SUSCRIBIRME
INICIO//Ocio//Música//Systema Solar: Música del caribe en órbita mundial

Systema Solar: Música del caribe en órbita mundial

Systema Solar visitó la redacción de Diners tras cerrar el Festival Estéreo Picnic con un show cargado de energía.

Foto: GregMendez2012

Systema Solar visitó la redacción de Diners tras cerrar el Festival Estéreo Picnic con un show cargado de energía.

El sistema solar es, en pocas palabras, un conjunto de planetas que giran, describiendo órbitas, alrededor del sol. Esa es nuestra estrella, la que calienta nuestros cuerpos e ilumina nuestras calles cada día. Con este, convive en nuestro universo otro conjunto de planetas, que giran alrededor de otro sol. En este caso, el astro se llama música, y los planetas son artistas que orbitan desde el caribe colombiano, en el que nace su folclor y su magia.

Esa es una de las numerosas descripciones que podrían servir para hablar de Systema Solar, el colectivo que lleva ocho años rompiendo moldes en el panorama musical, conectando las raíces de la música tradicional con estilos actuales e impregnándolo de artes visuales.

El otro día tuve la suerte de juntarme con algunos de estos “planetas” en la redacción de Diners. Estaban Walter “Índigo” Hernández, Dani Boom, Andrés Gutiérrez y John Primera. Juntos (y en compañía de algunos más), estos artistas dan vida un género que ellos mismos crearon, la Berbenáutika.

“Este estilo reúne todos los estilos musicales y los mezcla, como sucede en una verbena”, empieza contando Andrés, prodigioso percusionista de la agrupación. “Nuestros temas hablan por sí solos; No nos cuesta encontrar el equilibrio entre todos los géneros que tocamos, ni entre la lírica y su sonido”. Andrés apunta con la barbilla hacia “Jhon Pri”, el poeta de Systema Solar. “La letra y la música se fusionan de forma natural”, responde John, quien menciona algunos ejemplos. “Malpalpitando, El amarillo, El botón del pantalón”. “El equilibrio se nota en esos temas”.

 

El número de agrupaciones colombianas que envidia la trayectoria de este particular sistema planetario está, como el universo, en constante expansión. El colectivo ha representado al caribe colombiano en las plazas más codiciadas. Bélgica, Alemania, Dinamarca, Canadá, Brasil, Reino Unido (Glastonbury, ni más ni menos). La lista de países que han podido bailar al son de esta particular apuesta músico-visual se prolonga. “Nos falta tocar en más lugares de Colombia”, reconoce Dani, un gigantesco músico que encontró en la figura del DJ su existencia. “Podemos haber ido a Leipzig, una ciudad intermedia del este de Alemania y que supone una gran experiencia, pero aún no hemos sonado en Tunja”. Llegar a escenarios populares de todo el país y escapar de las capitales es el próximo objetivo de un Systema solar que salió del Festival Estéreo Picnic por la puerta grande. “Esto no significa que no queramos seguir viajando. Nos falta girar en Asia, África y Estados Unidos… Y regresar a Europa, por supuesto”.

Al corazón del todopoderoso país del norte – al Central Park de Nueva York – viajarán Walter, Dani, Andrés, John y el resto de la banda en 2015, en el marco del foro de Latin Alternative Music (LAMC), para así seguir incorporando ciudades a su mapa musical. Antes de aquello, Systema tocará este fin de semana en Santa Marta, en un pequeño local donde trescientos afortunados se impregnarán de su energía vital. No se consideran una banda festivalera, a pesar de haber sonado en algunos de los certámenes más grandes de la tierra. “Somos una banda, así que tocamos donde haga falta”, dice Andrés con absoluta franqueza. “Si quieres, podemos tocar en tu cumpleaños”.

Aunque viven desperdigados entre Bogotá, Barranquilla y Santa Marta, los planetas de este sistema giran alrededor de Taganga. “Juan Carlos (Pellegrini, el productor) y Vanessa (Gocksch, la artista visual de la banda, conocida como “Pata de perro”) construyeron la casa-estudio de Systema Solar”. Dani se sonríe antes de continuar. “Gracias a ellos estamos muy unidos a la comunidad pescadora de Taganga”.

En Taganga se pescan mojarra, camarón y chipi chipi, y poco más hace falta para una vida humilde pero llena de sabrosura en el caribe colombiano. Eso es lo que Systema Solar ha aprendido con el paso de los años, lo que ha plasmado en “Yo voy ganao” y el resto de canciones que componen su “Revancha”. “Quisimos homenajear la sencillez del pueblo pescador, y la alegría de un pueblo que aunque sufre, es feliz. Por eso, además del disco, grabamos el corto documental Tagangueros”.

Vea tambien: La playlist para disfrutar los tres días de Estéreo Picnic 2019

Las palabras de Walter Hernández, una de las voces y el rostro con el que el el público identifica a Systema Solar, nos llevan a una discusión que había subsistido oculta. Con los tintos y aromáticas fríos y olvidados sobre la mesa, la misión del colectivo sale a relucir. “Siento que tenemos una responsabilidad muy grande”, resume John Pri en una de sus escasas intervenciones, mientras me mira con ojos de camaradería. “Puede que otros no lo vean así, pero para mi la defensa de nuestro pueblo es una misión”. Dani y Andrés asienten con sobriedad, mientras Walter puntualiza. “La crítica social está en nuestra naturaleza, uno no puede desprenderse de su identidad al hacer música. Por eso nos reivindicamos y al mismo tiempo hacemos canciones alegres”.

“La revancha del burro” fue el segundo disco del colectivo. Su publicación hace más de un año supuso un salto en la calidad de la producción, algo que se siente en cada uno de los doce temas que lo componen. “La posproducción de La Revancha no tuvo nada que ver con la de Systema Solar, nuestro primer disco”, arranca Andrés. “Algunas canciones se grabaron en colectividad, aunque la mitad del álbum está grabado en estudio”. La metodología es inexistente en el trabajo de estos artistas. “Hemos mejorado en el aspecto técnico, gracias a la labor de Juan Carlos Pellegrini”, reconoce Dani. “Pero no podemos decir que tengamos un método para la composición o la grabación”. Después de que sus colegas lo corroboren, sigue. “Somos como un equipo de fútbol. Hay veces que no está pasando nada en el partido, y de pronto surge una combinación inesperada que termina en gol”. John Pri rompe de nuevo su silencio para sentenciar. “La revancha ha sido una experiencia excelente”.

Lejos de ser violento, La revancha del burro es un disco reivindicativo desde su título. “El burro representa a todos aquellos que han trabajado duro, pero siempre con la cabeza alzada”, dice “Índigo” Hernández mientras exhibe su desahogada sonrisa. “Es nuestra forma de decir que llegó el momento de la recompensa a todos aquellos que han trabajado tanto por nuestro pueblo”. Con mayor calidad técnica, el segundo trabajo de Systema Solar mantiene los elementos que identificaron al primero, y que definen al colectivo: Cumbia, champeta y otros sonidos folclóricos se envuelven en una manta de ritmos electrónicos y coquetean con el hip-hop.

Sin saberlo, se nos ha ido la mañana. Nos despedimos ente fotos y abrazos, deseando que Systema Solar no deje de orbitar y siga produciendo sonidos nacidos en el caribe colombiano. Ojalá, alguno de estos años, pueda escuchar a Systema Solar en Glastonbury o en otro festival de estatura. Si no tengo esa suerte, les llamaré para que toquen en mi cumpleaños.

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Marzo
20 / 2015

Send this to a friend