SUSCRIBIRME
INICIO//Tendencias//Daniela Riascos y la alianza que creó joyas inspiradas en Mompox

Daniela Riascos y la alianza que creó joyas inspiradas en Mompox

Esta bogotana con raíces costeñas está detrás de la alianza que hizo posible que Missoma –la exclusiva marca británica de joyería fina– se inspirara en Mompox para diseñar su más reciente colección.

Foto: Cortesía Renata Bolivar

Esta bogotana con raíces costeñas está detrás de la alianza que hizo posible que Missoma –la exclusiva marca británica de joyería fina– se inspirara en Mompox para diseñar su más reciente colección.

No es ningún secreto que Mompox, ese pueblo a orillas del río Magdalena encapsulado en el tiempo, ejerce una especie de misteriosa fascinación entre quienes lo visitan. Aquellas casas coloniales, sus fachadas, la nostalgia, los atardeceres amarillos y los pájaros en bandada que buscan refugio ante la inminente noche; la orfebrería de filigrana, las iglesias, las calles, la gente que recibe con las puertas abiertas de par en par, el sopor y el silencio, todo parece concebido para que sea imposible olvidar esta tierra macondiana.

Daniela Riascos junto a su socia Kate Horne y en el centro, Marisa Hordem, fundadora y creadora de Missoma. Foto: cortesía Kate Wood


Algo de eso debió haber sentido Marisa Hordern, fundadora y directora creativa de Missoma, una marca londinense de joyería fina, que en solo diez años se ha convertido en fetiche de quienes buscan diseños audaces y versátiles, pero también sofisticados. De Meghan Markle, duquesa de Sussex, a Kate Bosworth o Pixie Geldof; de Sophie Turner, Margot Robbie y Kaia Gerber a Adwoa Aboah: a todas ellas las han seducido estas creaciones que celebran a una mujer moderna que no quiere pasar desapercibida.

Hasta Mompox llegó Hordern en busca de inspiración para crear una nueva línea. Y vaya que la encontró. El resultado es “Momposina”: 40 piezas entre aretes, collares, brazaletes y anillos que se alimentan de lo precolombino y de la famosa técnica de filigrana, una colección que se presentó al mundo el pasado 5 de junio y que puso el nombre de Colombia en la órbita de las grandes ligas del diseño. Pero ese es el final de la historia, porque el comienzo arranca más de un año atrás y lleva la impronta de una realizadora audiovisual nacida en Bogotá con raíces costeñas: Daniela Riascos (1984).

Daniela espera desarrollar un proyecto creativo pronto en el Chocó, una región que la deslumbra por su belleza. Foto: cortesía Kate Woods


Buscando tesoros

“Lo que yo hago es vender a Colombia”, dice Daniela al otro lado del chat. Esta mañana colombiana –tarde en Londres, donde está ahora–, conversamos un largo rato con ella y con su socia, la reconocida documentalista inglesa Kate Horne, sobre este proyecto que consiguió el objetivo de que grandes medios internacionales hablaran de Mompox a través de una narrativa distinta: Colombia como un producto mágico, que logra que una exclusiva colección de joyas lleve su audacia, su espíritu y su colorido. ¿Cómo lo consiguieron?

Vea tambien: 3 bandas para descubrir durante el Festival Centro 2020

“Las estrellas parecen haberse alineado para que me salgan proyectos con muy buena onda en Colombia”, cuenta Kate en su impecable español, idioma por el que se sintió atraída desde los 15 años, cuando la niñera de su hermano, colombiana, le regaló un ejemplar de El amor en los tiempos del cólera. Kate ha dirigido varios documentales relacionados con el conflicto colombiano, entre ellos, uno muy aplaudido, El Testigo, sobre el trabajo del fotoperiodista Jesús Abad Colorado –el hombre que mejor ha retratado el dolor de las víctimas de la guerra–, así que sus vínculos con el país son muy sólidos.

La estilista Andrea Gil se encargó de que todos los looks de la campaña fueran de diseñadores colombianos. foto: Kate Woods


Las dos se conocieron por medio de una amiga común y unieron ideas y esfuerzos para crear este proyecto. Kate, muy cercana a Marisa Hordern, le habló de Colombia y de la posibilidad de visitar el país. Y entonces surgió Mompox como escenario. “Queríamos contar algo positivo y con impacto social. De hecho, Marisa elaboró una pieza especial con la colaboración de Doris Peñaloza, una artesana de la zona. También contamos con la estilista Andrea Gil, quien se encargó de que todos los looks de la campaña fueran de diseñadores colombianos. Además, un porcentaje de lo recaudado se destinará a apoyar a la fundación Escuela Taller de Mompox”, cuenta Daniela.

En definitiva, querían descubrir ante el mundo esos tesoros colombianos no tan conocidos como Cartagena, por ejemplo. Había que buscar la manera de convertir aquello en una narrativa nueva. Y qué mejor manera que a través de una marca que en 2018 fue considerada como la cuarta empresa con mayor crecimiento en Reino Unido.

Todo un reto, que no estuvo exento de dudas, por supuesto: ¿y si no les gusta el sitio?, ¿y si no miran a Mompox con el mismo romanticismo que yo?, se preguntaba Daniela cuando preparaba la llegada del equipo de Missoma. Al fin y al cabo es el primer proyecto de este tipo que emprende, pues lo suyo es la realización audiovisual, que abarca dirección de comerciales y publicidad. Ella fundó, junto con Giorgio Caputo, la productora Milagrosa, especializada en contenidos para televisión y medios digitales. En su portafolio se cuentan marcas como Bavaria, Nestlé y Juan Valdez, entre otras. La diferencia aquí era que debían trabajar en todos los frentes a nombre propio: convencer a la marca, buscar fondos, patrocinios, vender la historia…

Entre Londres y Bogotá

“Fue un trabajo muy duro”, recuerda Daniela. Pero el resultado ha sido excepcional y le ha hecho sentir que su propósito, vender a Colombia de una manera distinta, tiene sentido. En esa búsqueda anda. Y por eso vive entre Bogotá y Londres, porque aquí se sentía estancada en lo creativo, porque necesitaba retos, estímulos, caminos más difíciles de recorrer. Cuando llegó a la City con su portafolio debajo del brazo, hace tres años, entendió que no había nada nuevo ahí, y que la clave no era pedir, sino ofrecer.

“¿Qué me hacía diferente? Pues ser colombiana. Y proponer a Colombia como locación, como sitio de producción. Lo de Missoma fue ese primer piloto y me encantó, porque tuve el control creativo. Con Kate creo que podemos lograr más porque ella hace que las cosas sucedan”, relata.

Vea tambien: ¿Por qué debería aceptar que le gusta la pizza con piña así le digan que no está bien?

Foto: cortesía Natalia GW


Tal vez en ese giro que le está dando a su vida tengan algo que ver sus genes. No por nada es hija y hermana de empresarios. Sus hermanos, Laura y Miguel Riascos son los responsables de la marca de ron La Hechicera. La familia es dueña de Casa Santana Licores y producen el ron desde la zona franca de Barranquilla. La Hechicera fue reconocido como el mejor ron del mundo en 2013 y tiene presencia en tiendas tan emblemáticas y exclusivas como Harrods en Londres.

Daniela recuerda que creció entre barriles; entre Barranquilla, Santa Marta y Bogotá. De su casa le viene el interés por lo creativo, pues su madre, barranquillera, estudió Diseño y con ella creaban espacios a su antojo. El gusto por la moda y por lo narrativo también le vienen de mamá, siempre tuvieron afinidad con el arte y la cultura. Esas influencias marcaron la personalidad de Daniela, que finalmente se decantó por el cine. Allí está uno de sus más grandes sueños: dirigir. Sus influencias cinematográficas son Mikio Naruse, Miguel Ángel Antonioni, Rainer Werner Fassbinder, Wong Kar-wai y Quentin Tarantino.

Si uno teclea el nombre de Daniela Riascos en internet, no hay muchas referencias. Algunas fotos en páginas sociales, los trabajos que ha hecho con Milagrosa, sus redes y últimamente muchas entrevistas sobre el proyecto con Missoma. También hay varias imágenes de la presentación de la colección «Momposina» en Nueva York. Pocos saben que ese día Daniela cumplía 35 años y que se sentía orgullosa y feliz de celebrarlos en esa ciudad, donde se formó como cineasta, en el Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York, allí donde estudiaron grandes como Martin Scorsese, Woody Allen y Oliver Stone. Era la conjunción perfecta, el lugar donde todo empezó y donde todo vuelve a empezar: esta nueva faceta con la que quiere seguir recorriendo el país e inventando formas inagotables de mostrar Colombia ante el mundo.

Porque sus intereses no tienen que ver solo con la moda. Hay mucho más. En una de esas correrías por el territorio nacional descubrió el Chocó. No hace mucho estuvo allí y se quedó asombrada ante tanta belleza. Lo que ya le da vueltas y vueltas en la cabeza es la posibilidad de buscar alguna empresa que quiera emprender un proyecto creativo que destaque esa zona del país. El puerto de Tribugá la obsesiona. Y la comida de esa región. Es solo cuestión de tiempo que el nombre del Chocó le dé la vuelta al mundo gracias a Daniela y Kate.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Diciembre
05 / 2019


Send this to a friend