Soledad Giménez se presentará en Bogotá con el pianista Iván ‘Melón’ Lewis

El pianista cubano Iván 'Melón' Lewis y la cantante franco-española Soledad Giménez se presentarán en Bogotá el 9 de diciembre.
 
Soledad Giménez se presentará en Bogotá con el pianista Iván ‘Melón’ Lewis
Foto: Tomada de facebook.com/sole giménez
POR: 
Daniel Zamora

El de Iván ‘Melón’ Lewis y Soledad Giménez es de esos encuentros poco predecibles. Él nació en Cuba, ella en Paris. Él comenzó tocando piano en orquestas de salsa; ella se inició como cantante en un coro de iglesia español. Los separaban más de siete mil kilómetros y lo único que parecía unirlos era un interés general por la música.

Soledad compuso su primera canción a los 9 años. Le parece que fue un Padre Nuestro creado para el coro infantil en el que cantaba; pero no lo recuerda con precisión. El primer grupo al que perteneció Iván se llamó G- Latina, y lo recuerda muy bien; tanto que entre risas cuenta cuando el director de aquella banda lo ilusionó con la llegada de un promotor que llevaría de gira a toda la orquesta. El tal empresario nunca llegó. Tenía quince años.

Cada uno fue labrando un camino musical a ritmos distintos. Cuando Soledad Giménez ya hacía parte de Presuntos Implicados, agrupación de la que hizo parte más de 20 años, Iván Melón hasta ahora se acostumbraba a la nueva vida que eligió tras dejar Cuba y radicarse en España.

“No sabes qué es migrar hasta que te toca. Empiezas con miedo. Lo más difícil es encontrar tu sitio en el nuevo país, desterrar la añoranza de lo que ya no tienes: tus amigos, tus costumbres, tus lugares favoritos. Tenía 22 años y en realidad estaba bien en Cuba, pero no me daba cuenta”, narra Iván con tono reflexivo. Y es que antes de irse a España hacía parte de la orquesta de Isaac Delgado, quien tras la recomendación del maestro Chucho Valdés, decidió contratarlo sin hacerle una audición.

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Así fue como Soledad Giménez e Iván ‘Melón’ fueron acercándose: poco a poco y sin saberlo. Mientras Iván encontraba su lugar, Soledad ya había grabado 5 álbumes con Presuntos Implicados. “No me gusta prácticamente ninguno de mis primeros discos, sobre todo Danzad, Danzad Malditos- de 1985, el primero que grabó el grupo-, era muy naif. Definitivamente fue un disco en el que pagamos la novatada”, se reprocha Soledad.

En 2006 sucedió una serie de hechos que propiciaron que al año siguiente Soledad e Iván se conocieran. Primero, la cantante dejó de ser la voz de Presuntos Implicados y se aventuró en una carrera como solista. “No dejé Presuntos por la motivación de continuar en solitario, dejé el grupo por no poder soportar tantos conflictos internos. Mi reto se volvió vivir más acorde conmigo misma, guiándome en libertad, sin tantos problemas. Una vez que lo conseguí me di cuenta de todo lo que pude lograr. Hoy, si tuviera la posibilidad, lo volvería a hacer”, reconoce Soledad.

En cambio, a Iván le ocurrió algo que 9 años después no puede explicar con claridad. Dice que lo llamó un tal Alberto, quien le habló de la posibilidad de ser pianista en “La cucaracha Express”, un magazine de televisión dirigido por Javier Burruchaga que necesitaba músicos.

“Pasé las entrevistas y el programa arrancó. A la semana siguiente quise hablar con aquel chico que me había llamado. Marqué a la productora que me contactó y dije:
-Quiero hablar con Alberto.
– ¿Cuál Alberto?-contestaron-. Aquí no trabaja ningún Alberto.
– ¿Pero cómo así? Un Alberto me ha llamado hace tres meses a ofrecerme el trabajo con Burruchaga.
– Aquí no trabaja algún Alberto, señor.
-Bueno, si ves a Alberto dile que le agradezco.

No pude hablarle para decirle las gracias. Tampoco me llamó para decirme nada… Hoy sigo esperando por conocer a Alberto y agradecerle”, cuenta expectante ante un eventual encuentro con el chico de la llamada misteriosa.

De esta manera fue como Iván Melón se dio a conocer. Comenzó a tocar en diferentes sitios a la par que Soledad trabajaba en su segundo disco como solista: Felicidad, “el productor de este disco, Javier Limón, dijo que me quería presentar a alguien. Llamó a Iván, nos conocimos y fue amor a primera vista. Es un pianista magistral. No le encuentro ningún defecto, es un tipo encantador. Es un hermano musical”, dice entre suspiros Soledad Giménez.

Los dos artistas pasaron de ser desconocidos a juntarse durante horas y diseñar arreglos musicales-en los se entendían a la perfección-, “él se sienta a tocar y habla tu lenguaje musical, se pone de acuerdo con lo que llevas adentro, se mete en tu cabeza. Te sorprende, es maravilloso. No es algo que pase todos días”, explica emocionada Soledad.
Uno de los hechos sorprendentes de este encuentro es que ambos tienen el mismo sueño profesional: cantar en el Teatro Olympia de Paris. Ninguno de los dos sabía que compartían el mismo anhelo, Iván lo desea porque es un teatro con historia, y pensar en la posibilidad de estar ahí le conmueve la voz. Soledad lo añora porque nunca ha cantado en Paris, su ciudad natal, “me revuelvo como gato panza arriba solo de imaginarlo” reconoce luego de contemplar la posibilidad de compartir el escenario Olympia con Iván Melón.

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Aunque fueron apareciendo metas y hechos que los juntaron, ambos piensan diferente acerca de los premios de la academia. Para Melón es uno de los reconocimientos más importantes en una carrera artística; sin embargo, cuando se enteró de las dos nominaciones que recibió al Grammy Latino 2015 pensó que era una broma. “Un amigo me llamó riéndose para decirme de la nominación a mejor nuevo artista:
-¿Para qué me haces esto?-le dije pidiendo que dejara de burlarse.
-¡Es en serio!- me contestaba mientras seguía riendo.
Luego me envió el video en el que salían los nominados. El corazón me latió muy fuerte. Me pasó una imagen por la cabeza que me recordaba los días de estudiar piano en La Habana. A las 2 horas mi amigo volvió a llamar para contarme de la nominación a mejor álbum de jazz. Fue una locura. Era imposible dejar de pensar eso. Es como cuando de niño te regalan el juguete de los sueños. Era casi desagradable tanta emoción”, narra nervioso y excitado.

En cambio, para Soledad los premios Grammy no son tan importantes, es más, dice que ningún premio de la academia es para tanto, “con el recorrido entiendes que el mejor premio que puedes tener es el del público. Los premios de la academia están bien intencionados pero en muchos casos no hay justicia. Están bien porque te ponen en titulares y te destacan. Pero en una larga carrera lo más importante no son los premios, es el público” sentencia.

Así como tantos factores los distanciaban hoy los unen muchos más. Puede que si las cosas no hubieran ocurrido de la manera en que se dieron, no se conocerían, o tal vez sí, no lo sabremos. Lo cierto es que se conocen, juntos interpretan las canciones del álbum más reciente de Sole Giménez-Cómo hemos cambiado- y se presentan el miércoles 9 de diciembre en el teatro Old Mutual, de Bogotá.

Para más información sobre este concierto visite la página oficial del evento aquí.

         

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diciembre
7 / 2015