Feng Shui en las oficinas: buena energía para trabajar

El feng shui es una técnica milenaria que no se limita a la decoración de un espacio. Actualmente es utilizada por empresas alrededor del mundo que buscan armonizar el ambiente laboral.
 
Feng Shui en las oficinas: buena energía para trabajar
Foto: María Clara Gómez
POR: 
Sandra Martínez

El feng shui nació en China hace aproximadamente 6.000 años. Feng significa viento, y shui, agua, y expresa la idea de que todo está en un continuo movimiento. Su objetivo es armonizar y equilibrar el entorno a través de la arquitectura, el diseño interior y la naturaleza y, de esta manera, influir positivamente en la salud y el bienestar de las personas. Aunque en Colombia suele asociarse más con un tema personal, desde hace más de una década, grandes multinacionales y empresarios de todo el mundo practican esta técnica como una herramienta para mejorar no solo las ventas y la productividad, sino también el ambiente laboral entre sus empleados.

El multimillonario inglés Richard Branson, dueño de Virgin; el polémico empresario y candidato republicano Donald Trump; bancos como el HSBC, y aerolíneas como British Airways, han aceptado públicamente que algunas de sus oficinas se rigen por los principios de esta técnica oriental.

Antiguamente, los chinos que vivían a lo largo del río Amarillo, buscaban la manera de protegerse de los fuertes vientos y las aguas turbulentas. Con base en el taoísmo crearon esta técnica, que a lo largo del tiempo se ha dividido en varias escuelas. María Clara Hernández, asesora de feng shui, explica que “su origen se produjo cuando los nómadas buscaban verificar que el lugar donde permanecerían por tiempos determinados, les brindaría protección y seguridad ante los animales y los fenómenos naturales. Además, les orientaba sobre los mejores terrenos para sus cultivos, los momentos propicios de siembra y cosecha, y diversos temas como salud, fertilidad y progreso”.

A Occidente llegó a principios de los años setenta y, poco a poco, se fue extendiendo, primero como un tema individual, personal y luego, a un nivel más general. Hernández asegura que “desde hace más de quince años las empresas vienen contratando asesores especializados en feng shui, como una herramienta de ayuda para solucionar los diferentes problemas que se presentan y que pueden, efectivamente, interferir en el buen desarrollo de sus compañías. La asesoría trata aspectos no solo relacionados con el mundo de las ventas, la productividad y la rentabilidad, sino también con la capacidad de mando, el liderazgo, la efectividad en la ejecución de proyectos, las habilidades personales de los ejecutivos, así como también la salud física, la estabilidad emocional y mental de todo el personal, entre muchas otras cosas”.

¿EN QUÉ CONSISTE?
En términos sencillos, el feng shui plantea que en el universo existe una energía fundamental, denominada chi. Es la fuerza vital que se transporta por el viento, se retiene en el agua y está presente en los cinco elementos básicos de la naturaleza: metal, agua, fuego, tierra y madera. La idea consiste en compensar, en cada área del espacio, los excesos o carencias de estos elementos, a través de su forma natural o de representaciones de sus colores y formas, y así lograr la circulación del chi.

Claudia Roldán, autora del libro Feng Shui para vivir mejor, de Editorial Grijalbo, hace hincapié en varias cosas: “No es brujería; ni una religión, no hay que creer en Buda ni en nadie, tampoco se trata de llenar el espacio con bolitas de cristal, dragones y muñecos, es, simplemente, un método de aplicación. Lo digo porque mucha gente piensa eso, cuando no conoce a fondo el tema”, afirma.

En el tema empresarial, cuando alguien pide su asesoría, Roldán, quien se basa en la escuela clásica tradicional del feng shui, explica que se puede empezar desde cero. Si la persona no ha constituido la empresa como tal, se puede mirar el lugar físico donde la va a establecer y construir o adecuar el espacio con base en los principios de esta técnica. De esta manera se determina dónde se debe ubicar cada área (desde contabilidad, producción, ventas hasta el lugar del logo), y así se crean sitios de trabajo armónicos y productivos.

Si, por el contrario, la empresa ya existe, Roldán realiza un análisis basado en dos factores. El primero son los puntos cardinales. Cada punto cardinal corresponde a una zona de la vida, distribuida de la siguiente manera: norte (área de la profesión), sur (área de la fama y el reconocimiento), este (área de los empleados), oeste (área de las metas), sureste (área del dinero), suroeste (área de las relaciones y las sociedades), noreste (área del conocimiento) y noroeste (área de las personas que nos ayudan). En el centro, se ubica el área de la salud. Con ayuda de una brújula se ubican dichos puntos en el lugar y se analizan para saber qué se puede mejorar y cómo se puede equilibrar el espacio.

En la segunda parte del análisis se tiene en cuenta el número personal del gerente o de la persona que lidera la empresa, de acuerdo con su año de nacimiento. Todos los seres humanos tenemos cuatro áreas favorables y cuatro desfavorables, según los puntos cardinales. “Esta información nos sirve para saber hacia dónde debemos mirar y cómo encarar determinadas situaciones”, asegura.
Posteriormente, se analiza la información en una cuadrícula de nueve espacios para mirar cómo están ubicadas las áreas, si la interacción de los objetos es la correcta y si se puede lograr un equilibrio entre el lugar y la persona. Un ejemplo simple, para entender el concepto, es el siguiente. El área de las finanzas de una empresa está ubicada en una sala de espera, con flores, cuadros y una excelente decoración, mientras que el área personal del dinero del gerente está en el baño. La situación que se genera es que los recursos se le esfuman, la plata no le alcanza. “En ese caso es necesario equilibrar el área del lugar con la personal y así crear armonía, para que el dinero le rinda”, explica.

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El feng shui, además, considera que hay años mejores que otros, según las energías acumuladas. En 2016 reinará la energía del Mono de Fuego, pero en términos generales, no pinta muy bien. “Este es un año en el que nuestros gobernantes tomarán malas decisiones que nos harán perder dinero; veremos una economía llena de altibajos, que no tiende a mejorar, y muchas catástrofes y conflictos que se reavivan”, dice Roldán. Por esta razón, anualmente es necesario hacer una nueva asesoría. “De esta manera, una empresa puede detectar factores de riesgo en las diferentes áreas, que se pueden eliminar o minimizar, y de esa forma salir airosos de la crisis”, asegura María Clara Hernández.

¿Y EN LA PRÁCTICA?
Maurizio Mancini es un reconocido empresario de restaurantes y bares en Bogotá. En 2009 abrió Kong, un restaurante con influencia asiática y decidió investigar sobre el tema del feng shui. Contrató a una asesora, que le explicó en qué consistía y lo convenció. “Lo hice porque me parecen muy lógicos sus planteamientos. Además, los negocios en Bogotá se rotan permanentemente de lugar y el tema energético es muy pesado. Sirve para limpiar”, explica. Desde entonces, en cada nuevo proyecto empresarial que emprende llama a su asesora, para que analice el local que va a elegir y le ayude a seleccionar los elementos decorativos que debe utilizar. Así mismo, anualmente recibe las indicaciones necesarias para mantener la prosperidad en sus negocios. “No es algo perceptible, mis empleados no lo saben y, realmente, creo que funciona”, dice.

Mateo Aristizábal tiene 24 años, estudia Administración de Negocios y trabaja con su padre en los negocios familiares –un hotel en Antioquia y varios restaurantes–. Cuenta que desde que tiene doce años, su mamá se interesó por el tema del feng shui. “Mi papá tenía mucho escepticismo al respecto, pero cuando vio que las empresas empezaron a crecer, año tras año, cambió de opinión”, explica.

Aristizábal recuerda que en el año 2000 el hotel estaba ubicado en una zona afectada por la violencia y los huéspedes empezaron a disminuir. “Cuando realizamos el feng shui en 2004 la gente comenzó a volver, teníamos 30 habitaciones y actualmente hay 120 habitaciones”, dice. “Considero que esta técnica equilibra las energías, la gente trabaja mejor, aumenta la productividad. Pero, la verdad, es mejor experimentarlo que contarlo”, asegura.

Aura de Rojas, la dueña de una cadena de lavanderías a nivel nacional, que también practica el feng shui desde hace varios años en su negocio, concluye que, “sin obsesionarse con el tema, los empresarios deberían utilizar esta herramienta para armonizar el ambiente laboral. Para nosotros ha sido muy importante, hemos visto el cambio y nos ha ayudado a seguir creciendo”.

Estas son algunas de las recomendaciones generales para tener en cuenta en una oficina, según la experta en el tema Claudia Roldán:

1. Nunca se siente dándole la espalda a la puerta de la oficina.

2. Tenga una silla con un espaldar alto para proteger su espalda.

3. Verifique que su espalda no quede en el filo de una columna. Este ángulo es agresivo y le podrá generar espasmos musculares.

4. Detrás de usted conserve un espacio mínimo de noventa centímetros y siéntese con las ventanas al frente o al lado izquierdo.

5. Procure tener su escritorio limpio y ordenado, sin tantas carpetas encima. Evite colocar las carpetas en el piso.

6. Nunca sitúe los archivadores debajo de una escalera ni de una mesa.

7. Si en la oficina tiene la mesa de juntas, se recomienda que sea redonda u ovalada.

8. Es bueno tener una a dos plantas, como las suculentas, porque absorben la energía negativa

9. Procure no trabajar en lugares oscuros. Si es inevitable, utilice cuadros con colores ácidos

10. Se aconseja que las oficinas de los gerentes no queden al final de un pasillo ni cerca de la puerta de entrada.

         

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marzo
1 / 2016