SUSCRIBIRME
INICIO//Ocio//Teatro//La desaparecida que estará Siempreviva en las tablas

La desaparecida que estará Siempreviva en las tablas

Son 17 años en escena de La Siempreviva, una obra puesta en escena contra el olvido de los hechos del Palacio de Justicia. La desaparecida Cristina Guarín inspiró la obra.

Foto: Lina Rozo CTN

Son 17 años en escena de La Siempreviva, una obra puesta en escena contra el olvido de los hechos del Palacio de Justicia. La desaparecida Cristina Guarín inspiró la obra.

6 de noviembre de 1985. Miguel Torres, director de teatro, estaba en la carrera 7 No. 12 – 26, piso 9. Cristina del Pilar Guarín, licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica, atendía la caja de la cafetería del Palacio de Justicia temporalmente y desde hacía 15 días.

11 y 30 a. m. Se escuchan disparos en la Plaza de Bolívar. La gente empieza a correr, los carros se detienen, todos se dirigen hacia el norte sin saber qué sucede pero con la convicción que dan las balas de que no puede ser nada bueno.

Miguel baja de la oficina del abogado con quien estaba en el piso 9 y corre a su casa en donde se entera que la guerrilla del M-19 se ha tomado el Palacio de Justicia. Mientras tanto, Cristina desaparece. Algunas versiones dicen que salió viva en brazos de un soldado, otras lo desmienten. Unas dicen que su cuerpo fue identificado por el sepulturero en una versión dada a la justicia en 1987. Otras dicen que era auxiliar de la guerrilla, pues luego se encontró que su hermano hacía parte del M-19. Cualquiera que sea la verdad, la única palpable es que nunca regresó a su casa y desde hace 26 años es una de las 11 personas desaparecidas de la toma y la retoma por parte del Ejército.

1992. Miguel Torres gana una convocatoria de Colcultura y obtiene los recursos para hacer la obra de teatro sobre los hechos del Palacio que siempre rondó su cabeza, desde ese 6 de noviembre de 1985. En la búsqueda para armar la historia, Eduardo Umaña Mendoza, abogado de las familias de los desaparecidos, le facilita documentos y lo pone en contacto con los padres de Cristina, José Guarín y Elsa Cortés. Ellos, sorprendidos de que un director de teatro quisiera mantener viva la memoria de lo sucedido, accedieron a hablar con él, le dieron información y le permitieron ver la habitación de su hija, intacta desde su desaparición.

Para 1994 la obra estaba lista. Miguel la llamó La Siempreviva, como la imagen que tienen los familiares de sus seres queridos desparecidos: una presencia que nunca muere. “Doña Elsa decía que jamás iba a descansar hasta que tuviera el cuerpo de Cristina para enterrarlo”, recuerda Carmenza Gómez, una de las dos actrices que personifica a la madre desde hace 17 años, cuando se estrenó por primera vez. Carmenza González es la otra actriz de la historia sobre un inquilinato en Bogotá en el que se convive con el humor propio del colombiano y en el que Julieta Marín, la representación de Cristina, desaparece en el Palacio de Justicia. Entonces la casa y todos sus personajes comienzan su decadencia.

“Es una obra contra el olvido y la desmemoria”, coinciden en decir el director y la actriz. “Para que algo tan atroz no vuelva a suceder”, añade ella, mientras llora. Carmenza asegura que es un papel cargado de emociones y por eso se necesita que dos actrices lo alternen, porque representarlo es agotador y doloroso. Sin embargo, esa interpretación le ha dado uno de los mejores momentos de su carrera y fue ver a José Guarín y a Elsa Cortés en primera fila. “Cuando ellos venían a ver la obra, todo adquiría una connotación diferente”. Varias veces los padres se levantaron al final de La Siempreviva, de las muchas ocasiones en las que fueron a verla en compañía de los demás familiares de los desaparecidos, para agradecer al abogado Eduardo Umaña, a Miguel y al elenco por mantener viva a Cristina. El abogado fue asesinado en 1998, cuando dos hombres y una mujer se hicieron pasar por periodistas.

Vea tambien: Un mapa interactivo con las 7000 comidas típicas de todo el mundo

La Siempreviva se convirtió entonces en una obra emblemática contra el olvido y la desmemoria, tal y como pretendía Miguel Torres desde que la concibió. Carmenza asegura que quienes la ven no salen del teatro siendo los mismos y las lágrimas que aún no puede controlar después de la escena final que acaba de representar, dan cuenta de que tampoco los actores y su director lo son. Por eso ya son 17 años de temporada que quieren continuar hasta que el cuerpo y la voz se los permita.

Funciones viernes 17 y sábado 18 de agosto 8 p. m. Precio de las boletas: 40 mil pesos. Teatro Estudio del Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo.  www.teatromayor.com

Elenco:

Lucía: Carmenza Gómez y Carmenza González

Julieta: Lorena López

Humberto: Pablo Rubiano

Sergio: Alfonso Ortiz

Victoria: Jenny Caballero

Carlos: Alberto Valdiri

Espitia: Eduardo Castro

www.teatronacional.com.co

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Noviembre
09 / 2011

Send this to a friend