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Chicago: un viaje por la ciudad del blues, el jazz y Al Capone

Arquitectura clásica y vanguardista, buena música y una agenda cultural diversa definen la esencia de la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos. Diners estuvo allá y recorrió varios de sus espacios más icónicos.

Foto: Neal Kharawala / Unsplash

Arquitectura clásica y vanguardista, buena música y una agenda cultural diversa definen la esencia de la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos. Diners estuvo allá y recorrió varios de sus espacios más icónicos.

Antes de viajar a Chicago conocía algunos aspectos de la ciudad. Sabía que se encuentra a la orilla de uno de los cinco grandes lagos de Norteamérica –el Michigan–; que vientos fuertes soplan todo el año; que en invierno puede hacer un frío despiadado y en verano las temperaturas suelen ser inclementes; que el blues y el jazz son parte imprescindible de su cultura y que Al Capone y los gánsteres la controlaron durante la época de la Prohibición.

The Cloud Gate, coloquialmente llamado “El fríjol”, es una escultura de acero construida por el artista Anish Kapoor. Foto: Mónica Barreneche


Aunque en este viaje mi objetivo principal era ir al Riot Fest, un festival que lleva 15 años y se ha convertido en cita obligatoria para los fanáticos del rock alternativo, el punk rock y el hiphop, al llegar me di cuenta de que se percibe una energía especial cuando se recorren sus calles, sus barrios, sus museos o, simplemente, se disfruta una cerveza en alguno de sus bares. Me encontré con gente amable que sonríe ante cualquier pregunta y con un lugar que tiene mucho más de lo que uno se imagina. Como cantaba Frank Sinatra en My Kind of Town, Chicago, sin duda, “es mi tipo de ciudad”.

En la fuente Crown se proyectan fotografías de retratos de los habitantes de Chicago. Foto: Richard Cavalleri


Edificios para no dejar de observar

La arquitectura es uno de sus mayores atractivos. Grandes rascacielos, edificios vanguardistas y arquitectos de renombre mundial han dejado su huella en la ciudad. Un factor contribuyó para que esto fuera así: el Gran Incendio que en 1871 arrasó la ciudad. Se estima que consumió cerca de siete kilómetros de la zona central, destruyó 17.000 edificios y los daños ascendieron a más de 200 millones de dólares de la época.

El río Chicago atraviesa el centro de la ciudad. Por el River Walk se puede apreciar la arquitectura de la ciudad o dar un paseo en bote. Foto: James Pintar / Shutterstock


Debido a esta tragedia se fomentó el uso del acero como material principal en las estructuras de los edificios y, sobre todo, se pensó en su reorganización. De allí vino el auge de la construcción en lotes restringidos por el costo de la tierra y la necesidad de innovar en los métodos de construcción.

La torre Aqua es un edificio  de 86 pisos ubicado en el centro de la ciudad, diseñado por la arquitecta Jeanne Gang. Foto: Brian Kraus / Unsplash


Uno de los arquitectos encargados de su reconstrucción fue Louis Sullivan, representante de la Escuela de Chicago y pionero en la construcción de los primeros rascacielos. Junto a Sullivan, otro par de arquitectos representan el espíritu arquitectónico de la ciudad, como Frank Lloyd Wright y el alemán Mies van der Rohe. Actualmente, Chicago es sede de algunos de los estudios más importantes del mundo, como Studio Gang Architects, dirigido por Jeanne Gang, encargado del diseño de la Aqua Tower, una de las estructuras más sorprendentes de este lugar.

Todas las líneas del metro elevado, más conocido como ‘The L’, confluyen en el centro de la ciudad. foto: Bryan Minearm / Unsplash


En el Chicago Cultural Center se puede comprender cómo ha evolucionado la ciudad y cuál es su influencia en la arquitectura mundial. Por estos días es la sede de la segunda Bienal de Arquitectura de Chicago, que irá hasta el próximo 5 de enero de 2020. Este año se enfoca en el estudio de los problemas de segregación actuales y analiza cómo pueden ser aliviados con reestructuración urbana y arquitectura integrativa. La entrada es gratuita y, además, hay recorridos guiados por expertos.

 

El centro está lleno de lugares para conocer

El centro financiero, cultural y político de la ciudad se conoce como Loop. Recibe este nombre porque en esta zona confluyen todas las líneas del ‘L’, el metro elevado, y a su alrededor se forma una especie de espiral.

Chicago es reconocida por su gran cantidad de rascascielos. Foto: Aaron Bean / Unsplash


El centro es ruidoso, pero su belleza resulta innegable y allí se encuentran muchos de los puntos turísticos más reconocidos de la ciudad. Sobre la transitada avenida Michigan se halla, por ejemplo, el Instituto de Arte de Chicago, uno de los museos (y escuela) de arte más importantes del mundo.

El museo se fundó en 1879, justo después del Gran Incendio, cuando la ciudad vivía un auge económico. En 1893 se trasladó al edificio en el que hoy está y desde esta época ha reunido una inmensa colección.

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El Instituto de Arte de Chicago es uno de los museos más importantes del mundo y reúne una importante colección de impresionistas. Foto: MaxyM / Shutterstock


Uno de sus atractivos son las galerías con arte impresionista en las que destacan obras como Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, de Seurat, treinta pinturas de Claude Monet y obras icónicas de Van Gogh y Renoir. Otras obras que tienen un lugar especial son las de la colección de arte estadounidense. En esta sala, los visitantes pasan horas enteras frente a Nighthawks, de Edward Hopper y American Gothic, de Grant Wood, las dos consideradas íconos de la cultura norteamericana y un paso obligado para los visitantes del museo.

La Rueda Centenaria, ubicada en el Navy Pier, se construyó en honor del centésimo aniversario del punto de referencia del lago Michigan. Foto: Mónica Barreneche


El Millennium Park es otro sitio emblemático de la avenida Michigan. Se conecta con el ala moderna del Instituto de Arte a través de un puente peatonal que lo lleva directamente al pabellón Jay Pritzker, una especie de plazoleta con una estructura extraña y caótica, en la que suelen presentarse conciertos gratuitos y festivales de música.

En este parque también se encuentran dos monumentos claves de la ciudad. El Cloud Gate, coloquialmente llamado “El fríjol”, una escultura del artista Anish Kapoor, inaugurada en 2006, en la que se utilizaron casi cien toneladas de acero y donde decenas de turistas suelen tomarse diariamente una foto. Y la fuente Crown, diseñada por el artista español Jaume Plensa, que consiste en dos torres de vidrio enfrentadas, por las que corre agua. En dos de las caras de estas torres se proyectan las 1.000 fotografías de rostros tomadas a varios habitantes de Chicago en 2004, año de apertura del parque, que en verano se convierte en uno de los lugares preferidos para refrescarse del intenso calor.

La escultura del Flamingo, ubicada en la Plaza Federal, fue creada por el artista Alexander Calder. Foto: Mónica Barreneche


El centro de la ciudad también es reconocido por sus rascacielos. Aquí se encuentra la Torre Willis (antes conocida como la Torre Sears), que durante mucho tiempo mantuvo el título del rascacielos más alto del mundo. En el piso 103 está el Skydeck, uno de los atractivos turísticos más visitados de la ciudad, en el que es posible pararse en un balcón de vidrio templado para contemplar la panorámica de la ciudad.

Otro lugar imperdible, y que también deja ver otra perspectiva de Chicago desde las alturas, es la antes conocida como torre John Hancock. Aquí puede subir al piso 96, donde se encuentra el bar Signature Room, tomarse un trago y disfrutar de la vista.

Pastel de crepe y caviar con ensalada de cangrejo fría, del restaurante Band of Bohemia. Foto: cortesía Huge Galdones / Band of Bohemia


Si quiere conocer la parte más lujosa de la ciudad, lo mejor es recorrer Magnificent Mile. Esta avenida está llena de tiendas de lujo, restaurantes y, además, tiene algunos de los edificios más icónicos de la ciudad, como la torre Wrigley, la torre del Chicago Tribune y la torre del Agua, el único edificio público que sobrevivió al Gran Incendio.

Band of Bohemia es el primer brewpub en obtener una estrella Michelín. Foto: cortesía Sarah Nader / Band of Bohemia


El agua, eje de la ciudad

El bar The Violet Hour tiene una amplia lista de cocteles que cambia en cada temporada. Foto: cortesía The Violet Hour


Otro de los protagonistas es el río Chicago, cuyo cauce fue alterado en el siglo XIX por razones sanitarias. La zona, que se conoce como River Walk, es un paseo peatonal que lo lleva por la orilla del río bordeando el centro de la ciudad. Y es uno de los planes más recomendados que puede hacer, porque en el camino hay bares, restaurantes, paseos en barco y recorridos en kayak.

Los platos del Virtue Restaurant & Bar resaltan las raíces del sur de Estados Unidos. Foto: cortesía Gary Adcock / studio 37 / Virtue Restaurant & Bar


El lago Michigan también es protagonista. Este bordea la ciudad y ofrece 29 kilómetros de camino, que diariamente salen a recorrer los deportistas. Un buen plan es ir al Museum Campus, zona que alberga el Museo Field (donde se encuentra el esqueleto de Sue, la tiranosaurio más grande de la Tierra), el Acuario Shedd y el Planetario Adler.

Blues, jazz, rock y cerveza

La música también es parte fundamental de la ciudad. Algunos músicos del delta del Mississippi, como Muddy Waters, llegaron y se establecieron en Chicago e hicieron del blues uno de los géneros favoritos. La ciudad cuenta con una gran tradición y cada año se celebra el Chicago Blues Festival en el Millennium Park, uno de los eventos más importantes de este género.

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Los amplios ventanales y la moderna decoración de Virtue Restaurant & Bar hacen de este espacio uno de los más cálidos de Hyde Park. Foto: cortesía Barry Brecheisen / Virtue Resataurant & Bar


Para los amantes del jazz y del bebop, un lugar clásico es Green Mill, que además era el bar preferido por Al Capone. Allí, algunos de los mejores músicos locales y de otras ciudades se presentan e improvisan con sus instrumentos.

Los festivales musicales son un atractivo importante de la ciudad. El más importante, y que ha trascendido a otros países es Lollapalooza, que todos los años tiene en su cartel a los músicos más importantes del mundo. Otro de los festivales que se celebra cada año y que nació en la ciudad es el Riot Fest. Lleva 15 años, mantiene el estilo punk y es un poco más pesado que otros festivales.

El bar Lost Lake, popular por su techo de lauhala y papel tapiz con hojas de plátano, ofrece deliciosos cocteles tropicales. Foto: cortesía Lost Lake


Si a toda esta música le agrega que Chicago tiene una larga tradición cervecera, heredada de los migrantes alemanes que llegaron allí, y que es una de las ciudades con más cervecerías locales y artesanales –entre ellas Lagunitas, Goose Island y Vice District– tendrá una experiencia fuera de serie.

La decoración de los cocteles de Lost Lake es única. Foto: cortesía Lost Lake


Sin duda, esta ciudad cuenta con una oferta cultural muy amplia, con lugares que lo dejarán sin aliento ante su belleza e imponencia, y aun así logra ser un sitio amable que invita a quedarse. Estas son solo algunas razones para considerarla como “mi tipo de ciudad”. Si tuviera la oportunidad, volvería.

La cocina molecular del chef Grant Achatz lo ha llevado a crear platos que parecen piezas de arte moderno en su restaurante Alinea. Foto: cortesía Allen Hemberger / The Alinea Group


Dónde comer

Alinea
Este restaurante de tres estrellas Michelin, de Grant Achatz y Nick Kokonas, es la institución de la gastronomía de vanguardia. Entre sus platos insignia están los globos inflables comestibles.

Band of Bohemia
Lo que posiblemente sea el primer brewpub con estrella Michelin se encuentra en el lado norte de Chicago. Cuenta con platos gourmet y una selección de cervezas artesanales para maridar todos sus platos.

Virtue Restaurant
El chef Erick Williams combina las recetas de la comida sureña con su experiencia culinaria en este lugar que rescata las tradiciones de la cocina afroamericana. El lugar se ha convertido en uno de los más visitados de Hyde Park.

Dónde dormir

Radisson Blu Aqua Hotelt
Este extraño y moderno edificio se ha convertido en uno de los más llamativos del skyline de Chicago. Está ubicado en el Loop, en el barrio Lakeshore, uno de los más exclusivos de la ciudad.

Acme Hotel Company
Es uno de los hoteles más modernos de la ciudad. Además de brindar internet wifi de 100 mb en cada habitación, tiene Amazon Echos, que permite automatizar algunas funciones en las habitaciones.

The Blackstone
Teddy Roosevelt y Al Capone fueron huéspedes en este histórico “hotel de presidentes”, ubicado frente a Grant Park. Además, tiene una colección de 1.600 obras originales de artistas locales.

Dónde ir de copas

Lost Lake
Este bar está inspirado en un paraíso tropical. Es una especie de tiki bar donde los cocteles tropicales son protagonistas.

The Violet Hour
Ubicado en Wicker Park, una de las zonas más trendy de la ciudad, este bar lleva el nombre de un verso del poeta T. S. Elliot. En este lugar, organizado y elegante, venden algunos de los mejores cocteles de la ciudad. De lunes a jueves hay happy hour de absenta, por si se siente atrevido.

The Press Room
Este bar de vinos está ubicado en el sótano de un rincón tranquilo de West Loop. Pero una vez adentro da la sensación de que es el secreto favorito de todos los residentes cercanos. El lugar ideal para los amantes del vino de todo el mundo.

Ojo a la comida local

Chicago brinda una gran oferta gastronómica. Además de su propia versión de perros calientes y sánduches, hay una variedad de platos gracias a la diversidad de culturas que se asentaron en la ciudad.

Muestra de esto es su propia pizza, la deep dish. Se trata de una pizza horneada en moldes altos, rellena con salsa de tomates frescos, salchicha italiana, pepperoni y cantidades industriales de queso fundido. Otros ejemplos de esta mezcla de culturas son los jibaritos, sánduches creados por la comunidad puertorriqueña de la ciudad, en los que en lugar de pan hay dos tajadas de patacones crujientes rellenas de tiras de carne o pollo, queso, verduras y mayonesa de ajo. O el saganaki, de los griegos, que consiste en un trozo de queso servido en una pequeña sartén en llamas.

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Noviembre
25 / 2019


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