aprender a decir las cosas sin ofender:

1.Piense antes de hablar

 

A veces las cosas más sencillas resultan las más difíciles y sobre todo si hablamos de comunicación. Sin embargo, Alonso asegura que para dirigir bien sus palabras debe evitar caer en: pensamientos extremos; juicios de valor; ignorancia de emociones y no identificar la necesidad real.

2.Conecte con la persona

 

En un mundo donde los resultados se aprecian más que los procesos, es necesario que se conecte con la persona. Esto se refiere a tener empatía y buscar algo que tenga en común con esta persona o, incluso, tener un interés genuino, sobre todo si tiene que hablar con ella constantemente.

3.Entienda que las conversaciones son sistemas vivos

 

Hay personas que se aferran a una idea y nadie los puede mover de ahí, así le señalen el error. Si usted es así, debe entender que las conversaciones están vivas y que la afirmación de hoy puede ser diferente mañana.

El hecho de cambiar de idea significa tener pensamientos más integrales y completos que a futuro le ayudarán a decir las cosas sin ofender, además de tener otras visiones, que puede dividir, aceptar o alejar de sus pensamientos.

4.Valore el punto de vista del otro

 

Pensar que usted tiene la razón todo el tiempo es uno de los errores más comunes. Ahora, lo realmente necesario para tener una conversación enriquecedora es validar la idea del otro. “Esto no implica estar de acuerdo con la otra persona, sino más bien reconocer el sentimiento del otro y acompañarlo en el camino”, comenta Alonso en su libro Sépalo decir.

Una vez escuche genuinamente a la otra persona, empezará a flexibilizar su punto de vista, dándole más argumentos a favor o en contra.

5.Acepte hablar con personas que lo incomoden

 

Eso de decir “rodéate de gente que lo haga feliz o quédese solo con quien lo valore, son posiciones muy arrogantes que no le permiten crecer”, comenta Alonso, quien anima a buscar gente que lo incomode, porque son ellos quienes le ayudarán a crecer en su habilidad para decir las cosas.

“Si logramos deshacernos de los prejuicios podremos comprender al otro. De lo contrario no sabremos lo valioso que puede ser su aporte a mi forma de ver un problema”, explica la conferencista, máster en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva de la Universidad Autónoma de Barcelona.

6.Hable de temas que no le gustan

 

Seguramente en una reunión familiar evita hablar de política, religión, vacunas y otros temas que generan controversia para evitar conflictos. Según Alonso esto es un error, porque tener temáticas vetadas de sus conversaciones limita las ideas. “El problema no es la acción de evitar una conversación, sino la excusa o justificación que se inventa, como por ejemplo, ‘ese tema ya se habló y traerlo a la mesa solo traerá problemas”, comenta.

Para solucionar este inconveniente, piense en frases que eviten la excusa, como: “es relevante hablar para resolver el conflicto; sanará o mejorará algo; es vital para avanzar en un proyecto, e incluso, esto me ayudará con mi crecimiento personal”.

7.Reconozca las emociones

 

La mayoría de las discusiones empiezan por no identificar a tiempo cómo se siente la otra persona. Por eso es vital que vea las barreras emocionales para que encamine sus palabras.

“Si la discusión no tiene punto de retorno, lo mejor es NO reclamar ni responsabilizar al otro de las emociones con frases, como: “me hace sentir mal o usted me hace enojar”. Más bien diga, “ese tipo de comentarios no me hace bien o esa palabra me ofende”, para llegar a nivelar el grado de emociones del momento”, comenta Alonso.

8.Piense en sus conversaciones a futuro

 

Aunque parezca un poco acartonado, es mejor estar preparado para conversaciones en las que saber que va a tener dificultades, como por ejemplo, una renuncia o aumento de salario en su trabajo. Para facilitar las cosas escriba un guion en el que siga el siguiente orden: frase de intención; apertura; argumentos; llamada a la acción y cierre.

“También piense en las respuestas a las preguntas: ¿Quién es esta persona? ¿Para qué hablar? ¿Qué quiero obtener de esta conversación? y ¿Lo que diga hoy, impactará lo que haga o diga mañana”, comenta Alonso.

9.Elimine las etiquetas que tiene de usted mismo

 

Soy temperamental, tímido, iracundo, imprudente, explosivo, sensible, ingenuo o complejo. Estas son algunas de las palabras más recurrentes para excusar su forma de decir las cosas, pero como explica Alonso, usted es mucho más que sus comportamientos.

“Identificar sus talentos y tenerlos en la consciencia le ayudará a callar las excusas y tener mayor fluidez, seguridad y calma para integrarse a una conversación”, comenta María Paula Alonso.

10.Jamás use el afecto como un arma verbal

 

“Equipo estoy muy triste porque no cumplieron con la meta del mes”, ¿le suena familiar? Si alguna vez ha escuchado esta frase, felicidades ya sabe qué es usar el afecto como un arma verbal. Resulta que decir las cosas sin ofender también incluye usar el afecto para castigar a alguien por no ser como usted espera.

“El afecto no debe relacionarse con hablar con alguien. Independientemente de hacia quien se incline el afecto, la comunicación debería fluir con naturalidad, sin caer en frases como: “Me tiene que pedir disculpas; le puse los puntos sobre la íes o le quité el saludo porque estoy ofendido con esa persona”, concluye Alonso.

Conozca estos y otros trucos en Sépalo decir, el nuevo libro de María Paula Alonso publicado con la editorial intermedio y disponible en todas las librerías del país.

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Óscar Mena, periodista amante de los cafés de Colombia, los libros, la tecnología y las buenas historias.

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Julio
22 / 2021

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