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Sablazos de Zableh: Brasil es un país cerrado por fútbol

Nada en Brasil, ni el viento, se mueve cuando juega el equipo. Ayer, por ejemplo, dejé una ropa en la lavandería y tenía que recogerla hoy.

Nada en Brasil, ni el viento, se mueve cuando juega el equipo. Ayer, por ejemplo, dejé una ropa en la lavandería y tenía que recogerla hoy.

Brasil, el país, no se mueve cuando Brasil, el equipo, juega. De por sí, no es que se mueva mucho en días normales, porque muy sexta economía del mundo y todo, pero el país tiene cerca de 27 millones de pobres, la misma población de Colombia cuando yo era chiquito.

Este martes jugaba la selección contra México en Fortaleza y el coletazo viajó 2.500 kilómetros y llegó hasta Río de Janeiro, desde donde escribo esta  nota.  Nada en Brasil, ni el viento, se mueve cuando juega el equipo. Ayer, por ejemplo, dejé una ropa en la lavandería y tenía que recogerla hoy. Pero como hoy juega el que sabemos, el local no cerró a las 6 p.m. de siempre sino a la 1 p.m. El letrero hecho a mano por el dueño del local no ayudó de mucho (adjunto foto), y mañana tendré que repetir la pinta de hoy.

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Salí rumbo al Maracaná, donde pretendía ver el segundo tiempo de Bélgica – Argelia y el entrenamiento de España. A lo primero no alcancé y a lo segundo llegué a ras porque las calles de Río no se movían. Por eso no me quedó otra que hacer esta reseña desde el bus que la FIFA dispone para los periodistas acreditados del torneo. El trayecto que normalmente toma 40 minutos se convirtió este martes en una peregrinación dos horas y veinte minutos, más o menos lo que toma ir y volver de Barranquilla a Santa Marta .

Ocurre que en día de partido como este las oficinas dan salida a medio día y hasta los restaurantes cierran, así que, además de tarde, ando con hambre. Pensaría uno que es al contrario, que el dueño de un  negocio de comidas trabajaría el doble para hacer negocio, pero en este país de 200 millones de personas, la gente le da más importancia al balón que al dinero. Quizá por eso acá son tan pobres y al mismo tiempo tan felices. Si fuera al contrario, seguro no habrían ganado cinco veces la copa del mundo.

 

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Junio
17 / 2014


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