5 inventos que ocurrieron por accidente

Granola llena de moho, un resorte para barcos, una pasta que limpiaba el mugre de las estufas y un papelito de colores al que somos adictos en la redacción son ahora cosas importantes y sin ellas seguramente no seríamos los mismos.
 
5 inventos que ocurrieron por accidente
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POR: 
Juliana Uscátegui

En el mundo de los objetos hay muchas historias, la gente inventa cosas todo el tiempo tratando de superar la rueda, incluso hay realities que apoyan estas misiones y empresarios que invierten en estas iniciativas, los masifican y se tapan de billetes. Pero, ¿cúantas de esas cosas que ahora creemos necesarias han sido descubiertas al azar?

Por ejemplo, hasta 1928 el índice de mortalidad por infecciones era altísimo, pero un día Alexander Fleming (que seguramente era disperso y muy desordenado) se topó accidentalmente con una placa que había desechado en su búsqueda de otra droga. Se dio cuenta de que el moho se estaba comiendo toda la bacteria y ¡zas! así nació la penicilina, por ejemplo.

Como ella también hay otras cosas en la historia de los inventos, cosas que no iban a ser o que iban a ser o eran otra cosa hasta que accidentalmente se crearon o se descubrieron. Imagínese el mundo sin las papas chips o sin los desayunos con cereal. Es díficil, pero hubo quienes crearon estas maravillas sin saber lo que hacían. Tenemos una pequeña lista de algunas con las que hemos vivido toda nuestras vidas y ahora son necesarias para nosotros. Nuestros favoritos.

1. Las hojuelas de maíz
Esto en realidad surgió en cadena pues sus protagonistas hacían parte de una comunidad adventista que quería algo más “ligero” en su dieta de desayuno pues los desayunos de esa época eran: salchichas, huevos, tocineta y mucha carne. No había intestino que aguantara. John y Will Kellogg estaban tratando de hacer granola hervida. La granola era la opción que se había creado para tener algo más liviano, pero había que remojarla la noche anterior. Entonces, los hermanos seguro se aburrieron de esperar y se olvidaron de desayunar. Al regresar, esa granola que habían dejado por varios días en la olla se había puesto mohosa, pero el producto emergente era seco y consistente, así que sigueron experimentando hasta deshacerse del moho. Fue así como crearon el cereal primero en varias versiones hasta que llegaron a los copos de maíz. Crearon Kellogg’s en 1906. ¿Y usted podría vivir sin las Zucaritas o los Choco Crispies?

2. El slinky
En los años 40, un ingeniero naval llamado Richard Jones intentaba crear algo que impidiera que los barcos se golpearan contra los muelles. De repente un resorte cayó accidentalmente y bajó sincronizado una pila de cosas; libros, repisas y desorden. James lo puso a bajar escaleras y le pareció muy divertido. Así que él y su esposa empezaron a vender los resortes, creó maquinas para doblar el metal y crecieron rápidamente. Pero, un día el ingeniero naval tuvo una crisis de identidad (seguramente a los 40) y se metió a una secta en Bolivia, se chifló y regaló todos sus bienes dejando a su familia (esposa e hijos) sin nada, solo con la fábrica. Su exesposa salvó la compañía, pagó las deudas y la evolucionó, creó otras variaciones del juguete que sigue vendiéndose hasta hoy sin pierde (como el perrito con cuerpo de resorte de Toy Story). Un final feliz para esta telenovela dramática en medio de un invento accidentado. El slinky es un juguete que no es necesario para nuestras vidas, pero ¿se imagina su infancia sin él, viendo por horas el resorte bajar unas escaleras?

3.Play-Doh
Después de la muerte de su padre, Joseph McVicker empezó a trabajar en su empresa de jabones. Allí encontró una pasta que se usaba para limpiar el hollín, y se dio cuenta de que podía ser usada como pasta moldeadora. Lo comentó con su cuñada – de pronto un sábado de almuerzo familiar- que era maestra de preescolar, y le sugirió que le pusieran color y así fue como nació Play-Doh.

La patente tardó unos años en ser aceptada pero la compañía despegó muy pronto. Así es como una lata de pasta moldeadora que se vendía blanca para el hollín y costaba 34 centavos de dólar pasó a ser coloreada para ser usada por los niños y empezó a costar un dólar y medio. Los McVicker resultaron unos genios para los negocios. Play-Doh es una maravilla infantil llena de colores fluorescentes. Eso sí, si usted tiene niños celíacos no los acerque a este producto pues está hecha de harina y puede incentivar la alergia en los casos más graves o si se la comen a pesar de no ser tóxica, a los celíacos los puede enfermar. Seguramente los niños creativos del futuro no serían iguales sin sus tarritos de Play-Doh llenos de masitas de colores. A nosotros nos encanta el kit de para hacer cupcakes.

4.Las papas chips
Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XIX, el cocinero George Crum tuvo que pasar por la pesadilla de un cliente muy exigente que quería unas papás fritas muy crujientes, pero las francesas le parecían muy gordas. Crum fue sacando rodajas cada vez más delgadas hasta cuando hizo unas monedas tan delgadas que eran casi translúcidas en el aceite hirviendo.

El comensal, nada menos que el magnate Cornelius Vanderbilt, quedó encantado con las papas en esta versión y siempre que iba las pedía. Vanderbilt las llamaba “potato crunches” pero otros clientes que empezaron a consumirlas (algún mesero que hablaba de más se las ofreció) las llamaban “potato chip”. Finalmente el restaurante las agregó a su menú como Saratonga chips.

Aunque hay varias versiones de la historia y Vanderbilt no siempre es el misterioso comensal, la preparación se volvió famosa y las amas de casa empezaron a replicarlas y venderlas localmente. Nadie tuvo el acierto de patentar el “invento”, aclaramos, por si se está preguntado si hay plagio casero. En 1920 un vendedor ambulante de apellido Lay inventó una máquina de pelar patatas que facilitó la misión. Este señor fundó la empresa Lay’s potato chips y así se crearon otras empresas al estar la cosa sin patente (pero seguro le suena el Lay’s). ¿Se pueden imaginar un mundo sin papas chips? ¿Qué tal las que ahora vienen con sabor a parrillada o que traen mayonesa?

5. Post It
En la redacción de Revista Diners tenemos un apego poco budista por el Post-it. Le tenemos un ranking de favoritismo a sus diferentes presentaciones. Sin ellos la edición de los 50 años, por ejemplo, nos hubiera matado. Y cuando se seleccionan los exitosos artículos de archivo Diners son claves, pues no hay un soporte digital de estos. También nos pasamos datos y nos acordamos de las tareas (no todo puede ser Google y Whatsapp) porque en esta redacción nos gusta lo vintage. Por eso nos interesa mucho saber de donde vinieron estos papelitos pegantes que salvan nuestras vidas a diario.

A un químico de la empresa 3M le fue encargada la misión de crear un poderoso pegante que sirviera en la construcción de aviones, pero el tipo no la logró y terminó creando un adhesivo tan débil que solo funcionaba para dos hojas de papel. ¡Pero! no las dañaba. Este señor era Spencer Silver. Algunos años después uno de los empleados de 3M cantaba en un coro de su iglesia ( una vocación al parecer muy común en esa época) y se desesperaba cuando se le perdía la página marcada en su partitura, entonces se acordó del invento de Spencer y decidió ponerle la goma débil a un papelito amarillo, el papelito podía ser pegado y despegado muchas veces sin que dejara de funcionar.

Entonces Art Fry (a quien llamaremos Arti) empezó a sacar papelitos untados de goma para todos los empleados de la empresa. 3M vio que había un mercado ahí pero no lograba crearlo y se dio cuenta que dando muestras gratis (como en su propia compañía) los empleados empezaban a volverse adictos a los Post-It (se sienten identificados?) Por eso en 1980 ya se sacaron los productos al mercado y la gente empezó a comprarlos, por supuesto. Ahora existen más de 600 productos Post-it y se distribuyen en más de 100 países. Lo divertido e interesante aquí es que siempre han sido fabricados de materiales reciclados. Nuestros colores favoritos son los neón especialmente el Fucsia, ¿ el suyo?. Esta es nuestra historia favorita, la historia de San Arti, patrón de las redacciones, productoras, oficinas y recicladores, esperamos pronto su canonización.

         

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agosto
2 / 2016