Kazuo Ishiguro es el nuevo Premio Nobel de Literatura

El autor de “Lo que queda del día” y “Nunca me abandones” recibió el galardón más alto de la literatura mundial. A continuación un breve repaso por su obra.

“En novelas de gran fuerza emocional, ha descubierto el abismo bajo nuestro sentido ilusorio de conexión con el mundo”, reza el comunicado de la Academia Sueca, que el 5 de octubre de 2017 anunció al escritor Kazuo Ishiguro, nacido en Nagasaki (Japón) pero nacionalizado ciudadano del Reino Unido, como el ganador del premio Nobel de Literatura.

El nombramiento sorprendió a quienes siguen las apuestas, que este año parecían apuntar al keniata Ngugi wa Thiong’o, favorito para recibir el premio desde 2010. Y es que es raro que un escritor que goza de tanta popularidad como Ishiguro reciba el galardón, aunque para muchos es un regreso a lo tradicional después del controversial Nobel de 2016 que recibió Bob Dylan.

Ishiguro es un escritor curioso, pues es al mismo tiempo profundamente inglés y japonés. Su novela más conocida, Lo que queda del día, ganadora del Man Booker en 1989, fue adaptada en 1993 al cine con Anthony Hopkins y Emma Thompson como protagonistas, y narra la vida de un mayordomo y un ama de llaves en una tradicional casona de la campiña inglesa en la primera mitad del siglo XX.

Posteriormente, su obra fue tomando un aire misterioso, una forma de ciencia ficción profundamente sutil y perturbadora, que el diario Independent en su momento llamó “Ishiguria”, una especie de realismo mágico “con un escenario desasosegante, hecho de recuerdos y amenazas, sueños y desarraigo, tan inconfundible a su manera como la Greeneland de Graham Greene”.

A pesar de tener ese tinte oscuro, la prosa de Ishiguro pinta un mundo hermoso, estético. En “Nunca me dejes ir”, por ejemplo, los tres protagonistas son alumnos de un internado inglés tradicional, y poco a poco el lector se va dando cuenta de que se enfrentan a un destino diferente del resto de los humanos. ¿Es terror, acaso? No exactamente, pues es más una realidad posible y por lo mismo espeluznante.

Antes de ser escritor, Ishiguro intentó infructuosamente abrirse paso en el mundo de la música, como le contó al Paris Review en 2008, y aunque el destino le mostró que las letras y no las notas eran lo suyo, participó como compositor en el disco Breakfast on the morning tram, de Stacey Kent, en 2007. El disco recibió una nominación al premio Grammy en la categoría Mejor álbum de jazz.



¿Conoce la obra de Ishiguro? ¿Qué le parece? Cuéntenos en el recuadro de comentarios.

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