Ficci : Guía para perplejos

Del 13 al 19 de marzo, el festival de cine más antiguo del continente mostrará un cartel de películas excepcionales. Los platos fuertes: Clive Owen y la retrospectiva del iraní Abbas Kiarostami.
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Competencia oficial de cine colombiano

El cine colombiano es consentido del Festival por la obvia razón de que es su principal marca distintiva. Esta competencia, a diferencia de la principal, no discrimina entre ficción y documental, una distinción que muchos otros festivales también han eliminado. De las doce películas que conforman esta competencia, tres son coproducciones entre Colombia y Estados Unidos, o para ser exactos, largometrajes dirigidos por realizadores “gringos”: Mambo Cool, Manos sucias y Marmato. Un número que refleja el interés que los procesos sociales y políticos colombianos –temas frecuentes del género documental– despiertan en la mirada extranjera.

Documentales y cortos

Aunque existen festivales especializados en estos formatos, tanto en Colombia como en el mundo, ser seleccionado en la competencia de Cartagena resulta muy significativo para los directores de documentales y cortos. En gran medida, estos dos formatos suelen estar menos estandarizados y con frecuencia ofrecen soluciones creativas más novedosas dentro del cine actual. Para quienes busquen sorpresas y asombros, estas dos competencias son muy recomendadas. Documentales como El color que cayó del cielo, del argentino Sergio Wolf, y ¿Ahora? Recuérdame, del portugués Joaquim Pinto, revelan esa libertad e innovación del género. Mientras en corto ver Nelsa, de Felipe Guerrero, puede deparar una experiencia a la vez exigente y perturbadora.

Gemas y Retrospectivas

La sección de “Gemas” y las “Retrospectivas” son la delicia de los cinéfilos que encuentran en ambos apartados títulos de prestigio y amplio reconocimiento internacional. “Gemas” es una selección de la producción del año anterior que tuvo mayor relevancia en festivales y circuitos de cine arte. La gran belleza, de Paolo Sorrentino, nominada a mejor película extranjera en los Óscar 2014 o la impactante Short Term 12, de Destin Cretton, son picos altísimos en la programación del festival.

Las “Retrospectivas” son la apuesta más importante de los festivales en lo que tiene que ver con su ajuste de cuentas con el pasado, la ocasión de hacer homenajes y el camino a la relectura o la revisión de obras importantes. La reina de las retrospectivas de este año es la del iraní Abbas Kiarostami, quizá el más influyente de los directores modernos. Muy cerca en interés está la retrospectiva del gran director independiente norteamericano John Sayles. La más novedosa retrospectiva será la del polaco Pawel Pawlikowski, prácticamente un desconocido en Colombia. Y la más popular, la de la comedia italiana. También será la oportunidad para que muchos espectadores colombianos y extranjeros se acerquen por primera vez a la obra fílmica de Dunav Kuzmanich. Este director chileno exiliado en Colombia filmó una película mítica en la historia del cine nacional, Canaguaro (1981), y participó en el equipo creativo de la serie de televisión Don Chinche. Sus otras películas, muchas de ellas recién restauradas y las cuales permanecieron mucho tiempo invisibles, en lo personal me parecen sobrevaloradas y míticas justamente por su invisibilidad. Es una buena oportunidad para darle a Kuzmanich un lugar mejor informado en la historia del cine colombiano.

Los tributos: Clive Owen y González Iñárritu

En términos mediáticos la principal figura presente en Cartagena este año será el actor británico Clive Owen, tal como en años anteriores fueron Isabella Rossellini o Harvey Keitel. Owen tiene una privilegiada formación como actor, que le ha permitido moverse como pez en el agua tanto en el teatro como en el cine. Sus papeles en películas como Closer, Los niños del hombre o Bent demuestran su amplio espectro de posibilidades como actor. Se exhibirá su última película: Blood Ties.

El otro tributo es al director mexicano Alejandro González Iñárritu, cuya carrera arrancó en el punto más alto con Amores perros. De la mano del guionista Guillermo Arriaga, popularizó una cierta manera de contar historias marcadas por el azar, las coincidencias, la fragmentariedad y los paralelismos. Tras la ruptura con Arriaga, con quien realizó también Babel y 21 gramos, la inspiración de González Iñárritu se puso a prueba con la irregular Biutiful. En verdad, el tributo luce algo exagerado.

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