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El poder del no: cómo decir no en el trabajo y en su vida cotidiana

Estos consejos para decir no, le ayudarán a tener un teletrabajo más tranquilo y a ser una persona mucho más segura en todos los aspectos de su vida.

Foto: Annie Spratt / Unsplash

Estos consejos para decir no, le ayudarán a tener un teletrabajo más tranquilo y a ser una persona mucho más segura en todos los aspectos de su vida.

La palabra ‘no’ es tan simple como poderosa. Sus dos letras unidas pueden ser causantes de conflictos, corazones rotos, expectativas estropeadas o incluso el temor a que lo despidan del trabajo.

Sin embargo, decir ‘no’ también una ruta para establecer límites, demostrar nuestra seguridad, comprender nuestros tiempos y manifestarle a los otros que no todo se puede cumplir en el momento que quieren.

Aunque cueste verbalizarla cuando los jefes nos piden trabajar horas extra, o en esos momentos donde la pareja nos abruma con sus peticiones, los amigos nos exigen más cosas o tan siquiera la familia nos agobia con sus demandas, el buen manejo del ‘no’, hará que su vida se transforme por completo y se libere de la pesadilla del término que desde siempre ha tenido connotaciones negativas.

¿Qué pasaría si transforma el significado del ‘no’ y empieza a aplicar estos consejos para aprender a decirlo de una mejor forma en su vida laboral y cotidiana?

Diners habló con dos expertas para entender los miedos, las razones por las cuales nos cuesta decir no, los beneficios y, sobre todo, las recomendaciones para que el ‘no’ sea su mejor aliado en estos tiempos de teletrabajo.

¿Por qué nos cuesta decir no?

Vivimos en una sociedad donde la imagen, el qué dirán y satisfacer los placeres de otros es, en muchas ocasiones, más importante que nuestra propia opinión. De ahí que con frecuencia nos sintamos culpables por decir ‘no’, y prefiramos cargarnos con más de las tareas establecidas en un contrato laboral.

“Creo que la culpa nace si yo tuve la posibilidad de decir que sí y no lo hice. Quizá aceptó sin analizarlo, pero si siente esto, haga una evaluación de la situación para ver si no es demasiado tarde para remediarlo”, comparte Edith Luz Ayala, psicóloga especializada en Gerencia de Talento Humano.

Pensar que lo van a echar, que no lo van a tener en cuenta para otras tareas más adelante, e incluso que van a dudar de su talento y capacidades, son otras de las razones por las cuales cuesta decir que no.

Según un artículo de la periodista Irene Orce, experta en liderazgo y psicología, “evitamos decir ‘no’ para no alterar la supuesta armonía existente en nuestras relaciones, en las que buscamos valoración, afecto y respeto”. Entonces preferimos que los jefes nos vean como sujetos dispuestos a todo, así tengamos que sacrificarnos mucho más.

Para Érika Marcela Rojas, experta y creadora de Ebullición S.A.S, una empresa de psicología corporativa, el tema cultural está relacionado con la dificultad de decir que no, pues “hay personas que han crecido diciendo las cosas muy puntuales y entendiendo que no todo se puede, pero a nosotros nos han acostumbrado desde pequeños a que al decirlo, vamos a lastimar al otro”.

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¿Por qué hay que decir que no?

“Es importante porque los seres humanos debemos tener una postura frente a las cosas. Es decir, estar de acuerdo o en desacuerdo con algunas situaciones, mostrar seguridad”, comparte Ayala.

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Al tener una posición definida, usted entiende que no es tan relevante complacer a los demás o satisfacer a ese jefe caprichoso que cada vez aumenta sus tareas diarias, sino que, por el contrario, lo más importante es sentirse tranquilo y satisfecho por su decisión.

Para la experta en talento humano, esto representa la seguridad que existe en usted, “me muestra como una persona estructurada, capaz de tener un argumento frente a las situaciones, y que no va a permitir que nada pase por encima de sus límites”, agrega.

Es hora de decir que no

Tal vez una de las preocupaciones más recurrentes es sobre la forma en que decimos que no.

Para eso, la doctora Rojas aconseja no dar un ‘no’ rotundo, “sino hacer algunas preguntas para poder entrar en una negociación que deje satisfechas a las partes y que la persona entienda que si no hago las cosas, no tiene nada que ver con un concepto personal, sino con la pertinencia de la solicitud”.

En este aspecto es importante interrogarse e interrogar al superior con preguntas como:
¿Puedo hacerlo ya? ¿Para cuándo lo necesita? ¿Tengo una lista de deberes, la dejo en pausa y le doy prioridad a su petición?

Hacerle preguntas a su jefe ayuda a que esa persona entienda las implicaciones que tiene las instrucciones que le está dando y comprenda la dimensión de todo lo que le pide.

“El hecho de que esté en casa no significa que pueda trabajar todo el tiempo, porque usted necesita tiempo libre, desconectarse y descansar”, aseguró Érika Rojas.

“Cuando nos hagan alguna petición hay que preguntarse por la importancia y la pertinencia de ella. Preguntarse si tengo el tiempo, la competencia y si va deacuerdo a mi dignidad, porque ¿Cuántas veces hemos dicho decir que sí, queriendo decir que no?”, añade Ayala, y agrega que los argumentos y la acertividad son dos claves para este paso.

“En el campo laboral siempre es muy bueno dar alternativas. Por ejemplo: decir ‘no puedo en este momento, pero si me dejas te puedo colaborar después, o quizá otra persona nos puede colaborar’. Tener una alternativa nos garantiza el éxito, y no nos deja ver como incompetentes o como si no se quisiera hacer la tarea. Le das a entender al jefe que es importante”, complementa Edith Luz Ayala.

Pasos para el no

Pongamos un ejemplo sencillo. Su jefe lo llama y le dice que tiene que hacer un texto o un plan para enviarlo de inmediato. Usted, en medio de los nervios por las tareas que tiene por cumplir, debe hacer una evaluación rápida sobre si es posible lograrlo y además si lo va a hacer con el resultado que se espera. Piense en el tiempo, en las prioridades y en la efectividad.

“No, definitivamente no la logro”, piensa. Seguro de su decisión y pensando en sus argumentos (otras entregas importantes, el tiempo no le alcanza, etc) toma la decisión de decirlo, y en este punto el tono, la formalidad y la manera como lo expresa es lo más importante.

Argumente con tranquilidad y dé una alternativa, negocie con su jefe y transmita lo que siente, siempre con la verdad y la sinceridad. Dele prioridad a lo que quiere y piense que lo más importante es que la decisión le traiga beneficios positivos.

Recuerde que es mejor decir un no a tiempo, que un sí que traiga peores consecuencias.

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Para otros aspectos de su vida…

Prestar plata, que su familia quiera hacer plan cuando está ocupado, que su pareja quiera verla en medio de una pandemia o que su amiga le pida ayuda con urgencia y usted no pueda, son solo algunos de los aspectos que deberíamos aprender a rechazar.

En cualquier caso, los consejos y el paso a paso es similar al aspecto laboral. Pero cuando se trata de relaciones más personales, la doctora Edith Ayala recomienda que además de hablar y expresar el motivo por el cual no se puede hacer lo que el otro quiere, hay que aclarar que esto no debe incidir en la relación.

Hablar con el corazón, con sinceridad y plantear otras soluciones ayuda a que se fortalezca el vínculo y a que el ‘no’, no sea problemático.

Beneficios de decir que no

Para Érika Rojas, decir no permite negociar de forma más inteligente con los que nos rodean y a que ellos conozcan cómo pueden llegar a un acuerdo con usted.

“Estableces límites claros para que otros no te vulneren sino respeten y tengan en cuenta tu opinión. Organizas mejor tu tiempo y puedes ser mucho más productivo”, y añade que el autoestima aumentará porque se tiene la voluntad y el criterio para decidir cada una de sus cosas.

Cuando usted establece límites, las otras personas comprenden y se acostumbran a sus tiempos y a que no se puede, esto ayuda a que las relaciones se mantengan sanas porque ya llegamos a acuerdos donde yo no tengo que estar todo el tiempo disponible.

Por ejemplo, si sus jefes saben desde el principio que no estará disponible los fines de semana, no lo van a incomodar, a menos que sea de suma urgencia. Si su pareja sabe que trabaja de una hora a otra, no le va a pedir más tiempo cuando está dedicado a otras cosas.

Para Edith Ayala lo más importante de decir que no es la tranquilidad con usted mismo.
“La satisfacción y el convencimiento de que lo que dijiste fue con conciencia y con toda la capacidad intelectual. Cuando dices ‘no’ te das a conocer como realmente eres. Te muestras sin máscaras y la gente sabe con quién trata”.

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Junio
05 / 2020

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