El año del dragón y su bolsillo: consejos para su economía personal

Muchos andan asustados con los vientos de recesión que se han comenzado a agitar sobre la economía colombiana, pero siempre hay espacio para sanear la economía personal, organizar el presupuesto y ver las oportunidades en los tiempos difíciles.
 
El año del dragón y su bolsillo: consejos para su economía personal
Foto: Ilustración Sindy Elefante @sindyelefantes /
POR: 
Adriana Macías Villamarín

Si nos atenemos a los buenos augurios del dragón de madera, animal mitológico que según el calendario chino regirá el año 2024, a partir del 10 de febrero podríamos atenuar nuestra incertidumbre con respecto al rumbo de la economía colombiana y cada economía personal. Por favor, no se ría y siga leyendo antes de juzgarme por inocente.

Alejandro Murcia, emprendedor tecnológico español, escribió hace pocos días en su blog de LinkedIn que este año es “de oportunidades y cambios, ya que la madera representa crecimiento y desarrollo, y el dragón simboliza la nobleza, el honor, el poder, la suerte y el éxito”.

Sin embargo, Murcia advierte también que para aprovechar este año tan propicio las personas deben “ser valientes para enfrentar los desafíos y las metas, optimistas para superar obstáculos y aprovechar oportunidades y, finalmente, perseverantes para alcanzar sus objetivos”. 

En resumen, si queremos lograr nuestras metas en 2024 tenemos que hacer lo mismo que haríamos en cualquier otro año, independientemente de si el animal que rige es el conejo, el caballo, la rata o el cerdo: ponernos en acción para evitar que a nuestra vida económica se la lleve el diablo.

Como soy de las personas que ven el vaso medio lleno, he decidido afrontar este nuevo periodo con optimismo, porque a fin de cuentas es en el año del dragón cuando las mujeres chinas deciden buscar familia para que el nuevo bebé dragón nazca con buenos augurios. ¿Por qué me pongo las gafas del optimismo? Porque el cerebro ve lo que quiere ver y cree lo que quiere creer.

Retos del 2024 para su bolsillo

Dado que todo en la vida tiene su lado luminoso y su lado oscuro, es conveniente señalar que, de acuerdo con Murcia, los desafíos del próximo año surgirán como resultado de evitar el egocentrismo, la impaciencia y la arrogancia. Dejo a su imaginación la asignación de estos rasgos.

Así las cosas, en primera instancia los invito a ser pacientes en los primeros meses, pues el 2024 traerá una cascada de alzas que nos apretarán el bolsillo. Con el incremento del precio de la gasolina de enero, tal como lo anunció el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, este combustible quedó al mismo nivel del precio internacional, que está alrededor de los 16.000 pesos. De ahí en adelante, dijo el funcionario, los aumentos serán más pequeños… Esto significa que el precio se moverá en función de lo que ocurra en el mundo.

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Ilustración Sindy Elefante @sindyelefantes

En opinión de Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda, esta es una decisión valiente y necesaria para disminuir el déficit fiscal del Gobierno, que se estaba profundizando cada vez más. En este sentido, el ministro Bonilla dijo que “con ese cierre de la brecha en los precios de la gasolina, creemos que el déficit del Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (FEPC), que en 2022 fue de 37 billones de pesos, este año terminará en 20 billones de pesos, de los cuales 4 billones son por gasolina y 16 billones por diésel”.

Es decir, que lo que se viene es el reajuste del diésel, combustible usado en la mayor parte del transporte de carga por carretera y cuyo incremento impactará los precios de los alimentos de manera importante.

A esto se le suma que también van a subir los precios de los peajes en más del 20 % durante el 2024, porque en el 2023 no hubo incrementos en la mayoría de los concesionarios de peajes. El primer reajuste comenzó en enero, con un 13,12 %, que fue el índice de precios al consumidor (IPC) del 2022; el segundo se hará en algún momento del segundo semestre del año y se aplicará el IPC del 2023, que de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) cerró el año en 9,28 %.

Y aquí entrará en juego la impaciencia, puesto que los transportadores ya anunciaron que se pararán en la raya cuando eso ocurra; así las cosas, febrero podría ser un mes movido en materia de protestas, desabastecimiento de alimentos, materias primas y bienes terminados.

Y sube, sube, sube

En este punto lo invito a revisar su inventario de valentía y perseverancia, porque en la lista de incrementos están los reajustes en costos escolares, arriendos y servicios públicos, entre otros rubros que son impactados por la inflación.

La inflación, o índice de precios al consumidor, mide el crecimiento generalizado y continuo de los precios de los bienes y servicios de una economía. El acelerado aumento de este indicador entre 2021 y 2022 llevó al Banco de la República a elevar las tasas de interés de referencia para tratar de “enfriar” el afán de gasto y consumo de los hogares. 

El punto es que tanto el Gobierno como los empresarios están alarmados porque el efecto de este enfriamiento ya puso en terreno negativo el crecimiento, con un –0,3 % para el tercer trimestre del año. Con esto se comenzó a mencionar la palabra recesión en los círculos empresariales del país, un término que eriza la piel de cualquier colombiano de a pie.

Y aquí salta al ruedo la palabra optimismo, que menciona el emprendedor español, porque este terrible golpe del crecimiento negativo era un mal necesario para torcerle el pescuezo a la inflación, ese horrible monstruo de mil cabezas que mina la capacidad adquisitiva de los más pobres. De hecho, Echeverry afirma que los expertos del Banco de la República lo tenían fríamente calculado desde comienzos de este año, pero nadie les hizo caso.

El resultado de la inflación al 31 de diciembre de 2023 sorprendió a más de uno, pues hasta el ministro Bonilla había vaticinado un 9,72 %. En todo caso, el gerente del emisor, Leonardo Villar, ha advertido que frente a señales inflacionarias van a mantener su posición cauta con respecto a las tasas.

De ahí el clamor generalizado para que el Gobierno no se entusiasmara con el incremento del salario mínimo porque, según los expertos, aumentos exagerados se constituyen en un factor inflacionario de la economía. En Colombia, el 9,9 % de los ocupados percibe un salario mínimo, lo que equivale a que en el año 2024 ganarán un salario de $1.300.000 y un subsidio de transporte de $162.000 después de que se decretara un incremento del 12 %.

Vale la pena recordar que en diciembre del 2022 se incrementó el salario mínimo en 16 %, el segundo aumento salarial más alto en lo que va del siglo. ¿Por qué es importante que no se suba demasiado el mínimo? Fácil, porque este es un factor que también impacta otros precios claves de la economía, como los arriendos de vivienda, el valor de la vivienda de interés social, las tarifas de la salud y el ingreso de quienes ganan el mínimo integral.

¿El fin de los intereses caros?

Con respecto a las tasas de interés, Jacqueline Guevara, periodista económica experta en los temas macroeconómicos, había anticipado un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de referencia del Banco de la República, como una señal de la institución de que su política restrictiva estaba llegando a su final.

El encarecimiento del crédito hace que las personas desistan de consumir por encima de su capacidad económica, pero también afecta diversas actividades, como el sector de la construcción, que ha visto crecer el número de desistimientos, especialmente en el segmento de la vivienda de interés social, y tiene casi paralizados los lanzamientos de nuevos proyectos. 

Así mismo, se moderan las compras con tarjeta de crédito, y en el caso de las empresas, se reduce el acceso al crédito, porque los bancos se ponen cautos y no sueltan plata si no tienen claro que el riesgo está bajo control. 

Los analistas apuestan en su mayoría a que 2024 será el año de los intereses a la baja. Es posible que se demoren un poco en bajar, pero el recorte más significativo definitivamente comenzará hacia finales del primer trimestre del año.

Aquí viene, entonces, el tercer factor clave para salir triunfante en el año del dragón: ser perseverante y aguantar un poquito más el golpe. Y es que es en los momentos difíciles cuando se les mide la gasolina a los empresarios y a las personas, que se tienen que poner creativos y disciplinados para navegar por las aguas turbulentas de la economía.

Cualquier dato de proyecciones económicas que demos aquí va a sonar a lectura del tarot, ya que es bien sabido que los economistas primero hacen sus apuestas y luego ofrecen explicaciones de por qué no se cumplieron sus vaticinios.

Sacarle partido al dragón para su economía personal

Con este panorama en el futuro cercano, no queda otra que hacerles caso a los que creen en las bondades del dichoso dragón; es decir, hay que reforzar nuestro optimismo, valentía y perseverancia, y tomar acción para no dejarnos arrastrar por la oleada de alzas, eventuales bloqueos y caída de la inversión privada. 

En primer lugar, organice sus presupuestos del 2024. Abra una hoja de Excel y registre allí sus ingresos y sus gastos; así podrá poner en blanco y negro su economía familiar y personal.

A continuación, aplíqueles un aumento del 10 % a los gastos en general para que proyecte en cuánto se le va a subir el consumo promedio en su casa. Recuerde que por cuenta del fenómeno del Niño es muy probable que el gasto de alimentos y energía se incremente más de ese valor, así que en esos rubros podría incluir un incremento extra del 3 % o 5 % en los meses de enero, febrero y marzo.

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Ilustración Sindy Elefante @sindyelefantes

Posteriormente, debe identificar los grupos de gasto más importantes en su presupuesto. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), los más significativos son educación, alimentos, arriendos, transporte y deudas. Ahora el desafío es pensar en medidas que estén en sus manos para mantenerlos bajo control. 

Para reducir los costos de transporte puede considerar varias estrategias, como salir menos veces en la semana en su carro y realizar en un solo día múltiples mandados o diligencias; si las citas médicas son para revisión de resultados, considere hacerlas de manera virtual, pues así se ahorra la salida, la espera, el transporte y el parqueadero; si vive fuera de la ciudad o en un barrio retirado y debe entregar documentos o artículos, evalúe la opción de enviarlos por una empresa de mensajería; esto le puede salir mucho más barato y conveniente que sacar el carro, pagar parqueadero, aguantar trancones y gastar gasolina.

En cuanto a los alimentos, viene la recomendación típica de Tal Cual, el personaje que aparece en el Boletín del Consumidor: compre productos en cosecha, que siempre estarán más baratos y de paso le dan variedad a su menú. Además, revise la alacena al menos cada dos semanas y planee los consumos con anticipación, con el fin de evitar comprar productos que ya tiene o que se le van a vencer muy rápido. 

Recuerde que hace poco entró en vigencia el impuesto a los alimentos ultraprocesados, así que desde la bolsa de papitas fritas hasta el chocolate de los desayunos ya tienen un 10 % de aumento en su precio; este mes, el impuesto subirá al 15 % y en el 2025, al 20 %. Evalúe la dieta de su hogar: evite consumir esos ultraprocesados que además de dañar su salud enferman su bolsillo, y reemplácelos por opciones más saludables y económicas, como las frutas y las verduras.

Póngase un poquito ambicioso con sus inversiones

Las ideas son múltiples. Por eso, póngase creativo con su familia y permítase probar cosas nuevas que alivien el bolsillo y le den margen de ahorrar, para aprovechar que en estas épocas también hay muy buenas oportunidades de inversión.

Este es el caso de la vivienda sobre planos, que como mencioné, pasa por un momento difícil; sin embargo, como hay inventarios altos, seguramente encontrará descuentos muy atractivos por parte de los promotores inmobiliarios o constructores.

Pero ¿cuál es la gracia de comprar vivienda hoy y recibirla en uno o dos años? Pues que, además de ganarse la valorización, va a contar con un crédito muy barato para pagar ese inmueble y podrá arrendarlo a precios rentables, porque seguramente no habrá mucha vivienda nueva disponible para ocupar en ese momento. Eso sí, analice bien el proyecto y haga bien las cuentas antes de comprometerse, y si lo hace, negocie abonos bajos a la cuota inicial para que no se queme su liquidez.

Otra alternativa para los más cautos y menos expertos en inversiones es abrir un certificado de depósito a término (CDT), que sigue ofreciendo tasas muy atractivas para periodos superiores a seis meses. Con el ritmo lento en el que comenzarán a bajar las tasas de interés, no estará mal invertir al 14 % o 14,5 % por un semestre; eso es mucho mejor que tener el dinero en una cuenta de ahorros o debajo del colchón.

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febrero
9 / 2024