SUSCRIBIRME

Las nuevas latitudes de la galería Mor Charpentier

Diez años después de inaugurar su galería en París, Álex Mor y Philippe Charpentier llegaron a Bogotá con una propuesta de arte internacional que refresca la escena cultural. Gloria Saldarriaga es su socia en el país.

Foto: Cortesía Mor Charpentier.

Diez años después de inaugurar su galería en París, Álex Mor y Philippe Charpentier llegaron a Bogotá con una propuesta de arte internacional que refresca la escena cultural. Gloria Saldarriaga es su socia en el país.

A principios de junio de 2021, Álex Mor y Philippe Charpentier llegaron a Bogotá para firmar la promesa de compraventa de la primera sede de su galería en el país. Las protestas del Paro Nacional los sorprendieron con avenidas cerradas y bloqueos de transporte. “La gente nos decía que estábamos locos. Sin embargo, para nosotros, esas circunstancias fueron la razón más importante para estar acá. El arte abre ventanas para el intercambio de ideas”, cuenta Álex Mor, colombiano que desde hace veinte años vive en Francia.

Esta no es la primera vez que la pareja de galeristas toma decisiones radicales en tiempos desafiantes. En 2008, en medio de la crisis financiera internacional, Mor y Charpentier decidieron abandonar sus trabajos en marketing y finanzas para iniciar el proyecto de constituir una galería en el Distrito 3 de París.

“Nos conocimos en la universidad cuando estudiábamos Ciencias Políticas. Por cosas de la vida nos encontramos años después. Y cuando cumplimos 30 decidimos que no queríamos seguir trabajando para otras estructuras y coincidimos en que los dos queríamos tener una galería de arte”, recuerda Mor.

Galería Mor Charpentier
La galería está ubicado en La Magdalena, Teusaquillo. Foto cortesía Mor Charpentier.

Con una idea inocente de lo que implicaba constituir este espacio, la pareja concibió una lista de diez artistas con los que deseaba trabajar. Entre ellos se encontraba el payanés Óscar Muñoz, quien confió en aquella idea primaria que le presentaron los dos jóvenes galeristas.

Finalmente, tras dos años de planificación, Mor Charpentier abrió su primera sede en 2010 en Le Marais, uno de los puntos neurálgicos del arte contemporáneo en la capital francesa. Anarchive, la exposición inaugural, no podría haber sido otra que una muestra dedicada a la carrera de Muñoz.

Desde entonces la galería ha tenido un vínculo claro con la escena artística en Colombia. “Hemos madurado este proyecto desde hace varios años, pero decidimos esperar a estar más consolidados en Francia para lanzarnos acá. El momento ha llegado”, le dice el bogotano a Diners.

Encuentros fortuitos

Lo que siguió para Mor Charpentier después de su primera muestra fue una serie de encuentros fortuitos. Estos resultaron en un programa de arte con artistas tanto emergentes como establecidos, cuyas prácticas conceptuales están ligadas a realidades sociales, a la historia y la política de regiones geográficas contrastantes.

Álex Mor Philippe Charpentier
Foto cortesía Mor Charpentier.

“Le debemos mucho a Óscar, porque iniciar con alguien de su calibre hizo que otros artistas hayan supuesto que teníamos un proyecto demasiado serio. Por ejemplo, a la argentina Liliana Porter le propusimos trabajar con nosotros durante una charla en el corredor de una feria. Entonces, aunque sí había un plan de trabajo, eso se quedó en el papel y todo resultó siendo orgánico”, asegura el colombiano.

Gloria Saldarriaga y Mor Charpentier

Otro encuentro fortuito fue el de la pareja con la colombiana Gloria Saldarriaga. Para el momento en el que Mor Charpentier abría en París, la antioqueña cerraba una etapa de su vida con la galería Alcuadrado en Bogotá, en donde trabajaba –entre muchos otros artistas– con Óscar Muñoz.

“Es muy rara esa relación que uno crea con sus artistas, porque se convierten en personas muy cercanas. Así que cuando me enteré de que un colombiano iba a trabajar con Óscar en París me dieron unos celos horrorosos. Debo decir que hasta un poco de rabia”, confiesa la coleccionista y promotora de arte.

Gloria Saldarriaga
Foto Camilo Ponce de León. Producción Lucy Moreno.

Contrario a esto, Álex se acercó a la antioqueña para contar con su conocimiento en la promoción del trabajo del payanés. Su insistencia, que debió enfrentar la antipatía prolongada de Saldarriaga, dio fruto en una relación que más tarde traspasó el ámbito profesional. “A pesar de que fui la mujer más antipática del mundo, entendí ese entusiasmo que todos tenemos al empezar un proyecto, sobre todo si es de arte. Me vi muy reflejada en Álex y Philippe porque yo también trabajaba con mi pareja y tienen esa pasión que esto necesita”, dice Gloria.

Vea también: Pruebe en casa esta receta de tortilla española con arracacha

Por eso, al decidir llegar a Colombia, Mor no dudó en sumar a Saldarriaga a su equipo. De esta manera, la colombiana se convirtió en socia de la sede en Bogotá y lidera la programación satélite de la galería. “Es inspirador que ellos dos, incluso durante la pandemia, le apuesten a seguir haciendo cosas, porque el mundo no para. Y todos estamos interesados en que el arte continúe”, apunta.

Mor Charpentier en Colombia

A pesar de no disponer de un espacio físico antes, Mor Charpentier siempre tuvo en su radar a Colombia. Dentro de su historial de exposiciones se encuentran algunas realizadas en Bogotá, como una performance con la artista bogotana María José Arjona. Además de la exhibición de Lágrimas, un proyecto de Carlos Motta en el claustro de San Agustín en 2018. 

Esto, sumado a la previa apertura de una oficina en la capital colombiana en 2013, hacen que una galería propia sea parte de un proceso natural. “Ya habíamos construido vínculos con las instituciones y los coleccionistas, pero no habíamos encontrado el lugar y el momento. Cuando llegó el parón por la pandemia, pudimos detenernos a pensar, retomar la idea y hacerla realidad”, dice Álex Mor.

Para Philippe Charpentier, su arribo a Colombia se debe a que “el país ha cambiado bastante, no solo en términos de infraestructura e imagen, sino también en el campo de las artes. Hace diez años había pocas galerías y un mercado muy joven. En la actualidad, el ecosistema artístico tiene mucha fuerza. Así que teniendo en cuenta nuestro programa, parecía lógico tener un pie en América Latina. Hoy somos, orgullosamente, la única galería franco-colombiana en el circuito”.

Terra Nostra en Bogotá

Terra Nostra es la exposición que representa la visión que los ha caracterizado durante estos once años y con la que inauguraron su espacio de 400 metros cuadrados, ubicado en el barrio La Magdalena, localidad de Teusaquillo. “La Terra Nostra son los diferentes territorios que existen, no solo como una noción geográfica, sino también social, política, filosófica, espiritual y poética. Es una muestra bastante representativa de nuestro recorrido, de qué tipo de artistas trabajan con nosotros y qué tipo de obras manejamos”, explica Álex.

Terra Nostra
Foto cortesía Mor Charpentier.

Once artistas de diferentes nacionalidades y 16 de sus obras conforman la exposición, que estará abierta hasta el 31 de marzo. Óscar Muñoz, Carlos Motta y Daniel Correa Mejía –que expone sus pinturas sobre la interacción humana por primera vez en Bogotá– son los tres representantes colombianos. A ellos se suman Liliana Porter, la marroquí Bouchra Khalili, el francoargelino Kader Attia, el suizo Uriel Orlow, la mexicana Teresa Margolles, los taiwaneses Chen Ching-Yuan y Charwei Tsai, y el jordano Lawrence Abu Hamdan.

“Estas obras han estado en instituciones como la Tate Modern y el Museo de Arte Moderno de Nueva York. No son obras fáciles. Hay videos, instalaciones de neón, incluso utilizamos retroproyectores que ya no se consiguen. Con esto buscamos confrontar al público local a través de nuevas perspectivas de artistas que, a su vez, están emocionados de exponer por primera vez en América Latina”, añade.

Realidades sociales y políticas

La llegada de Mor Charpentier a la oferta de galerías de arte en Bogotá añade una visión internacional muy ligada a temas políticos y tensiones sociales. “Yo no diría que el arte necesariamente tiene que ser político, porque lo que nos interesa es el punto de vista de nuestros artistas, que sí puede volverse político. Abrimos espacios de comunicación por medio del trabajo de creadores con un compromiso, ya sea social, de género, político, histórico, poético o filosófico”, explica Mor.

Con esta mirada, el proyecto ha logrado sumar a su trabajo la promoción internacional de artistas como las chilenas Paz Errázuriz y Voluspa Jarpa, la sudafricana Bianca Bondi y el jordano Lawrence Abu Hamdan. “Cada vez trabajamos con artistas de diferentes horizontes. Pero algo que siempre la gente destaca es que tenemos un vínculo muy importante, no solo con la escena europea, sino con América Latina, Asia y Oriente Medio”, agrega el bogotano.

Terra Nostra
Foto cortesía Mor Charpentier.

Precisamente, una de las principales motivaciones para arriesgarse a abrir su sede en Colombia fue darles la oportunidad a aquellos artistas establecidos de traer su arte a Latinoamérica por primera vez. “Creo que nuestro mayor desafío es tener una imagen cualitativa y vanguardista que interese a las nuevas generaciones. La idea también es presentar nuestro programa internacional, ya que nuestros artistas, en su mayoría, nunca han exhibido aquí y están muy entusiasmados con la idea”, afirma Charpentier.

Y poco menos de tres meses después de su apertura, la reacción de los visitantes ha cumplido con sus expectativas. “Hemos descubierto un apetito por conocer artistas diferentes. Y es lo que queremos, convocar nuevos públicos y ofrecerles ventanas para hablar, preguntar y aprender. La mayoría de las galerías colombianas tiene programas muy locales, lo que está bien. Pero también es bueno traer otras latitudes y visiones completamente distintas”, dice Mor.

Vea también: Conozca las ideas de los indígenas que alborotaron a toda Europa

Intersección disciplinar

La apertura de Terra Nostra es solo el primer paso del plan que trazaron Philippe y Álex. En abril esperan inaugurar su segunda exposición, dedicada al trabajo fotográfico de la chilena Paz Errázuriz. 

Además, su sede en La Magdalena servirá también como residencia artística multidisciplinaria y contará con un programa de clases magistrales para apoyar al talento joven regional. “Queremos que haya movimiento, que sea un lugar en el que siempre haya algo nuevo por descubrir”, expresa Mor.

Mor Charpentier
Foto cortesía Mor Charpentier.

Parte de esta propuesta satélite recae en la figura de Gloria Saldarriaga. Como socia de esta sede, la coleccionista será pieza clave en la relevancia de la casa en Bogotá. “Trabajamos en una programación para que este espacio aloje otro tipo de actividades, experiencias y aprendizajes. Vamos a invitar diseñadores, poetas y escritores para convertirla en un sitio de encuentros y crear un movimiento alrededor”, detalla Saldarriaga.

A la par de su consolidación en Bogotá, Philippe y Álex expanden fronteras. Este año esperan mudarse a una nueva locación en París, con mayor capacidad para alojar al equipo en constante crecimiento y sus exhibiciones temporales. Dentro de sus proyectos no descartan la idea de abrir una tercera sede en un nuevo país. “El problema nuestro es que nunca nos quedamos quietos”, concluye Álex Mor. 

El Café de La Madeleine

En la misma casa de Teusaquillo que aloja a la galería, se encuentra la propuesta del Café de La Madeleine, un lugar que mezcla recetas tradicionales francesas con ingredientes y alma colombiana.

Andrea Mor, hermana de Álex, está a la cabeza de esta idea. “El concepto nace de la necesidad ofrecer la posibilidad, a quienes visitan una muestra expositiva, de almorzar, tomarse un café o un coctel en este mismo sitio” dice la cocinera y pastelera bogotana.

El cafe de la Madeleine
Foto cortesía Mor Charpentier

Desde su nombre, que hace honor tanto al barrio donde está ubicado como al postre típico francés la madeleine, este café fusiona el origen de Mor y Charpentier y los traduce en una carta de platos de autor y un menú para tardear, con preparaciones como trucha curada, sopa de cebolla con queso paipa, y el boeuf charpentier, una versión propia del clásico boeuf bourguignon.

Andrea Mor
Andrea Mor, chef del café. Foto cortesía Mor Charpentier.

“Esta casa une los talentos de toda la familia de la mejor forma posible para brindar una experiencia completa. Compartimos horarios con la galería así que pueden organizar su día para lograr ver arte y probar nuestro menú”, dice Andrea Mor.

Lea también: 7 obras de arte sobre el amor

Adrián David Osorio Ramirez, redactor web y asistente editorial. Periodista apasionado por escribir sobre moda y las expresiones culturales.

¡Quiero recibir el newsletter!

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Marzo
16 / 2022

Send this to a friend