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"Amar a un perro alegra el alma", Germán Villa

Germán Villa dejó la arquitectura por amor a los perros. Se convirtió en adiestrador y ha educado a más de cuatro mil. Vea las mejores respuestas para conocer al amigo del hombre.

Foto: Mauricio Ánjel

Germán Villa dejó la arquitectura por amor a los perros. Se convirtió en adiestrador y ha educado a más de cuatro mil. Vea las mejores respuestas para conocer al amigo del hombre.

Publicado originalmente en Revista Diners Ed. 470 de mayo 2009

Sí, así como suena de raro es de sencillo: Germán Villa es el arquitecto de perros de Colombia. Un arquitecto de Los Andes que construyó 20 edificios y ha estructurado 2.028 canes en su perrera del barrio Chicó que increíblemente no apesta a perro mojado.

Germán vive con Adriana, su pareja –audiología-, diez empleados y cerca de ochenta perros chiquitos, medianos y grandes.

Él los entrena de manera sutil, como si se tratase de piezas de valor artístico-cultural de la nación. Él ama a los perros. Hay que ver cómo los cuida y los mima y les da besos en la cara y en la boca y en los ojos. Los lleva a hacer necesidades y a la cama, los duerme y despierta,los baña, seca y les da comida y agua, les enseña, pone tareas, pero nunca los regaña.Por eso le hacen caso así sea a regañadientes, como los niños cuando miran de reojo al profe en la clase.

En su perrera a todos lo mide con el mismo rasero, sean de pedigrí o no, y se rodea de un ejército siempre impecablemente vestido de overol naranja, hombres y mujeres armados de voluntad, trapero, escoba, pala, desinfectantes y aromatizantes. Y como Villa es el “perro” líder de la manada, nunca duerme solo.

Siempre, así esté invitado a un concurso nacional o internacional, pide una suite en el campo donde quepa con sus perros. Desde hace quince años no duerme sin perros. No bebe licor ni fuma ni toma gaseosas. Trasnocha a golpes de jugos naturales y duerme con un ojo abierto para vigilar a los “chinos” de la sala-cuna.
Así hablamos de perros con Germán Villa:

¿Por qué ama tanto a los perros?

Es un sentimiento propio, mi esencia natural. Es una incomparable atracción animal, algo que va más allá del más allá, algo más fuerte que yo y que mi carrera profesional y que mi familia. Es una sinergia.

¿Por qué no le gusta que se los trate como a humanos?

Si por amor los tratamos como humanos, corremos el riesgo de establecer normas y mandos que en determinadas circunstancias les van a generar conflictos, por ejemplo darles comida en la mesa del hogar. Eso es muy grave.


¿Y entonces por qué les da besos?

Los besos son expresiones de afecto. Coinciden con lamidos de subordinación y cariño que emplean los perros. Lo hago con amor puro, son mis hijos, son mi sangre así sean perros ajenos.

¿A los perros les gusta que les den besos?

No a todos. Con seguridad a otros sí. Ellos funcionan sólo a través de lo que sentimos, y es inevitable que perciban nuestro cariño mediante diversas expresiones de afecto, independientemente de si les gusta o no. Sentirse amados los gratifica, y eso me regocija el alma.

¿Cómo dan besos los perros?

Con la lengua, lamiendo el hocico o los labios de aquellos a quienes respetan y quieren, y por eso nos saltan para alcanzar nuestro corto hocico. Las perras los dan además con devoción y transparencia y dejando de lado los juegos de poder de los machos.

¿Es cierto que los perros se ríen con la cola?

Sí y no. Es una dialéctica postural y gestual del sentir. El agitar la cola de lado a lado es en ocasiones señal de alegría o excitación; también duda o galanteo. Depende de la frecuencia y la altura de la cola.

¿Cuando mueven las orejas por qué lo hacen y qué dicen?

Cuando están atrás significa subordinación; muy atrás, miedo; erguidas, atención; y muy erguidas y hacia delante, un posible ataque. Las orejas son un órgano infalible de comunicación. En algunas razas ésta es más fácil y eficaz, por ejemplo en el pastor alemán. En otras, como los bulldog, es más difícil leer o anticipar sus conductas.

¿Qué tanta memoria tienen los perros?

Bastante, y primordialmente olfativa. Es desconcertante cómo reconocen a personas y a otros perros después de no verlos durante años. Jamás olvidan a un amigo de dos o de cuatro patas. Siempre recuerdan cómo llegar a un lugar y a quienes componen su manada.


¿Por qué muerden?

Por juego, por cariño y para defenderse o agredir. El morder es una conducta inherente al ser del perro como lo es el hablar para nosotros. Es posible que algunas veces no sea claro por qué un perro muerde, pero si es un perro correctamente socializado, con seguridad hay una razón para esa conducta.

¿Por qué se convirtió en caballo de batalla eso de la “vida de perros”, si es tan buena?

Otrora los perros no tenían el lugar que hoy ocupan. Siempre estaban afuera de las viviendas y nunca formaban parte central del núcleo familiar. En la actualidad los perros son vitales para la vida de la familia y comparten nuestra rutina, así que esa mala vida de perros ha pasado a ser una vida de lujos y enorme bienestar. ¡Cuántos humanos sueñan hoy con poder disfrutar cierta vida de perros!

¿Por qué orinan en los postes y los árboles?

Eso tiene ribetes de territorio y jerarquía. Es instintivo en los machos e incluso en algunas hembras el avalar con improntas el lugar por donde pasan dejando un mensaje de Aquí estuve y acá me quedo y mis datos son estos… Los perros leen información detallada al oler la orina de otros, y encuentran señales indelebles imposibles de clonar, como edad, sexo, escala social, disponibilidad sexual, etcétera.

¿Por qué cuando hacen sus necesidades raspan con las patas el pasto?

En su afán de marcaje, siempre dejan marcas con su sudor, y es únicamente por las glándulas de las patas por donde los perros sudan, así que restriegan su hedor en la hierba para dejar una fuerte y clara señal de existencia.

¿Es cierto que los perros se parecen a sus amos?

Sí, son como una fotocopia autenticada. Los perros son vasijas de barro moldeadas a voluntad propia en nuestra forma de ser y parecer. No es que ellos se parezcan a nosotros, más bien nosotros nos asemejamos a ellos, y sin embargo ellos son mejores.

¿Son mejores las hembras o los machos?

Cada uno en su género, con sus virtudes y falencias: las hembras aprenden más rápidamente y son más apegadas. Tal vez su inestabilidad y dependencia son sus puntos en contra. Los machos son más bonitos, fuertes e impetuosos. En ocasiones se dejan llevar por su libido e independencia. Ninguno es mejor o peor que el otro, radicalmente son diferentes.

¿Cuál es el estado ideal para que un perro sea feliz?

Ser entrenado y educado: solo así accederá a los distintos espacios en los que se desarrolla la vida del amo. La felicidad de ellos está en compartir la mayor parte del tiempo con su manada, y sólo mediante un especializado entrenamiento logra un perro comportarse adecuadamente en los diferentes ámbitos. Pretender que un perro sea feliz miserablemente atado a una correa es una falacia, una infamia, un oprobio.

¿Por qué se deprimen?

Porque se los separa de la manada, del amo, de lo que les brinda seguridad: su líder y su territorio. Es impresionante ver cómo al morir el amo, un perro se deja morir encima de la tumba de su otrora vital complemento. Los perros son serios y honestos, sólo viven por y para nosotros. Su entrega y lealtad no tienen límite. Eso es hermoso.

¿Usted como humano cuánto tiene de perro?

Un cincuenta por ciento: disfrutar de cosas tan sencillas como sentir que mi amo me ama, correr y correr por los prados sin ataduras, jugar con pelotas, compartir con amigos.

¿Y cuánto tiene de humano el perro?

El perro cuida de sus cachorros y amigos como el humano, y el humano es agresivo como un perro cuando de defender a los suyos se trata, pero jamás un humano tendrá la transparencia y la lealtad de un perro. Jamás.

¿Cuáles son sus mejores perros?

Mis ocho “hijos”: Kroll, Rembrandt, Taran, Merak, Logan, Fergus, Nitro y Hagen, mis mejores obras.

¿Cuál fue su primer perro?

Kroll, un labrador que me cambió la vida. Por él dejé la arquitectura, por él conocí el poder y la magia del vivir libertario, por él logré mi manifiesta realización espiritual. Lo que él aprende es para mí un avance. Me enseña y me pone retos. El construir buenas relaciones entre amos y perros le da sentido a mi vida, me realiza cada vez que lo logró.


¿Cuántos perros ha tenido?

Tuve uno a los dos años. Hoy tengo ocho que justifican mi vida, y cerca de un centenar en mi casa, y un perro policía porque es la justicia en toda su dimensión. Él con su gélida mirada de general y sus mordiscos moderados como pellizcos de monja pero efectivos, impone la ley a quienes no cumplen con el orden, hasta disciplinarlos. Reconoce los nombres de los alumnos. Es el encargado de seguridad del centro de entrenamiento.

¿La clave para adiestrar a un perro?

Comunicación, técnica y métodos modernos como sensibilidad, paciencia, buen trato, respeto, y por sobre todo amor profundo, de ese de verdad igual al que ellos nos dan. Lo que se hace en mi escuela.


¿Cuál es la enfermedad que más ataca a los perros?

La gripe y los problemas digestivos.

¿Cómo vive o soporta un amo cuando su mascota muere?

Hay empresas dedicadas al manejo de este tipo de duelo, pero el mejor de los métodos es conseguir un nuevo cachorro. No es fácil de superar el dolor, pero otro perro llena el vacío pues no se ama a un perro, se ama a los perros.

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Marzo
01 / 2019


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