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Pueblo 57, el café especial cultivado en el Valle del Cauca para el mundo

Diners conversó con Sebastián Vélez y Tatiana Bastidas, la pareja fundadora de Pueblo 57, el café especial que conquista el mercado internacional.

Foto: Pueblo 57

Diners conversó con Sebastián Vélez y Tatiana Bastidas, la pareja fundadora de Pueblo 57, el café especial que conquista el mercado internacional.

La Cuchilla es el tercer corregimiento más habitado de Sevilla, Valle del Cauca, con 1.150 habitantes. Su nombre se lo debe al estar ubicado en la Cordillera Occidental. En este filo de la montaña se encuentran las 120 hectáreas de café de Pueblo 57, una marca que nació del empeño de Juan Sebastián Vélez y Tatiana Bastidas.

La pareja, que se conoció en Estados Unidos, decidió volver a Colombia para montar su propio negocio. Juan Sebastián vio en la finca de su familia, quienes cultivan café desde hace tres generaciones, una oportunidad para exaltar el producto insignia del país.

“Al principio pensamos copiar lo que hacían las fincas vecinas, es decir, cultivar aguacates y naranjas. Sin embargo, Sebastián estaba decidido a apostarle al café de toda la vida”, cuenta Tatiana Bastidas.

La primera cosecha

cerezas de café

Foto: Cortesía Pueblo 57.


Fue así como recogieron los primeros costales de café, los tostaron con todo el cuidado del mundo y los llevaron frente a su comprador, como su cosecha primogénita.

Sin embargo, “fue bastante duro llegar a la Federación Colombiana de Caficultores y escuchar que el precio del café depende de la Bolsa de Nueva York. Y lastimosamente eso era invertir a pérdidas”, recuerda Sebastián Vélez, ingeniero mecánico de profesión.

Tanto Sebastián como Tatiana no aceptaron esa respuesta, entonces se devolvieron con el café tostado a la finca y dijeron: “No pensamos vender a pérdidas. No es justo con todo el esfuerzo que hemos hecho. Vamos a hacer algo diferente”.

El sabor ancestral

café Pueblo 57

Foto: Cortesía Pueblo 57.


Pueblo 57 logró una taza con notas achocolatadas y frutales, con múltiples atributos sensoriales que se reconocen fácilmente en otras variedades, como borbon amarilla, geishas o mokas, pero no usualmente en castillo y caturra, las que cultivan Sebastián y Tatiana.

“Nosotros estamos convencidos de que el fruto es perfecto. Lo que necesitamos es mejorar los procesos de cosecha y poscosecha, es decir, alimentar bien la tierra y empezar a jugar con horas de fermentación y secado de la cereza de los cafetales”, comenta Sebastián. Y es aquí, en la curiosidad, donde Pueblo 57 empezó a encontrar en estas variedades (comunes en el mundo del café) un sabor de talla mundial.

El secreto está en la unión

Pueblo 57 recolectora

Las recolectoras usan una gorra del color ideal que debe tener el fruto a la hora de recolectarlo. Foto: Cortesía Pueblo 57.


Estos sabores y perfiles del café no hubieran sido posibles si Sebastián y Tatiana no hubieran ganado la confianza de los caficultores y recolectores.

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“Al principio fue un proceso complicado porque llegamos a cambiar las costumbres de antaño sobre cómo cultivar el café. Empezamos a involucrar a todos los que trabajaban en la finca para que probaran el café con todos los cambios. Fue allí donde hicieron clic y empezaron a encontrar las diferencias entre un café de especialidad y un café común y corriente”, recuerda Sebastián.

Este ejercicio ayudó a que los 20 trabajadores de la finca de Pueblo 57 se especializaran en todos los temas del café. Por un lado, certificaron a su catador profesional (Q Grader), quien le enseña a los más jóvenes a diferenciar las propiedades de un buen café; y por otro lado, otros trabajadores se capacitaron para aprender a tostar el café, para que así mismo la cultura del café especial se difundiera en toda la comunidad, o como dice Tatiana: “Se pusieran la camiseta de Pueblo 57”.

Un mensaje inesperado: directo a los Estados Unidos

The World Crucero

Tatiana y Sebastián en el crucero The World. Foto: Cortesía Pueblo 57.


Sebastián y Tatiana enviaron muestras de café a restaurantes de lujo en Estados Unidos y a compradores que los contactaron a través de redes sociales.

En febrero de 2018 recibieron un mensaje que decía que estaban interesados en su café. El emisario era el jefe de bebidas del crucero The World, reconocido por ser uno de los botes más lujosos del mundo y en el que navegan, habitualmente, millonarios, premios Nobel y otras personalidades.

“Sacamos una edición especial, hicimos unas cajas a mano, preparamos una cata con nuestras diversas cosechas de café y les hablamos de la cultura cafetera y la magia de la marca”, recuerda Tatiana.

presentación café

Presentación especial para el crucero de lujo. Foto: Pueblo 57.


Después de la presentación, el jefe de bebidas de The World les pidió visitar la finca para conocer de cerca todo el proceso.

“De solo imaginarme a esos señores en bus hasta La Cuchilla, la cabeza me dio vueltas, porque es muy difícil llegar desde Cartagena. Sin embargo, me dijeron que cada uno de ellos tenía avionetas, que no me preocupara por el transporte”, comenta Sebastián.

Entonces llegó todo el equipo de sommeliers del crucero. “Entre ellos estaba la sommelier en jefe, quien era rusa. Nos pusimos a charlar y le conté que en la finca teníamos apiarios y se emocionó muchísimo porque su padre también los tenía en su país. Hicimos clic de inmediato”.

Después de esta charla Pueblo 57 se aseguró su puesto en el exclusivo crucero.

Entre mieles

miel Pueblo 57

Foto: Cortesía Pueblo 57.

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Además de ofrecer un café achocolatado y de perfil dulce, Pueblo 57 también cuenta con miel de abejas 100 % natural.

“Gracias a las abejas controlamos las plagas y polinización de los cafetales. Por otro lado, ellas nos aseguran que los cultivos utilizan el mínimo de sustancias químicas para fertilizar la tierra y que no hacen daño al ecosistema”, explica Tatiana.

La calidad de esta miel va de la mano de los cafés, perfectos para iniciarse en el mundo del café de especialidad.

“Colombia está acostumbrada a tomarse el café, sí o sí, con azúcar, debido a las tostiones tan altas que usan las grandes marcas. Sin embargo, con estos cafés no hay necesidad de dulce y si quiere echarle, pues póngale un poquito de miel y disfrute con tranquilidad de un café sano y seleccionado”, recomienda Tatiana.

El futuro de Pueblo 57

Sebastián Vélez y Tatiana Bastidas

Foto: Cortesía Pueblo 57.


En medio de la crisis causada por la pandemia, Sebastián y Tatiana se preparan para ampliar sus horizontes en territorio nacional e internacional. “Ahora vemos con gran potencial el mercado colombiano, que empieza a consumirnos y empezamos a ser referencia en el Valle del Cauca”, analiza Tatiana.

Y aunque por el momento el crucero de lujo está quieto, las exportaciones de café a Estados Unidos y Canadá no paran.

“Definitivamente no rendirse es el secreto del éxito, durante esta época tuvimos muchas propuestas que ponían en riesgo la calidad, decidimos ser fieles a nuestra filosofía, por eso vemos con gran potencial el mundo virtual y las tiendas online”, añade Sebastián.

Entre estos planes se encuentra agregar a las bolsas un código QR para que puedan ver la finca en vivo, y convertirse en los mayores exportadores de café especial a los Estados Unidos.

“Pueblo 57 le garantiza el café más fresco que pueda tener en la puerta de su casa. No importa donde se encuentre, nosotros queremos llevarlo de nuestra finca hasta el consumidor final”, promete Tatiana.

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Óscar Mena,redactor web. Periodista amante de los cafés de Colombia, los libros, la tecnología y las buenas historias.

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Julio
27 / 2020

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