¿Qué pasa por la mente cuando vemos contenido fitness en Instagram?

Ver gente con grandes pectorales y abdomen plano es malo para la salud mental. Así lo confirma un estudio de la Universidad de Harvard. ¿Cómo evitarlo? Aquí le contamos.
 
¿Qué pasa por la mente cuando vemos contenido fitness en Instagram?
Foto: Anastasia Hisel en Unsplash
POR: 
Revista Diners

El departamento de psicología de la Universidad de Harvard acaba de publicar un estudio sobre los efectos negativos que generan los contenidos fitness. Y es que lejos de ayudar a alcanzar una meta física, muchas cuentas de ejercicios, batidos y promesas para adelgazar afectan la confianza de las personas e incluso las apartan del deporte, pues generan un ideal imposible de alcanzar.

Y aunque esto no es un secreto -ya que existen más de una docena de estudios sobre los efectos de las redes sociales en la percepción de la realidad-, es la primera vez que esta universidad se enfoca en estudiar los contenidos fitness, ya que actualmente muestra casi 100 millones de publicaciones diarias en Instagram, Facebook y TikTok bajo los numerales #fitspiration y #fitness, en la que suelen aparecer mayor cantidad de mujeres atractivas, delgadas y en forma, mientras hablan sobre ejercicios y optimización de la salud.

¿Pero cuál es el problema con el contenido fitness?

El principal problema es que los generadores de contenido fitness, en el afán de alcanzar un número importante de seguidores, hacen promesas imposibles, como por ejemplo: “alcance la figura de sus sueños en 30 días” o “adelgace en un mes con esta receta” o “ponga a prueba este ejercicio para marcar sus bíceps”.

Lo peor del caso, asegura el doctor Robert H. Shmerling, es que la gente cree que es posible y lo intenta. Luego viene la frustración y se aparta del deseo de hacer ejercicio: “Estas publicaciones aumentan la insatisfacción corporal y abrazan la delgadez como un ideal, limitando las diversas formas que puede tener el cuerpo humano”, comenta el autor.

Baja calidad y alta sexualización

En el análisis de la Universidad de Harvard, Shmerling también encontró que los contenidos con consejos reales son muy pocos. De hecho, en el estudio se revisaron las 100 cuentas de fitness más populares de Instagram y en cada una se revisaron las últimas 15 publicaciones y encontraron algo en común: personas sexualizadas al hacer ejercicio; enfoque en el busto de la mujer; personas con muy bajo peso o extremadamente musculosas.

“No es posible que estos influencers hagan ejercicio en bikini. Además, existen muchas escenas con desnudez y ropa reveladora que se enfocan en sexualizar el contenido y desviarlo de su propósito inicial y es ayudar a la gente a tener una rutina saludable de ejercicio. Y es que de las 15 publicaciones solo 3 hablaban sobre contenido fitness”, cuenta Shmerling.

Por otro lado, solo 25 de las 100 cuentas analizadas pasaron la prueba de credibilidad, donde se analizó si los influencers son personas con credenciales o algún estudio en la anatomía del cuerpo humano o algo relacionado con la salud, como por ejemplo, ser fisioterapeuta o entrenador personal.

Sea escéptico frente al contenido fitness

Para evitar cualquier alteración de la realidad por causa de las redes sociales es necesario entender que los cuerpos con abdomen plano y gran musculatura, la mayoría, son poco realistas, pues muchos de estos influencers utilizan la técnica de deshidratación para que se vean más los músculos -como hacen los fisicoculturistas- o utilizan hormonas de crecimiento y otros potenciadores para alcanzar su físico ideal.

Además si busca contenido de salud relacionado con fitness, sea escéptico frente a la información que aparece en redes sociales, más bien busque un especialista o un entrenador que lo ayude a llegar a su físico ideal. “También tenga especial cuidado con las publicaciones de redes sociales porque detrás de cada recomendación existe la venta de un producto o servicio”, comenta Shmerling.

No todo es malo

En medio de las publicaciones hipersexualizadas y con poca información relevante, también existen algunas personas que sí comparten información relevante sobre el fitness y que incluso le pueden ayudar a alcanzar sus metas y propósitos.

En este punto Shmerling asegura que no es malo encontrar motivación en redes sociales, siempre y cuando pueda mantener una relación saludable con esta información. Por otro lado, para cualquier tema relacionado con fitness, debe entender que se trata de constancia a largo plazo, pues los resultados en un mes no se van a ver. 

“La seguridad de la información que vea en internet debe estar bien examinada y respaldada por evidencia sólida que realmente mejore su salud. Entre tanto, este es un ideal pero todas las publicaciones sobre fitness deben estar acompañadas de una advertencia en la que el creador informe que: ‘la información presentada nunca debe utilizarse como un sustituto del consejo médico directo o de un experto calificado”, concluye el autor.

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febrero
20 / 2024