Vea los mejores 5 destinos para hacer ‘slow travel’ en Colombia

A la hora de viajar lo mejor es tomarse el tiempo para conocer los lugares que visita, aprender de ellos y de sus costumbres.

Para nadie es un secreto que los viajes son una excelente manera de descansar y de reponer energías. Sin embargo, la ansiedad que genera conocer la mayor cantidad de lugares posibles en poco tiempo, convierte la experiencia de viajar en un asunto estresante y agotador.

Al final del día, el viajero termina con toda una colección de fotos en lugares y monumentos reconocidos, sin saber prácticamente nada del destino más allá de lo que leyó en algún blog o folleto para turistas.

Este estrés vacacional es lo que ha hecho que el movimiento ‘slow travel’, tendencia que nació en la década de los 80 con el viajero italiano Carlo Petrini, tenga una gran acogida entre los viajeros contemporáneos.

Y es que la filosofía del ‘slow travel’ privilegia la experiencia más que la cantidad de lugares visitados. Invita a viajar con calma, a desconectarse, a disfrutar del destino, de sus habitantes, sus rincones y a coleccionar, más que fotos, recuerdos memorables.

Colombia es un país que lo tiene todo para que los viajeros se tomen su tiempo y lo disfruten. Esta lista de destinos, escogidos por viajala, contiene cinco de los mejores lugares para los amantes del turismo lento y tranquilo.

Barichara, Santander


Este es uno de los pueblos patrimonio más bellos de Colombia. Su calles empedradas y su estilo colonial rebosan de encanto y emanan un aire de paz único.

Lo mejor es visitar el Parque Principal con su bellísima arquitectura, el cementerio con sus esculturas talladas en piedra y el Salto del Mico, para contemplar uno de los paisajes más hermosos del Santander.

Por supuesto, no puede dejar de visitar el corregimiento de Guane, ubicado a nueve kilómetros de Barichara. El trayecto a pie dura unas dos horas aproximadamente, y allí podrá contemplar sus paisajes encantadores y disfrutar de la idiosincrasia santandereana.

Salento, Quindío


Este es otro de los pueblos patrimonio del país que debería visitar por lo menos una vez en su vida. Hace parte del paisaje cultural cafetero y es uno de los destinos más apetecidos por viajeros de todas partes de Colombia y el mundo.

En él podrá disfrutar de la trucha (el plato típico de la región), de sus casas de colores, sus artesanías y sus atardeceres de ensueño en el mirador de La Cruz. Para pasar unos días, lo mejor es hospedarse en una finca cafetera.

Por supuesto no puede dejar de ir al Valle del Cocora. Allí lo mejor es hacer el recorrido largo, que dura unas 6 horas aproximadamente. Cuando llegue a la cima, le recomendamos tomarse un chocolate caliente con queso en la finca La Montaña.

Bahía Solano, Chocó


El municipio de Bahía Solano en el Chocó no es un destino de lujo. Sin embargo, sus playas, piscinas naturales y exuberante vegetación, tienen el poder de satisfacer las expectativas de cualquier viajero.

Visite el Parque Nacional Natural Utría, el lugar con más biodiversidad del país. Camine por la extensa playa el Almejal, ubicada en el corregimiento de El Valle, o si lo prefiere, descanse un día entero en la Playa Huina, ubicada a 10 minutos en lancha de la cabecera central del municipio.

Si va en temporada de ballenas (de julio a septiembre), hay varios tours para ver el espectáculo que brindan estos gigantes durante su estadía en las aguas del pacífico.

Cabo de la Vela, La Guajira


Si Bahía Solano combina selva y mar, en el Cabo de la Vela podrá disfrutar de la mezcla de desierto y agua salada. Además de pasar una estadía realmente relajante, podrá convivir con las más de 50 familias Wayuu que atienden los albergues de la zona.

Pase un día en la playa Pilón de Azúcar, disfrute de todo el paisaje desértico desde el altar de la Virgen de Fátima y contemple el atardecer desde el mirador del Faro.

Si quiere prolongar tu estadía, visite la ciudad de Riohacha, el Santuario de los Flamencos en el corregimiento de Camarones y, por supuesto, el extremo norte del país en Punta Gallinas.

Caño Cristales, Meta


Dicen que los mejores recuerdos de un viaje son de aquellos lugares a los que es difícil llegar, y Caño Cristales no es la excepción. Primero debe tomar un vuelo desde Bogotá hasta el municipio de La Macarena, en el Meta.

Una vez allí, debe atravesar el río Guayabero durante unos 20 minutos, y después una trocha por 25 minutos más. Luego de esto, debes caminar una hora hasta la entrada del río. A partir de ahí salen todas las excursiones para conocer Caño Cristales.

Todo este esfuerzo vale la pena, una vez en este lugar será testigo de uno de los espectáculos más bellos del país: un río de siete colores, considerado el más bonito del mundo. La mejor época para visitarlo es entre junio y diciembre, antes de esos meses la entrada está restringida debido al período de reproducción de las algas acuáticas que habitan el río.

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