Nicole Krauss, la escritora newyorquina de moda

Sus novelas se han traducido a 35 idiomas, ha ganado premios tan relevantes como el Orange Prize, estuvo entre los finalistas al National Book Award, es madre de dos hijos, y esposa de Jonathan Safran Foer.

Tiene 36 años. Es la madre de dos hijos, la esposa del también escritor Jonathan Safran Foer, con quien vive en Park Slope, Brooklyn, Nueva York. Sin embargo, esto nos dice tan poco sobre ella como saber que sus novelas se han traducido a 35 idiomas, que ha ganado premios tan relevantes como el Orange Prize, que estuvo entre los finalistas al National Book Award, que ganó el Femina en Francia, el Premio a Mejor Libro Extranjero también en el país galés, que en sus inicios ya autores como Coetzee y Susan Sontag vaticinaron su grandeza.

En el caso de Nicole Krauss, estos son datos insustanciales. También lo es decir que Granta la seleccionó entre los mejores autores americanos menores de 40. No importa. A su obra es difícil acercarse con las etiquetas del canon. Cualquier cosa que esperemos será equivocada. Cualquier idea se quedará corta. Cualquier premio, si se le otorga a ella, resulta deslucido. Y esto es porque ella es grande. Monumental. Junto a los suyos, buena parte de los libros aparecen apocados, acomplejados y tristes de no tener su belleza, su profundidad, su sabiduría espontánea y fresca, lo que alguien llamara hace poco su “iluminada sensibilidad”.

En sus tres novelas, la pérdida del amor, de los seres más queridos, de la tierra o la memoria, son el punto de partida para reflejar la intensidad de la vida interior de sus personajes. Con la profundidad de la novela psicológica, la maestría de un narrador de suspenso y la reflexión sosegada en la historia y sus hilos más finos, Nicole Krauss es una minuciosa artesana.

Las palabras aparecen precisas, agudas. Cada detalle está puesto en un lugar con una intención clara y hasta el más sencillo de los objetos tiene un fuerte contenido simbólico. No en vano, esta criatura con cara de niña antigua inició su carrera en las letras como poeta, estudió Filosofía en Stanford y Oxford y obtuvo un diploma en Historia del Arte. Tiene la formación de un humanista integral, capaz de navegar con destreza en una historia que nos lleva de Israel a Bélgica recordando a Europa durante la Segunda Guerra, para unirlo a una trama que sucede en Chile y otra en Estados Unidos. Nos lleva, nos trae y nos sorprende siempre con tal finura en cada movimiento, que apenas si sentimos el trayecto a pesar de la hondura del recorrido.

“Me gusta pensar en la novela como una casa grande”, ha dicho Nicole. Y entonces su última novela se llama La casa grande. En la historia, un objeto perdido conecta a varios personajes a través del tiempo y el espacio por medio de un escritorio antiguo cargado de diminutos cajones. Cuántos secretos e historias guardan los compartimentos de este mueble es algo que iremos descubriendo mientras deambulamos por una y otra casa grande, en distintos países y tiempos, que poco a poco entre ellos van tejiendo esa “Casa Grande” que es la novela de Nicole Krauss, una metáfora de la más grande de las casas: la mente humana.

Al leerla recordamos cuanto hemos olvidado la grandeza de otros tiempos. Y volvemos a ellos, pero estamos aquí, y al descubrir la pérdida de esos personajes enormes, de esos sentimientos intensos que llevamos ocultos pero que el ruido acalla en su rutina cotidiana, es como si nosotros, los lectores, hubiésemos recuperado algo. Algo olvidado. Algo espiritual, como una música interior que gracias a Nicole hemos recuperado.

Artículos Relacionados

  • Hace 54 años se escribieron los tres grandes himnos del pop
  • Las 10 canciones recomendadas de Camila Zárate, de Canal 13
  • Galería: Los mejores retratos de animales en vía de extinción
  • 11 obras al óleo para recordar la historia de Colombia

Send this to a friend