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"Me preocupa el mundo llenándose de basura y sin una respuesta decente a largo plazo", Brigitte Baptiste

En Diners recordamos esta autoentrevista de Brigitte Baptiste donde se burla de los fanatismos ambientales y duda de los discursos políticos disfrazados de ecología.

En Diners recordamos esta autoentrevista de Brigitte Baptiste donde se burla de los fanatismos ambientales y duda de los discursos políticos disfrazados de ecología.

Brigitte Baptiste, ¿qué admira de Humboldt?

Me gusta que en plena Ilustración viajó con su amante, en busca de vivir la vida, y eso no le impidió nunca ser un científico absolutamente riguroso.

¿Se identifica?

Es pretencioso, pero uno lo hace con personas que logran descargar cierta presión de imagen y estereotipos.

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Hay días para la maldad…

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¿Para usted qué representa Brigitte Bardot?

Uyyy, era mi role model. La de las películas, la adolescente de dientes blancos separados, medio ingenua, medio perversa que generaba escándalo pero atracción, eso, en mi caso, era atracción fatal.

Habla de la actriz, no de la mujer, ¿qué piensa de los fanatismos ambientales?

Me parece terrible, no coincido con ninguna clase de fanatismo, porque tienen una pretensión de superioridad moral, casi religiosa. Uno puede ser radical, pero hacer apología del radicalismo buscando imponer una verdad aparente. Eso es arrogante, irrespetuoso y muy amenazante.

¿Qué piensa de la prohibición de las corridas de toros?

Si me piden mi opinión digo que no me gustan y no voy, pero eso no es un problema ecológico sino de diferencias culturales y puedo entender el punto de vista de quien le encuentra sentido.

¿Una lección para sus hijas?

Hace unos fines de semana, mis hijas vieron por primera vez matar un pollo para comérnoslo. Dudamos con mi esposa en si debían o no estar presentes y yo les dije «si comemos pollo, debemos hacernos responsables por su sacrificio». Esa es la coherencia ética. Y decidimos hacerlo.

¿Quién es más «verde», usted, su esposa Adriana o sus dos hijas?

Humm, hay temas. Por ejemplo Adriana reclama una cultura más austera y eso se expresa en asuntos de comida y gastos generales, ¡porque yo soy muy despilfarradora! Pero ambas jodemos mucho con el tema de que no se puede desperdiciar comida, y luego del cuento que les echo a las niñas de dónde sale el pan (soy bióloga), este se vuelve un artículo sagrado y se lo comen…, ¡pero tan pronto puedan independizarse yo sé lo que van a hacer con el pan! Pero algo queda.

Con el debate de la despenalización de la marihuana, ¿en qué orilla se sitúa usted?

Yo soy prolegalización. Creo que debe legalizarse todo el consumo y que la drogadicción es un problema de salud pública. Además, considero que el esfuerzo educativo debería dirigirse hacia el buen uso de las plantas psicoactivas. La coca es una planta sagrada, el tabaco en pasta tiene mucho significado y el yagé es una planta de conocimiento que revela el mundo.

¿Qué es lo que más le gusta de lo que vivió en el Amazonas?

El río. Soy una persona acuática, de agua dulce. Con el mar soy muy rola, me arrimo y me gusta verlo, pero bucear y meterse cuatro horas, no, en cambio en el río podría pasar toda la vida. Es un sueño recurrente, estar metida entre el agua. Muy freudiano.

¿Carro o bicicleta?

Desde que estoy en la dirección del instituto, carro con conductor. Traté de rebelarme, pero Jorge me dijo «¿doctora, y entonces mi puesto?». Funciona para cumplir citas, pero me produce sentimiento de culpa. Soy muy buena caminante, con todo y tacones.

Altos, ¿no? Qué son, ¿10?

Tengo de todos. Me encantan los tacones. Como objeto erótico tienen que ver con la confianza. Uno sabe que no puede salir corriendo.

Bien psicoanalítica es usted, ¿mucha terapia?

No, en realidad no. En mi transición, cuando tomé la decisión de ser Brigitte, que fue simultáneamente cuando murió mi hermana y me separé de mi primera esposa, hice catarsis allí durante unos meses. Lloré mucho, hablé poco y un día le di las gracias a la doctora y me dije «a la calle». De eso hace 15 años.

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Lo que hace una melena!

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¿Qué es la naturaleza para usted?

Un invento discursivo de los seres humanos para poder distanciarse del mundo. Pienso, o que no existe o que todo es natural, pero es una separación irrelevante. Los seres humanos somos naturales, nuestra inteligencia es natural, por tanto todo lo que hacemos con ella, que es artificial, se vuelve natural, así que es un juego de palabras.

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¿Cómo se relaciona con su cuerpo?

Mi cuerpo es fundamental y no tengo ninguna noción de que existen los cuerpos naturales, la belleza natural. La estética es más sofisticada o cruda, ¿pero más natural? Me cuesta trabajo creerlo.

¿Usa cosméticos naturales?

No. Yo creo que uso los colores más tóxicos, ¡se necesita el blanco de titanio para que se note!

¿Su diseñador favorito?

Colombianos, me gusta mucho Silvia Tcherassi, aunque va más con mi estilo Versace. Pero finalmente compro la ropa en San Victorino. La moda es mi divertimento.

¿Recicla en casa?

Separamos, miramos las etiquetas y tenemos un dispositivo para reciclar los orgánicos en nuestro patio, pero el camión que recoge el reciclaje pasa los sábados a las seis de la mañana y, si estoy, saco la basura separada, si no, se va acumulando en el garaje y cuando pasan los recicladores nos dicen que de allí no sirve nada.

¿Qué pasa si se encuentra con alguien que lleva una especie en vías de extinción en su maleta?

Hace unos años hubiera peleado con esa persona. Ahora trataría de entender por qué lo hace. Una cosa es el embajador que pidió permiso para sacar una lora del país con la que vivió 12 años y se la decomisaron, lo que me parece absurdo, y otra, el traficante que desprecia la vida y que usa ese mecanismo para llenarse de plata y mete 600 loros en una maleta en un bus y le llegan 20 vivos. Pero yo, por ejemplo, tengo acuario desde la niñez y creo que mis peces están muy contentos acá, duran años, no se enferman y se encuentran bien. No me siento culpable, casi nunca.

¿A qué le teme más, a la basura o a un invierno como el que vivimos el año pasado?

A la basura definitivamente. A la naturaleza no le tengo miedo, creo que el tema de las inundaciones es un problema de adaptación humana. En cambio, sí me preocupa el mundo llenándose de basura y sin una respuesta decente a largo plazo. Me impresiona cómo obligamos a la gente en condiciones de vulnerabilidad a vivir en la basura.

¿Cuál quisiera que fuera su legado en el Instituto Humboldt?

Un modelo distinto de trabajar. No puede ser que instituto de la biodiversidad en el país de la biodiversidad sea una institución igual a otra. La propuesta es pensar el Instituto como una célula, como un organismo vivo lleno de conexiones, que palpita y que le muestra al mundo que la vida es lo más importante que hay y que podemos elaborarla ad infinitum.

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Noviembre
14 / 2019

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