José Zuleta: “Esta novela es una lucha contra lo políticamente correcto”

Diners conversó con el escritor colombiano a propósito del lanzamiento de su nueva novela ‘Una versión de los hechos’, en la que narra las historias secretas de las mujeres que están en la cárcel.
 
José Zuleta: “Esta novela es una lucha contra lo políticamente correcto”
Foto: Zia King en Unsplash, Una versión de los hechos, Planeta
POR: 
Óscar Mena

José Zuleta Ortíz nació en Bogotá en 1960, pero vive en Cali desde 1969.  Es un maestro de la buena escritura, tiene una prosa certera y poética y ha dictado talleres durante quince años en cárceles para que las mujeres privadas de su libertad puedan contar su historia de vida. 

Todos esos años de experiencia le sirvieron para conocer a fondo a las personas que viven en celdas pagando por crímenes que en su mayoría confiesan haber cometido. Y es justamente de allí de donde parte su más reciente novela: Una versión de los hechos, que narra de una forma casi cinematográfica historias crudas, políticamente incorrectas y poderosas, donde la escritura y la literatura son los medios para encontrar el camino a la libertad.

La novela toma la vida de Martín, un profesor de escritura en una cárcel de Cali, como el hilo conductor de las historias de las mujeres que conoce en prisión. También aparece Lucila Candela, una editora que aburrida de su exilio en España vuelve a su tierra natal para conectarse nuevamente con su gente y Eva, una prisionera que expone la verdadera vida de quienes están en la cárcel.

Un escritor premiado

Zuleta presta atención delicada a los detalles, no da nada por sentado en sus escritos; en 2022 ganó el Premio Nacional de Novela con Lo que no fue dicho, y en 2009, el Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura con Ladrón de olvidos, sin mencionar varios premios nacionales de poesía y cuento.

Algunas de sus obras han sido traducidas al francés, el inglés, el portugués, el italiano y hasta el holandés, aunque a Zuleta no le interesa el reconocimiento ni la fama. En Diners conversamos con el escritor sobre su última novela, el secreto detrás de su escritura y las historias que le llaman la atención:

¿Considera que Una versión de los hechos es su mejor libro hasta la fecha?

Los libros son de quien los lee.  Los lectores  son quienes completan el trabajo del escritor y yo creo que ellos son los que tienen el veredicto final. Uno trata de escribir lo mejor que puede y espera que lo que sale sea algo que esté al nivel de lo que se ha hecho.

Uno piensa en su historia y se puede llegar a la conclusión que la novela es una biografía suya…

En términos generales, casi todo lo que escribimos tiene rasgos y momentos biográficos para ser la historia que uno está construyendo. Uno no puede escribir una historia a partir de la nada. Yo trabajé 15 años en talleres en cárceles de mujeres en Cali y allí conocí historias que son muy tremendas y poderosas.

A lo largo de ese tiempo, nació el programa nacional con 20 escritores en 21 cárceles colombianas; conocí otras historias y conversé mucho con los escritores en los talleres y con las mujeres y  de todo ese conocimiento sale esta novela.

Esta novela muestra un mundo que poco se ha narrado porque va de manera directa al asunto. No hago uso de recursos o alegorías porque son mundos que conocemos desde la mirada de los protagonistas.

Cuéntenos un poco sobre el poder que ofrece la literatura y la escritura en un mundo como la cárcel…

En esta novela, la literatura y la escritura son los elementos que convocan a los tres personajes principales. Hay una reflexión sobre estas actividades y sirven como punto de inflexión. 

Por un lado, Eva necesita escribir para aguantar lo que está viviendo; Martín también quiere ser escritor pero está lleno de dudas y Candela, que llegó de forma accidental como correctora de estilo, utiliza la literatura como vía de escape.

Borges dijo que un escritor escribe el mismo libro toda su vida. ¿Considera que esto sucede con usted?

Creo que uno puede pensar independientemente de los géneros, porque son historias que se van sumando a una gran historia de los otros textos. Así pasa con Gabriel García Marquez y Juan Rulfo, por ejemplo, porque son escritores que utilizan un mismo universo de lenguaje, entonces todo está bajo una misma sombrilla que cobija todo.

Se puede decir lo mismo de William Faulkner donde todos los cuentos están emparentados con la misma tinta y la misma búsqueda estética.

¿Cómo es el mundo de José Zuleta?

A mí me interesa mucho mirar las periferias, lo que no es muy visible. Me interesa esa belleza que  no se ve tan claramente.

Tengo, por ejemplo, un libro de cuentos que se llama Ladrón de olvidos, y su protagonista es un personaje que vive en la terminal de buses y nadie ve.

En la novela Lo que no fue visto hay personajes muy importantes, como, el chofer de un camión, el señor de una droguería de barrio, una mujer que es analfabeta y vive en una isla del Pacífico colombiano. Me parecieron importantísimos y creo que valía la pena recuperarlos.

¿Cuál es su secreto para escribir bien?

Trato de ser eficaz en lo que se cuenta, ir un poco rápido, de no enseñorearme con cosas que a la historia no le sirven y no la dejan caminar. Busco que el lector camine con la historia.

Me ayuda mucho también que otras personas lo lean antes de publicar, para que me adviertan si trastabillo en el camino. Tenerlos es muy importante, porque a veces uno no es muy consciente de lo que está haciendo y necesita que otros le den su opinión.

En Una versión de los hechos ha roto muchos clichés que están en el imaginario del mundo que presentan, las películas y otras historias…

Esa si es una búsqueda de la novela. Hay un esfuerzo grande para luchar contra los eufemismos y esa construcción de la que padecemos sobre lo que es lo políticamente correcto.

Aquí muestro personas con talentos, seres solidarios, amorosos, verdaderos, gente transparente que no se esconde, que no tiene dobles vidas, porque también me acerqué con miedos y prejuicios pero el contacto deja ver que detrás de las rejas azules también hay gente muy valiosa.

En el libro hay narraciones asombrosas escritas por personas privadas de su libertad, ¿son verdaderas?

Como toda novela la narración de los hechos tiene tintes de ficción. Lo que es verdadero es el talento de estos personajes porque empezaron como narradores orales y desde ahí uno sabe que tienen la chispa, esa especie de gracia para contar y ejemplificar con mucho humor y picardía. Eso fue enriquecedor durante el tiempo que pude trabajar con ellos.

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junio
13 / 2024