SUSCRIBIRME

¿Para qué sirven la fluoxetina y la fluvoxamina? Un psiquiatra responde

Recientemente se publicó un estudio sobre la posible eficacia de la fluvoxamina en el tratamiento contra el covid-19, ¿pero cuál es el principio de estos antidepresivos?

Foto: Bojack Horseman - Netflix

Recientemente se publicó un estudio sobre la posible eficacia de la fluvoxamina en el tratamiento contra el covid-19, ¿pero cuál es el principio de estos antidepresivos?

Después de un ensayo con cerca de 1.500 pacientes en Brasil, la revista científica The Lancet concluyó que la fluvoxamina podría reducir el riesgo de hospitalización prolongada por covid-19. El estudio —publicado en octubre de 2021— agrega que la fluoxetina es otro medicamento relacionado que debe estudiarse para revisar su eficacia. 

En este artículo no hablaremos sobre las razones por las que estos fármacos fueron estudiados como tratamiento contra el covid-19. Por el contrario, nos concentraremos en qué son, para qué sirven y cuáles son sus efectos secundarios, un tema que ha dado mucho de qué hablar en Twitter en los últimos días. 

¿Cuál es la función de la fluoxetina y la fluvoxamina?

La fluvoxamina sirve como tratamiento para el trastorno obsesivo compulsivo y la ansiedad, mientras que la fluoxetina es un antidepresivo usado también para tratar trastornos alimenticios y ataques de pánico. Sin embargo, ambos se encargan de bloquear los receptores que reciclan la serotonina.

Milton Murillo —médico psiquiatra, psicoanalista y docente de la Universidad del Rosario— explica que los dos “pertenecen al grupo de inhibidores de la recaptación de serotonina”, lo que significa que cuando esto ocurre, el cuerpo tiene mayor acceso a la “hormona de la felicidad” y se traduce en bienestar. 

Además, Murillo comenta que el Prozac (la fluoxetina es su principio activo) es uno de los primeros antidepresivos que se comercializaron. Se lanzó al mercado en 1988 por una farmacéutica estadounidense y estuvo a la cabeza en ventas durante mucho tiempo. “Se ofrecía como la fórmula de la felicidad. Obviamente hay un tema comercial muy mal manejado”, puntualiza.

Vea también: Pruebe en casa esta receta de tortilla española con arracacha

Efectos secundarios de la fluoxetina 

“Te amo fluoxetina, gracias por salvarme la vida” es uno de los comentarios que abundan en Twitter sobre este medicamento. Pero también está el bando de los que no lo aceptan porque reduce el deseo sexual; produce somnolencia e incluso, algunos aseguran que les causa temblores en ciertas partes del cuerpo. 

El doctor Murillo agrega que fuera de estos efectos, también está la intolerancia gástrica, pues en ocasiones puede generar náuseas, vómito y diarrea. “Es importante hacer un seguimiento del paciente para cambiar el medicamento en el momento que sea necesario, ya que, desafortunadamente, esto puede ser tan molesto que algunas personas prefieren abandonarlo”. 

¿Cuándo tomar estos medicamentos?

Murillo recalca que antes de recetar un medicamento es muy importante tener en cuenta si es realmente necesario. “Cuando los síntomas depresivos no permiten que una persona se levante de la cama o desempeñe sus labores diarias, es necesario recurrir a los fármacos, porque quiere decir que hay una afección en el sistema nervioso central”.

Pero si, por el contrario, el paciente presenta síntomas leves a causa de un proceso adaptativo, una pérdida o un duelo, Murillo recomienda otras opciones. “Dentro de las posibilidades terapéuticas para tratar la depresión y la ansiedad obviamente están los medicamentos, pero no son la única herramienta”. 

Vea también: Guía para entender la técnica que inventó Kant sobre cómo respirar por la nariz al caminar

El experto agrega que es muy importante que el profesional de la salud brinde el tiempo suficiente para escuchar los síntomas, necesidades y características de cada paciente. De esta manera, “sabrá si funciona mejor un proceso psicoterapéutico o si escoge un medicamento que se adapte bien en términos de tolerancia y efectos secundarios”.

La importancia de eliminar el estigma

Para el especialista, parte del estigma que existe sobre la enfermedad mental recae en las terapias farmacológicas. Por eso, invita a desmitificar los psicofármacos. “Algunos pacientes me piden que no los medique porque se van a volver adictos o locos. Se imaginan que van a terminar encerrados babeando en un manicomio y son miedos muy válidos y respetables”, dice. 

No obstante, asegura que en la actualidad las moléculas que componen estos medicamentos son muy amables con el cuerpo y brindan una mejor calidad de vida a quienes los consumen. “Lo más importante es buscar las mejores alternativas según el perfil de cada paciente”, concluye. 

También le puede interesar: ¿Puede el dióxido de cloro o el Carvativir curar el covid-19?

María Camila Botero. Soy periodista. Me gusta observar el mundo y luego escribir sobre la vida. Me apasionan los temas con enfoque social, el cine y los libros. Twitter: @CamiBotero8 Correo electrónico: camila.botero@revistadiners.com.co 

¡Quiero recibir el newsletter!

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Noviembre
04 / 2021

Send this to a friend