SUSCRIBIRME

¿Por qué es bueno tener un enemigo? 7 razones para apreciar a su rival

Tener enemigos resulta saludable, genera adrenalina e incluso nos ayuda a ser mejores en nuestro trabajo. Vea aquí todas las razones.

Foto: Enemy, 2013

Tener enemigos resulta saludable, genera adrenalina e incluso nos ayuda a ser mejores en nuestro trabajo. Vea aquí todas las razones.

No soy monedita de oro para caerle bien a todo el mundo”, es uno de los refranes más conocidos en Latinoamérica para explicar que no se le puede agradar a todas las personas, e incluso, que debe prepararse porque habrán personas que lo consideren su enemigo.

En el libro El arte de la guerra, el general chino Sun Tzu aconseja tener enemigos para ser más competente porque “si conoce al enemigo y se conoce a sí mismo, ni en cien batallas correrá peligro”.

Sin embargo, al no haber un estudio científico que comprobara lo positivo de tener un enemigo, la consejera de emprendimiento Liz Ryan, de la revista Forbes, analizó algunas situaciones cotidianas que se presentan en el trabajo y la vida familiar bajo la luz de antiguas filosofías orientales y griegas.

La enemistad hace parte de nuestra naturaleza

 

La obra Cómo sacar provecho de los enemigos, del filósofo Plutarco, nos cuenta que la enemistad hace parte de nuestra naturaleza. De hecho, su punto de vista es la base de los cómics más importantes de la historia. Porque qué sería de Batman sin el Joker, Superman sin Lex Luthor, Hulk sin Abominación, e incluso Terminator sin T-1000.

Ir en contra de esa naturaleza solo genera problemas porque evitar descargar la mala energía, producida por problemas cotidianos, le resta ambición a sus proyectos e incluso la vida sería más aburrida. “Como los animales salvajes, no solo podemos evitar los ataques de nuestro enemigo, sino también imponernos a ellos e incluso, sacarles provecho”, como aseguró Plutarco en su obra.

Un estado de alerta sano

 

Liz Ryan explica que la competencia entre empresas genera nueva y mejor tecnología con el paso de los años. Lo mismo pasa con las personas que tienen rivales, pues se aseguran de estar preparados para competir constantemente. Bien sea en el trabajo, la universidad o en el colegio, tener un enemigo genera un estado de alerta constante que lo obliga a salir de su zona de confort para empezar a generar conocimiento que lo enriquecerá.

Un claro ejemplo de ello es la competencia constante de Apple contra las demás marcas de tecnología en el mundo. La compañía de California siempre está buscando la forma de lanzar un nuevo producto que cambie la forma de interactuar entre las personas. De hecho, para 2019 la empresa invirtió 19.000 millones de dólares en creación de patentes e investigación a futuro. Una de las razones: la velocidad a la que crece su competencia.

Vea tambien: ¿Quiénes fueron los comuneros? Definición e importancia histórica

Comentarios destructivos- constructivos

 

Los enemigos construyen una paradoja bastante interesante sin importar en qué campo laboral se encuentre: los comentarios que son para destruir pueden tener algo de razón, usted puede rescatar eso y volver la situación a su favor.

Es el caso de los insultos que señalan el físico, como el sobrepeso o la calvicie, sirven para aceptarse tal y como es. También cuando se trata de críticas a su trabajo, pueden decir características que puede convertirlo en una mejor persona y trabajador.

“Si utiliza al enemigo (o sus palabras) para derrotar al enemigo, será poderoso en cualquier lugar adonde vaya”, Sun Tzu.

Canaliza las emociones negativas

 

“Tener un enemigo resulta ser un buen vertedero para liberarse de las emociones negativas”, comenta Ryan. Y tiene la razón: hay un concepto en la psicología moderna que se llama equipaje emocional, y explica dónde y con quiénes alojamos nuestras emociones, entre ellas el odio, la rabia y la tristeza.

De hecho, un estudio publicado por Business Week revela que el 50 por ciento del tiempo de las personas que trabajan en oficinas desperdician su tiempo en disputas triviales e improductivas, porque no saben canalizar sus problemas emocionales y familiares en algo o alguien que lo amerite, como por ejemplo, un enemigo.

Ayuda a aceptarse a sí mismo

 

Vea tambien: Cómo escoger y dónde comprar la bicicleta perfecta para usted en Bogotá

Hay personas que desean encajar en todos los grupos sociales existentes sin importar si deben sacrificar sus hobbies y características esenciales de su personalidad. Pero cuando encuentran una persona que irremediablemente se convierte en un enemigo no saben cómo actuar.

Por eso, si usted tiene un enemigo no se preocupe, pues esa persona le recuerda que por sobre todas las cosas usted puede ser feliz sin necesidad de que todos lo quieran y que está siendo usted mismo. “Cuidado, no confundir con hacer enemigos intencionalmente, porque se trataría de un comportamiento tóxico”, comenta Ryan.

Ayuda a manejar la empatía

 

La resiliencia y la empatía se ven reforzadas a la hora de tener un enemigo, siempre y cuando sea consciente de que a esa persona no le cae bien. Una vez usted tenga claro eso, acéptelo e intente ponerse en los zapatos de esa persona, porque tal vez no tiene los mismos privilegios que usted o tal vez no lo puede salvar de sus miedos, como por ejemplo, que pueda quitarle su puesto.

Podría volverse su amigo

Robert Greene, autor de Las 48 leyes del poder, le dedicó todo un capítulo a explicar por qué los enemigos son herramientas para su crecimiento e incluso un potencial amigo a futuro.

De hecho, Greene está convencido que un enemigo puede ser un mejor amigo que sus actuales amistades. “Esta persona le será más leal que sus compañeros de siempre, porque tiene más que demostrar”.

Por otro lado, Ryan explica que en el mundo de los negocios es común ver cómo dos grandes empresarios con una diferencia radical encuentran un enemigo en común, lo que genera camaradería y un aliado dispuesto a trabajar por su misma causa.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Diciembre
04 / 2019


Send this to a friend