No se pierda la exposición de Miguel Ángel Rojas en Bogotá

Es uno de los artistas vivos más relevantes del país y exhibe en la galería Casas Riegner una selección de su trabajo entre 1973 y 1983. La exposición estará abierta al público hasta el próximo 23 de febrero.

A principios de los setenta, Miguel Ángel Rojas decidió dedicarse de lleno al arte. Dibujaba, hacía grabados y comenzó a tomar fotos para explorar el universo de los homosexuales en varios teatros de Bogotá, como el Faenza, el Imperio y el Mogador. Con su lente capturó un mundo del que escasamente se hablaba en esa época. Fue así como lo marginal, lo diferente, se convirtió en una constante a lo largo de su trayectoria.

Sobre una de esas fotografías Rojas escribió una frase contundente: “Una y otra vez, las tardes suspendidas”, nombre que resultó perfecto para el título de la segunda muestra individual del artista en la galería Casas Riegner, que recoge su trabajo entre 1973 y 1983, inicio fundamental para entender su obra posterior. “La frase hace alusión a la experiencia de ese momento. Básicamente, cuando entrabas en esos cines ingresabas como a un hoyo negro, donde el mundo se suspendía; luego salías a la realidad y todo seguía su curso. Además, también tiene la connotación de ser un espacio donde la comunidad gay podía sentirse libre”, explica Paula Bossa, una de las curadoras de la muestra.

Esta serie de fotografías fue tomada por Miguel Ángel Rojas en los baños del Planetario Distrital, en Bogotá.


La exposición no tiene un orden cronológico, más bien plantea un diálogo entre los diversos medios que utilizaba en ese marco de tiempo: la fotografía, los dibujos y los grabados. Se aprecian varias series fotográficas poco conocidas, como unas tomadas en los baños del Planetario Distrital, en color, algo no habitual en el trabajo de Rojas; bocetos inéditos y piezas más experimentales, como unos papeles prensados que incorporan fotografías, textos y costuras, trabajos muy importantes porque son la base de otras obras que Rojas realizó hacia la década del 2000, cuando decidió trabajar con la hoja de coca para hablar del narcotráfico en Colombia.

Entre los intereses de su obra está conocer de antemano cómo era el universo de los homosexuales en diferentes teatros de Bogotá.


Rojas viene de exponer en la Bienal de Shanghái, donde exhibió dos serigrafías gigantes, “El nuevo Dorado” y “Economía salvaje”. Este artista sigue siendo experimental, múltiple en formatos y medios, y por eso vale la pena ver cómo comenzó todo. La exposición estará abierta al público hasta el próximo 23 de febrero.

 

 

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