Los secretos mejor guardados de Hollywood

En el Día del Cine recuperamos las revelaciones de las estrellas más icónicas del cine, como James Dean, Marlon Brando, Katherine Hepburn, Woody Allen y Jane Fonda, entre otras.

Publicado originalmente en Revista Diners No. 261 de diciembre de 1991

Nada sagrado queda bajo el cálido y azul cielo de Hollywood. El pudor, la discreción, la vergüenza para contar historias íntimas y la mesura para guardar secretos, lo mismo que en los grandes decorados y los elefantes de las películas bíblicas, pertenecen al pasado, reposan bajo capas de polvo y toneladas de cortinas.

Desde hace unos meses, y cada vez con más intensa agresividad, los directores, productores, guionistas y actores, vivos y muertos, han mantenido un nuevo ritual, una especie de harakiri en público para que todo se sepa, para que todo lo sucio y desagradable que ha ocurrido en sus vidas, muchas veces voluntariamente, quede expuesto. Así lo siente el lector de centenares de libros, grandes y delgados, que siguen inundando las librerías. Estos son algunos:

JULIA PHILLIPS

La productora de tres grandes películas: El golpe, Taxi Driver y Encuentros cercanos del tercer tipo, se convirtió, en los años setenta, en la mujer con mayor éxito en Hollywood, feudo de machistas. Sobrevivió como pudo a la droga, la fama, el dinero y el alcohol. Y de ese infierno ha salido un libro salvaje, cuyo título en castellano podría ser “Nunca volverás a almorzar en este pueblo”, y en el cual la autora toma venganza de ese Hollywood que extraditó: cuenta cómo, durante la mayor entrega de los Globos de Oro de 1976, Liza Minelli se empolvó la nariz con cocaína en los lavabos; cómo Richard Dreyfuss actuaba bajo los efectos del alcohol; cómo François Truffaut aparentaba una sordera que le permitía eludir responsabilidades; cómo Martin Scorsese andaba obsesionado con las enormes nalgas de Cybill Shepherd; cómo ella misma, Julia Phillips, gastaba 120.000 dólares en dos semanas comprando cocaína a un colombiano… Todo eso contado con humor, mientras los pocos amigos que le quedan le quitan el saludo, le cancelan dos contratos, y ella permanece más sola que nunca.

 

Que un libro cuente cómo el pelo de Goldie Hawn, eterna belleza, huele mal porque nunca es lavado, o que el músico Ron Wood, de los Rolling Stones, hiede porque jamás se baña, produce un efecto extraño en el lector. A esos datos, que son centenares, hay que agregar la imagen que emerge de uno de los niños genios de Hollywood, uno de sus dioses: Steven Spielberg. La edición del libro es de Random House y tiene 568 páginas.

MADONNA POR TRES

 

La vida, las pesadillas, los anhelos, las frustraciones, los conflictos religiosos y sexuales de Madonna han sido expuestos en tres libros que han aparecido simultáneamente: Madonna revealed, del reportero inglés Douglas Thompson; Madonna unauthorized del periodista norteamericano Christopher Andersen; y Madonna the book de Norman King, un banquero que escribe en sus ratos libres.

 

De la lectura de estos tres libros (sobre Madonna han aparecido en Estados Unidos y Europa cerca de 25 volúmenes que llenos de exageraciones, especialmente sobre la promiscuidad sexual de actriz y cantante), surge una muchacha a quien la mujer de su padre prohibía usar tampones higiénicos porque afirmaba que la joven experimentaba sensaciones eróticas. Madonna es prácticamente desnudada: dicen que es vulnerable, que perdió la virginidad en la parte trasera de un auto, que los hermanos la castigaban colgándola de la ropa interior en el patio de la casa, que tuvo su primer novio a los nueves años de edad, que ha sostenido relaciones sexuales con Prince, varios sobrinos de Edward Kennedy y numerosos machos de Hollywood; que su exmarido Sean Penn la golpeaba y torturaba introduciendo su cabeza en el horno caliente, que quiere imitar a Marylin Monroe en todo, hasta en la suciedad porque casi nunca se baña, huele permanentemente a sudor y duerme desnuda en medio de sábanas que jamás cambia. Curiosamente, ninguno de los tres autores estuvo cerca ni habló con su personaje.

ALI MACGRAW

 

Todos recuerdan la imagen alegre y virginal de Ali MacGraw en películas como Goodbye Columbus y Love Story, filmadas en 1969 y 1970. Todos la recuerdan como la esposa del productor Robert Evans, y luego como compañera del explosivo Steve McQueen. Cuando la vimos en San Sebastián, España, no quería hablar de su vida amorosa y todavía guardaba algo de ese encanto. Estaba próxima a salir su autobiografía Moving Pictures, en la cual se mira al espejo y recuerda su vida, especialmente los momentos más atroces bajo los efectos del alcohol, la soledad, las películas y contratos que no llegan.

Con el libro sus fanáticos se asombran al saber que el padre también era alcohólico, que la niña sufría de insomnio depresivo, que Salvador Dalí intentó violarla, que antes de casarse con ella, Robert Evans la sedujo en su mansión de Hollywood, y que su vida con Steve McQueen, un macho celoso, fue un infierno.

MARLON BRANDO

 

El libro Brando: a life in our times fue escrito por uno de los más brillantes críticos norteamericanos, Richard Schickel, y es, por lo menos, la biografía número cincuenta que aparece sobre quien es considerado el más grande actor norteamericano de todos los tiempos: si alguien lo duda, que lo contemple en Un novato en la Mafia, su última aparición. Schickel adora a Brando, y su libro sigue meticulosamente el proceso de una carrera repleta de contradicciones, para concluir en una verdad: el mismo Brando arruinó su vida con su rebeldía permanente sus innumerables mujeres, sus hijos, sus películas baratas que alternaba con obras maestras. Schickel resume la imagen del actor y director con una figura siniestra: como los dioses destruyen a quienes aman, Brando ha estado buscando la muerte siempre, como lo hicieron y lograron James Dean y Marylin Monroe.

 

KATHARINE HEPBURN

 

Pocos libros tan esperados como esta confesión escrita con humor ácido y cándido por Katharine Hepburn, quien durante más de 30 años sostuvo una intensa, explosiva y hermosa relación con Spencer Tracy, dentro y fuera de la pantalla. El libro se llama Me, y refleja la visión de una mujer que a los 84 años de edad mantiene vivo el recuerdo del amante, a cuya viuda visitó pocos días después de la muerte de Tracy.

 

La actriz se sentó entonces a pocos centímetros de la mujer vestida de negro y escuchó cómo la otra le susurraba: “Pensé que usted no existía, pensé que era sólo un rumor”. Habla del marido, de los perros, el jardín, los amantes anteriores a Tracy, los Oscares, las películas y, ya casi al final del libro, la revelación que todos los fanáticos y lectores esperan. Con buen humor, Katharine Hepburn escribe: “bueno, ya el lector ha esperado suficientes páginas. No lo retrasemos más, enfrentemos el tema. Sí, ocurrió a los 33 años”… Y sigue contando.

JANE FONDA POR DOS

 

Han sido reeditadas dos biografías sobre la protagonista de Gringo Viejo: Citizen Jane: the turbulent life of Jane Fonda por Christopher Andersen (el mismo que escribió sobre Madonna), y Jane Fonda: an intimate biography, por Bill Davidson. Sus lectores y admiradores siempre se han preguntado quién es Jane Fonda, cómo piensa, por qué se ha casado tantas veces, cómo pudo ser simpatizante del Viet Cong, por qué peleaba a muerte con el padre y solo se reconciliaron pocos meses antes de la muerte del anciano actor, en qué momento se convirtió en campeona de las feministas y más tarde en abanderada de los ejercicios aeróbicos, qué ha quedado de esas ideas de izquierda en un medio como Hollywood que la sigue respetando. Este cronista, después de hablar varias horas con ella en Ciudad de México, sigue esperando respuestas a esas preguntas. Estos libros sirven para entenderla un poco mejor.

 

WOODY ALLEN

 

Al lado de los libros sobre Ginger Rogers (My Story), Rodolfo Valentino (Madam Valentino), Michael Landor (Michael Landon: life, love and laughter), y Hume Cronyn (A terrible liar memoir); entre innumerables obras sobre actores y directores, hay que destacar la aparición en español, poco después de su salida original, de dos libros sobre Woody Allen: Woody Allen, el genio de a pie, por Graham McCann, Espasa-Calpe, y Biografía de Woody Allen, por Eric Lax, Ediciones B.

 

Los fanáticos del pequeño actor, guionista y director gozan desentrañando los orígenes de sus famosas depresiones, sus constantes alusiones a sus raíces judías, sus difíciles relaciones con las mujeres, su humor negro, los días de colegio bajo la amenaza de los matones, el origen de sus películas. Y llegan a una escena terrible y simbólica que Allen repite todas las mañanas ante el espejo: se contempla y se dice: “Recuerda que sólo eres Allen Konisbgerg”

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