Expedición Macondo, un recorrido en tren por el mundo de Gabriel García Márquez

Expedición Macondo, de Irene Vasco con ilustraciones de Rafael Yockteng, es una guía turística que lleva por el tiempo y el espacio de Macondo.
 
Expedición Macondo, un recorrido en tren por el mundo de Gabriel García Márquez
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Jhonny R. Quintero

Un pedacito de una locomotora amarilla que va exhalando humo y que se descubre entre la selva verde. Esa es la carátula de “Expedición Macondo”, el libro de Irene Vasco e ilustrado por Rafael Yockteng, que, como lo dice su nombre, es un recorrido guiado por el mundo de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán y toda su descendencia, es montarse a ese tren y viajar por el pueblo más famoso de Colombia.

No hay que confundirse, no es un resumen ni un Cliff’s Notes —esos libros amarillos de franjas negras que facilitan los trabajos de colegio. Esto es una guía turística que lleva por el tiempo y el espacio de Macondo.

Comienza con el árbol genealógico de la familia Buendía, y en los siguientes 20 capítulos lleva al lector desde la fundación de Macondo, hasta la lluvia de cuatro años, doce meses y dos días que arreció sobre este pueblo y que “desempedraba el cielo en unas tempestades de estropicio”.

“Yo cuento Macondo desde mi lectura. Cuando me regalaron Cien años de soledad, yo era adolescente, eran vacaciones de navidad y viajamos a la costa con todos mis primos. Yo no quería ni ir a bailar, ni a la playa, solo leer ese libro, que era igualito al sitio donde yo estaba”, recuerda su autora.

Entonces el Macondo de Irene Vasco siempre ha sido Tolú, y lo que hace en este libro es preguntarles a los niños dónde está su Macondo, que busquen su Macondo, que encuentren su Macondo. “García Márquez nos presentó el suyo, yo enseguida encontré el mío”, comenta Irene Vasco.

Cada capítulo está compuesto por una ilustración, un fragmento del libro y un comentario de Irene Vasco, en el que, con preguntas, invita a los lectores a imaginar su propio Macondo. “Todo el libro es una invitación a acercarse al texto de García Márquez, desde sus puntos de vista, desde sus propios referentes, eso es lo que le pido a los niños: “tú que piensas así”, “tú que has visto esto”, es un diálogo que entablo con ellos, y hay en cada capítulo un texto de los que yo seleccioné”.

Y es que Cien años de soledad es un libro que encanta, tanto como lo hacían los relatos de duendes, ogros y magos en la infancia, “lo que atrapa es poder sumergirse en semejante mundo fantástico
y que parezca real. Esa combinación de hechos un poco surreales pero narrados con tanto realismo, con tanto cuidado, tan convincentes, eso es lo que atrapa”, cuenta, con emoción, Vasco.

Desde Francisco el hombre, pasando por la vejez y la enfermedad de José Aureliano Buendía, hasta los preparativos para la muerte de Amaranta, —cuando “no se sintió frustrada, sino por el contrario liberada de toda amargura, porque la muerte le deparó el privilegio de anunciarse con varios años de anticipación”, como dice la novela— este no es un libro condescendiente con sus lectores, no evita temas, ni la enfermedad, ni la muerte, por el contrario, los mete en ellos.

“Expedición Macondo” es un libro ideal para introducir a los niños/adolescentes en el mundo de Gabriel García Márquez, pero al igual que con lecturas complicadas a temprana edad, hay que tener cuidado. “Pienso que los niños no deben entrar antes de tiempo en Cien años de soledad, sino puede crearse distancia, frustración. Yo les hablo a niños de 13 años en adelante, que ya pueden entender y disfrutar la estructura compleja de la narrativa y el vocabulario rico de Gabo”.

         

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abril
27 / 2015