Así se vive el fin de año en Nueva York

El fin de año en Nueva York es el tema de muchas películas y el sueño de muchas personas en el mundo. Nieve, luces, vitrinas y mucha gastronomía

Publicado originalmente en Revista Diners Ed. 429 de diciembre de 2005

La ciudad de Nueva York no duerme, y mucho menos durante las fiestas de fin de año. Pero en estas épocas lo mejor es prepararse para enfrentar la nieve, la lluvia y las bajas temperaturas que comenzaron a sentirse desde el Día de Acción de Gracias. Calzoncillos largos, ojalá térmicos; medias gruesas, chaqueta, guantes, gorro y bufanda son necesarios para conocer o volver a recorrer la Gran Manzana.

Se debe salir a caminar con los zapatos más cómodos, y no encerrarse en un apartamento o cuarto de hotel a tomar sopa o café para mantener el cuerpo caliente. Hay cafeterías Starbucks en los cinco condados de Nueva York (Manhattan, Queens, Bronx, Brooklyn y Staten Island), y la cadena Dunkin Donuts ha decidido imitar su estrategia de exhibición y ventas. Pero si el visitante colombiano sufre de nostalgia cafetera, puede visitar la Tienda Juan Valdez, localizada al este de la Calle 57 de Manhattan. El olor a Colombia lo orientará.

Ni el derrumbe de las Torres Gemelas o la reciente amenaza de la fiebre aviar han podido reducir el encanto de esta ciudad donde la criminalidad ha mermado, la tasa de empleo oscila en el seis por ciento, el alcalde redujo el déficit fiscal a la mitad (2.500 millones de dólares), hay restaurantes de los cinco continentes para satisfacer cualquier paladar, abundan las tiendas al por mayor y al detal, y los amigos y los desconocidos parecen estar siempre dispuestos a seguir de farra hasta el amanecer.

Para empezar, la primera recomendación para el viajero consiste en ir al quiosco y comprar dos revistas: TimeOut y New York. Son la mejor guía para hacer compras, visitar museos o galerías, escoger un restaurante o bar, alquilar una limosina (50 dólares por hora en promedio) o seleccionar el centro nocturno con el estilo de música que más le guste.

Otra recomendación: en cualquier estación del metro, pida usted una copia del mapa de los trenes, que es gratis y le servirá de mucho. La mejor manera de desplazarse en Nueva York, si desea permanecer en el centro de Manhattan o quiere salir a otros condados, es ir en tren o caminando. Es la única manera de conocer la esencia de Nueva York y su gente.

 

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Uno de los mejores paseos en Nueva York es gratuito. La vista es espectacular y la experiencia inolvidable. Tome los primeros vagones del tren 1 hasta la última estación, South Ferry, ingrese al barco que va a Staten Island, sienta la brisa sobre la cara mientras observa los edificios del bajo Manhattan, y tómese unas fotos con la Estatua de la Libertad como fondo. El viaje de ida y regreso dura menos de una hora. Después camine por los alrededores de Wall Street, con calles empedradas y estrechas, y diríjase a la Zona Cero para que vea el hueco que dejaron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Luego de la sopita o el café, puede ir a comprar electrodomésticos, computadoras o música en la tienda J&R que está a cuatro cuadras de la Zona Cero, frente al parque del edificio de la Alcaldía de Nueva York. Esta tienda tiene la mejor colección de videos y películas.

La otra tienda para comprar este tipo de mercancía es B&H, localizada en la Calle 34 y la Novena Avenida. Simplemente tome el tren E en la calle Chambers, cerca de la Alcaldía, y bájese en la estación de la Calle 34. El recorrido toma diez minutos, vale dos dólares por persona y llega más rápidamente que en taxi o bus.

Estas dos tiendas tienen excelentes páginas en la internet que lo pueden orientar en su compra antes de visitar la Gran Manzana. También sobre la Calle 34 están las inmensas tiendas de Macy’s y de Victoria Secrets. Por esta misma calle y en la Avenida 11 está el Copacabana, el legendario club de música latina de la Gran Manzana.

Además del centro de Manhattan, donde están los mejores hoteles y restaurantes y los centros culturales más importantes como el Museo de Arte Moderno, Nueva York tiene mucho más que ofrecer. No se limite a esta zona turística, aunque es imperdonable que deje de visitar la zona de Times Square y sus teatros de Broadway y Off-Broadway, el Centro Rockefeller, la Catedral de San Patricio y la costosa tienda Saks de la Quinta Avenida.

 

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New York, New York!… Adorei a paleta de cores dessas festa! Show! #emfestas #festatematica #partynewyork

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En el sur de Manhattan, en SoHo y El Village, encontrará también tiendas modernas y restaurantes de moda, además de personajes que parecen sacados de una película. En el East Village, por ejemplo, se mezclan la poesía, el cine, la cultura punk y la cocina novo o exótica. La Calle 8, desde Astor Place hasta el parque Tompkins, es el claro ejemplo de este mundo de historia y discotecas.

En la Calle 7 está McSorley’s, el bar más antiguo de Nueva York, fundado hace 151 años, donde estuvo el presidente George Washington y hasta 1970 no se aceptaban las mujeres. La cerveza es variada, y es penetrante el olor a madera. Una cuadra más abajo está la Calle 6, repleta de los mejores y más auténticos restaurantes hindúes de Nueva York.

En Astor Place puede tomar el tren hacia Canal Street para que visite el Barrio Chino y la Pequeña Italia, pero también puede dirigirse hacia arriba, hasta la Calle 116, para que conozca El Barrio, epicentro de la comunidad latina en Nueva York. Hace más de un siglo llegaron allí los primeros inmigrantes cubanos y puertorriqueños, y ahora está pasando a manos de los dominicanos y mexicanos. Recorra sus calles, escuche la música, deguste la comida, y no deje de visitar el Museo de El Barrio, en la Quinta Avenida y la Calle 104. En la actualidad tienen una muestra de artistas latinoamericanos.

Si quiere seguir subiendo, cámbiese al tren 4 de la línea Lexington y déjese llevar hasta la estación de la Calle 167, donde encontrará el Museo de El Bronx con una muestra de video y documentales cortos. A pocas cuadras está el Estadio de los Yankees. En este condado de la salsa, pero en el otro extremo, se encuentra City Island, oasis de restaurantes de comida de mar entre los que se halla el del conguero Tito Puente, con fotografías y memorabilia. Los fines de semana tiene música en vivo y es un deleite para los salsómanos.

Si no quiere ir tan lejos, regrese en el mismo tren 4 hasta la Calle 125 de Harlem, en Manhattan, y tómese otra sopita en el restaurante Sylvia’s de la Calle 126 y la Avenida Lenox, con la mejor comida del sur de los Estados Unidos.

 

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Ночной город 🌃 #newyorkatnight #manhattan #rockfellercenter #newyearnewyork #newyork2018 #ньюйорк2018

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Luego puede caminar hasta el otro extremo de la Calle 125 donde encontrará el legendario Teatro Apollo, el Museo de África y el edificio donde el ex presidente Bill Clinton tiene una oficina. Pero si desea bailar merengue, bachata y perico ripiado, tome el tren hasta Washington Heights, la Calle 200, y visite centros nocturnos dominicanos de moda como Jubilee y The Umbrella. Si es de día y quiere caminar y reflexionar sobre su vida, vaya hasta los Claustros del Parque Tyron y la Calle 190. Encontrará la paz que siempre ha anhelado en Nueva York, con tapetes medievales y una incomparable vista del río Hudson.

Si le gusta la música de jazz y quiere conocer un club diferente, autóctono y con personalidad, tome cualquiera de los trenes A, B, C o D hasta la Calle 145 de Harlem. Cuatro cuadras más arriba está el club St. Nick’s Pub con el Sugar Hill Jazz Quartet y el Bill Saxton Trio. Vaya acompañado. Además de otros clubes de jazz más tradicionales como el Blue Note, Village Vanguard, Arthur’s Tavern, B.B. King, Terra Blues, Birdland e Iridium, no deje de visitar Jazz at Lincoln Center, localizado en la Calle 60 y la Avenida Broadway de Manhattan y con una excelente vista al Parque Central desde el Coca-Cola Dizzy Gallespy Club.

En caso de que decida ir a Brooklyn, no deje de caminar por la cambiante zona de Park Slope, donde acaban de abrir el restaurante Bogotá Latin Bristo en la Quinta Avenida, cerca del Prospec Park. En esa zona también está el Museo de Brooklyn con una exhibición de mosaicos judíos del Imperio Romano y otra de arte egipcio para la eternidad. Los trenes A y C son la mejor opción para llegar a esa área.

 

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Una de las mejores visitas culturales en Nueva York es acudir al Museo Noguchi de Long Island City, Queens. Hay que tomar los trenes N o W y bajarse en la estación de Broodway para luego caminar o tomar un taxi hasta la Calle 10. Isamu Noguchi fue un arquitecto que hizo allí una edificación sobria con un jardín de esculturas. A sólo dos cuadras está el parque público Sócrates, con esculturas y una vista cautivante de los edificios de Manhattan, incluyendo el de las Naciones Unidas y el puente Queens Borough Bridge…

Otra manera de desplazarse por la bahía de Nueva York o por las aguas que rodean a Manhattan es en los llamados Taxis Acuáticos. Pero no olvide cubrirse el pecho y tomar café o sopita. El frío aumenta con el viento. Si cae nieve es porque cuenta con suerte, porque la experiencia es ‘unforgettable’.

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