SUSCRIBIRME
INICIO//Ocio//Libros//La literatura es un juego en serio

La literatura es un juego en serio

Hugo Chaparro, Jaroslav Hasek y Yoko Ogawa son nuestros autores recomendados para este mes.

Hugo Chaparro, Jaroslav Hasek y Yoko Ogawa son nuestros autores recomendados para este mes.

Hugo o Chaparro, amante excepcional del cine, pero con un carácter lejano a la agresividad requerida para la realización cinematográfica, logra en esta novela una de las ilusiones de su vida: hacer un falso documental, con un sólido planteamiento lúdico. Sus cimientos son un juego: el kahla. Los protagonistas “liberarán” una obra de arte robada por los nazis (una habitación de ámbar) repartiéndola en varios sitios como sucede con las piezas de este juego.
El narrador nos explica de qué se trata el kahla: “El jugador que mueva sus semillas según el ritmo de su corazón comprenderá que el verdadero premio del kahla es conocer y atesorar las ventajas de la paciencia”. La dinámica de estas semillas (las fi chas del kahla) nos hablan de un juego en oposición espiritual al Monopolio y de una belleza mística que tiene por objeto el desprendimiento.
Lo demás también es un juego. La estructura argumental de la novela es un rompecabezas: a partir de una foto que sirve de pista, el autor va entregando pequeñas historias para construir la historia total. Por último, la tonalidad musical de “El museo itinerante” es un ajedrez: un ajedrez es la pieza central de la habitación de ámbar que planteará, como en los buenos temas de jazz, la reiteración que le dará sentido al estilo del narrador. De este modo, las piezas del rompecabezas se van armando con el mismo gusto y rigurosidad con que fueron encontradas. La novela de Hugo Chaparro es un juego en el que participan los personajes y el lector. La foto que servirá de guía para armar el rompecabezas la entrega el narrador al principio del libro. En ella, un grupo variopinto de personas posan frente al Palacio de Versalles, convocados por la señorita Schaff para rescatar la habitación de ámbar. Hugo Chaparro nos irá revelando la identidad de cada uno de estos personajes de distintas nacionalidades y las rutas del azar, parecidas a las de las semillas del kahla, que los reúnen en esa fotografía, que es apenas una de las muchas imágenes que nos entrega la novela como prueba de la honestidad de la ficción.
Con El museo itinerante de la señorita Schaff, Hugo Chaparro enriquece de manera generosa un panorama refrescante de autores y editoriales colombianas. Obras que buscan y encuentran nuevamente el placer de narrar historias sin compromisos con la retórica periodística tan machacada en las letras colombianas y con un profundo desprecio por el estilo “made in Colombia” de mariposas amarillas y/o sicarios. La novela de Chaparro apuesta, en cambio, por el gusto de fabular con seriedad. Literalmente la misma seriedad del niño que juega titánicas batallas, la misma del adulto que juega al ajedrez.
Consejo: si le da curiosidad y quiere aprender a jugar el kahla, hay aplicaciones para dispositivos móviles. El consejo es que se mantengan alejados del jueguito. Es altamente adictivo.
LAS AVENTURAS DEL BUEN SOLDADO SVEJK
JAROSLAV HASEK
EDITORIAL: GALAXIA GUTENBERG
PÁGINAS: 730
El mejor libro sobre la Primera Guerra Mundial (y sobre cualquier guerra) es sin duda Las aventuras del buen soldado Svejk. Y no por la fi nalidad mezquina de aprender la historia entre 1914 y 1918 leyendo una novela para que sea más fácil, sino por el gusto de poderse reír de la estupidez profunda que se esconde detrás de las decisiones que llevan a que millones de personas se quieran matar. ¿Quién mejor para la tarea de poner en evidencia a las instituciones bélicas que un soldado idiota? Heredera ilustre de la tradición quijotesca, el “tonto” soldado Svejk tendrá deliciosas aventuras soltando perlas como estas: “Si todo el mundo tuviera buenas intenciones, pronto los hombres se matarían unos a otros”.
LA FÓRMULA PREFERIDA DEL PROFESOR
YOKO OGAWA
EDITORIAL: FUNAMBULISTA
PÁGINAS: 300
Imaginemos por un momento una novela para público amplio como La elegancia del erizo, El niño del pijama a rayas o El curioso incidente del perro a media noche. Me refi ero a una novela fácil de leer con un personaje central vulnerable, pero que tiene una cualidad extraordinaria, personaje que debe inmolarse al final para que su tragedia les sirva de catarsis a los demás personajes y al
lector de modo que todos queden con un sentimiento de profunda consideración con el género humano. Imaginemos esta novela, pero mucho mejor. Una novela que logre todo esto, pero sin que se noten sus costuras, sin que se note la impaciencia del autor por lograr el efecto. Una novela así, pero sin truculentas peripecias que le hagan perder la dignidad. En donde lo único extraordinario sean sus personajes. Esta novela ya está escrita y se llama La fórmula preferida del profesor. Esta novela hace énfasis en la necesidad humana de la belleza. En este caso, la belleza del lenguaje numérico. Una empleada de servicio conoce a un matemático con un problema de memoria de corto plazo. El profesor le dará un nuevo sentido a su vida y a la de su hijo de diez años

INSCRÍBASE AL NEWSLETTER

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Julio
28 / 2014

ARTICULOS RELACIONADOS

marzo 12, 2015 VER MÁS
julio 22, 2014 VER MÁS
julio 11, 2014 VER MÁS

Send this to a friend