Michelle Williams va por su primer Óscar

La actriz Michelle Williams, nominada al Óscar como mejor actriz gracias a su papel en Todo el dinero del mundo, conversó con Diners.

Michelle Williams es de esas mujeres que irradian dulzura y sensualidad a la vez. Nació en Montana, Estados Unidos, tiene 37 años y una hija de 12 llamada Matilde, fruto de su matrimonio con el fallecido actor Heath Ledger. Saltó a la fama gracias a su papel en la serie de televisión Dawson’s Creek en los años noventa. Desde entonces ha sido nominada cuatro veces al premio Óscar gracias a sus papeles en Manchester by the sea, My week with Marilyn, Blue Valentine y Brokeback Mountain.

Ahora es de nuevo una de las favoritas para llevarse el galardón dorado por su papel en Todo el dinero del mundo, un intenso drama del director Ridley Scott, que narra el secuestro en julio de 1973 de John Paul Getty III, nieto de 16 años del magnate petrolero J. Paul Getty.

Williams interpreta a Gail Harris Getty, la madre del adolescente, una mujer fuerte y decidida que tiene que enfrentarse a una compleja situación familiar. La actriz compartió escena, además, con Kevin Spacey, quien encarnaba al magnate, pero debido al escándalo sexual en el que se vio involucrado, Scott decidió grabar de nuevo todas las escenas en las que aparecía y lo reemplazó por Christopher Plummer.

Para interpretar a Gail Harris Getty, Michelle Williams realizó una intensa investigación en la que se conectó con el personaje a través de su franqueza y personalidad directa.

En una suite de un hotel en Nueva York, a la sombra del puente de Brooklyn, Williams habló acerca del estilo de Scott y lo que significa la actuación en su vida.

Al investigar a Abigail (Gail) Harris Getty, ¿qué fue lo que más le llamó la atención?
Luego de recibir la propuesta para participar en la película, me puse a investigar sobre ella y miré todo lo que pude. En los videos de aquella época hay algo de su franqueza y de la precisión de su lenguaje que me resulta intrigante. Tenía una personalidad muy directa y eso me permitió llegar a ella. En realidad se mantuvo entera. Demostró una fortaleza enorme. En la situación en la que se encontraba, si perdía la cabeza o se ponía muy sentimental, no habría podido acercarse más a su objetivo, que era recuperar a su hijo con vida. Mantenerse bien enfocada en sus objetivos y actuar en consecuencia, con suerte, lo salvaría. Me pareció que Abigail era alguien que se preocupaba mucho por progresar y mantenerse activa, en lugar de sentir y exteriorizar sus sentimientos.

La película muestra cómo la prensa insinuó que Gail no era una buena madre, porque no era sensible…
Creo que daba para este tipo de afirmación, pero ser sensible no le iba a servir en la situación en la que se encontraba. Pienso que ella creía que a los secuestradores les daba un argumento apasionado y razonable, si pudieran escucharla, si ella pudiera llegar a ellos, entonces habría una esperanza. Trató de mantenerse entera, y eso, para su sorpresa, resultó contraproducente en la prensa.

Ella no quería que se volviese algo “personal”. Estaba tratando de decir algo que surtiera efecto, que llegara a esos criminales, que los persuadiera para hacer lo correcto. Pero eso no era lo que los medios de comunicación querían de ella en ese momento. Querían una especie de telenovela, y ella era una mujer muy preparada y experimentada para caer en eso. Quería tener autoridad en la situación y que la tomaran en serio como a cualquier hombre.

Algo que unía a Gail con la familia Getty era el miedo, ¿cierto? El miedo a perder a su hijo y el temor de J. Paul Getty de parecer débil.
Es cierto, tanto Gail como J. Paul Getty tienen miedo de que se aprovechen de ellos. Es una lucha entre lo emocional y lo práctico, entre pensar con la cabeza y pensar con el corazón. La mayoría de nosotros, especialmente si eres un padre, tomaría una decisión con el corazón. Pero al tratarse de su suegro, Gail estaba lidiando con alguien con quien suplicar no serviría de nada. A J. Paul Getty solo le importaban los números. Todo a su alrededor era financiero, nada de emociones. Ese constituía el territorio en el que la familia se manejaba. Ambos tratan de proteger algo que aprecian.

En los últimos años ha interpretado varios roles de madre, ¿de qué modo el hecho de ser madre ha afectado estos papeles?
Al ser mamá aprendes mucho sobre el amor y gran parte de las películas giran en torno a la conexión entre dos personas, dos personajes, que a menudo involucra amor. Y como actriz, consideras a tu personaje desde ese punto de vista: ¿De cuántas maneras puedo entender a esta persona? ¿De cuántas maneras puedo ponerme en sus zapatos? Creo que eso está intrínsecamente relacionado con la crianza de los hijos. Cuando eres padre, de repente sientes que tu corazón vive fuera de tu cuerpo, es susceptible y está abierto.

¿Cómo fue actuar en una película de Ridley Scott?
¡No hay tiempo para disminuir la velocidad! A veces, hacer películas puede ser aburrido porque pasas mucho tiempo sentado, pero eso no sucede en las películas de Ridley; básicamente, debes venir a sus películas con el almuerzo preparado porque no dispones de descansos. ¡Tienes que asegurarte siempre de contar con suficiente comida contigo! Nadie en el set usaba sus teléfonos celulares, nadie tenía tiempo para aburrirse ni chismosear o hacer otra cosa que no fuera su trabajo.

En cuanto al rendimiento, a Ridley definitivamente le interesan solo las cosas reales y que están sucediendo en el momento. Por las mañanas, cuando llegábamos al set, solía decir algo así como, “Muy bien, bienvenidos al trabajo: las cámaras están ocultas por todo el piso, pueden empezar aquí si quieren y terminar allí, y ¿qué les parece si ensayamos en la película?”. Y si le gustaba, decía, “OK, ¿por dónde seguimos ahora?”. ¡Una o dos tomas y luego pasamos a lo siguiente!

Yo estaba en el cielo. Fue el mejor momento de mi vida. Pensé: “¡Quiero hacer esta película para siempre! ¿Cuál es la próxima, Ridley, estoy lista?”. Era como si cada escena fuera una obra de teatro. La manera de trabajar fue genial y satisfactoria. Y luego te vas a casa sintiendo que sabes lo que hiciste hoy: comenzaste algo y terminaste algo, y sentiste que todo fluía.

¿Cómo fue trabajar con Mark Wahlberg?
Fletcher Chase, el personaje de Mark, es la voz de la razón en todo el proceso. Hubo un poco de dinámica de clase y poder entre nuestros personajes: Gail es intelectualmente formidable, bien educada, bien hablada, pero en realidad no ha tenido mucha cabida para ingresar en el mundo de la familia Getty. En 1973, el hecho de lidiar con los criminales y la policía era considerado algo masculino. Está divorciada de la familia y se encuentra en un país extranjero con sus otros hijos a quienes debe cuidar, pero no tiene autoridad para efectuar ningún cambio en las circunstancias de su hijo secuestrado. Chase es probablemente el único que la toma en serio, incluso cuando ella al principio no lo toma a él muy en serio.

Mencionó que Todo el dinero del mundo le dio la misma satisfacción que hacer una obra de teatro. ¿Está planeando volver al escenario pronto?
¡Estoy esperando a que alguien me lo proponga! El escenario tiene un tipo de sensación diferente al de las películas. Hacer teatro cambió mi vida; es agonía y éxtasis de verdad.

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