Vinos: De Papá Noel, para…

La Navidad es una época del año en la que ponemos a prueba toda nuestra creatividad para alegrarle la vida a alguien especial con un presente cuidadosamente seleccionado.

Aunque a veces fracasamos, nunca cesamos en el deseo de acertar y lograr esa estrecha correspondencia entre el objeto escogido y su merecedor. Si el acople se logra, dimos en el clavo.

Lo mismo ocurre con la elección del plato de la celebración y su correspondiente empalme con los acompañamientos y las bebidas. Si también atinamos en este renglón, estaremos ad portas de una Navidad llena de emociones. Como punto de apoyo, he elaborado tres listados de sugerencias para ayudarnos a elegir:

Vinos para celebrar

Desde el comienzo de nuestra era, la región de Champaña, en Francia, elaboraba vinos de gran fama y estirpe, al punto que los emperadores romanos ordenaron varias veces arrasar los viñedos para no opacar los vinos producidos en sus tierras itálicas.

Sin embargo, eso no logró detener a los productores franceses, que mantuvieron en pie su actividad hasta un poco antes de empezar el primer milenio.

Ya para entonces, los vinos no espumosos de Champaña se utilizaban en las celebraciones de coronación de los reyes franceses, por un largo periodo que duró entre el año 816 y 1825.

Desde allí, los vinos tranquilos de la región y luego sus espumosos, aparecidos desde mediados del siglo XVII, se asocian directamente con ocasiones de regocijo y celebración, como la Navidad.

Para fortuna de la inmensa mayoría, los espumosos de calidad tienen otras presentaciones (más llevaderas para el bolsillo), que no dudo en recomendar: Cava, el clásico espumoso español. Marcas para abrir el ojo: Raventos i Blanc, Juve & Camps Milesimé. Agustín Torelló Gran Reserva, Codorniú y Gramona III Lustros. Franciacorta y Prosecco, los dos vinos italianos de burbujas.

Hay buenas alternativas: Le Marchesine y Ferrari Perle (Franciacorta), y Foss Marai y Colalto Superiore (Prosecco). Sparkling o vinos espumosos del Nuevo Mundo (Argentina, Australia, California, Chile, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Brasil, entre otros). Marcas como Navarro Correas Extra Brut, Cruzat Larraín Nature, Sparkling Angel by Montes alegran el ojo y el paladar.
Todos, unos con mayor complejidad e intensidad que otros, cumplen el mismo propósito de llevarnos a elevar las copas y brindar por una prosperidad mutua.

Vinos para regalar

Para el abuelo
Si sus papilas están bien afinadas, siempre apreciará un Oporto Ruby o Vintage. Y si no las tiene, también los gozará. El delicado dulzor del oporto siempre desata sensaciones de plenitud y alegría. Algunos de los clásicos: Dow’s Tawny, Fonseca Guimaraens, Taylor’s, Ferreira y Ramos Pinto Adriano Reserva.

Para la abuela
Si la búsqueda se lo permite, opte por un riesling alemán o por un moscatel de calidad. Sus ricos aromas a fruta fresca y su dulzor natural despertarán en ella recuerdos místicos y de espiritualidad. Son merecidamente especiales y difíciles de encontrar. El Schloss Johannisberg Rotlack (de la región de Rheingau) es incomparable.

Para el padre
Si se mantiene pujante y políticamente aguerrido no dude en entregarle buena munición para sus sentidos. Ese papel lo cumple a cabalidad un cabernet sauvignon de raigambre (Australia, Burdeos, California o Chile). Asegúrese de que no esté mezclado con otras variedades menos enérgicas. Qué tal cualquiera de estos seis candidatos: Gandolini, Don Melchor, Pérez Cruz, Terrnuyo o Ventisquero (Chile); Inglenook, Opus One o Beringer Private Reserve (California).

Para la madre
Para premiar su papel diplomático y mediador, y su constante habilidad para navegar en aguas turbulentas, elija para ella un rosado francés: delicado y pleno de emociones frutales y florales. Una apuesta ganadora es Château Saint Martin N.° 2 (Francia). Otro muy buen rosado es el de Casa Lapostolle (Chile).

Para el esposo
Chile y Argentina tienen una interesante gama de novedades que exacerbarán su aprecio por las cosas raras. Un carignan del Maule o un cabernet franc del valle de Uco lo dejarán sin habla… por un rato. El Enemigo Cabernet Franc, Humberto Canale Cabernet Franc (Argentina), Morandé Edición Limitada Carignan o TH Undurraga Carignan.

Para la esposa
Prosecco es el término de moda entre las mujeres activas. Las burbujas delicadas y el sabor suave y equilibrado les darán felicidad, aunque algunas mujeres dan cualquier cosa por un lambrusco. Entre estos sacan el pecho Villa del Vento, Cleto Chiarli, Botter Rosso Dell’Emilia.

Para hijas e hijos treintañeros
Nada los hará más felices que un malbec argentino, un carménère chileno, un pinot noir francés, un rioja de nuevo estilo, un Ribera del Duero con personalidad o un zinfandel californiano. Es decir, todo lo que aporte swing y energía para animarse. Póngalos en onda con un Cline Zinfandel o un Château Montelena Estate Zinfandel (California); Domaine Denis Pere et Fils-Pernand Vergelesses 1er Cru (pinot noir, Francia); Marqués de Casa Concha (carménère), o el Emma, de Zuccardi (bonarda).

Vinos para la mesa navideña

Platos con pavo: vinos con sensaciones a frutos rojos, como garnacha, syrah, sangiovese, tempranillo, carignan, pinot noir.

Platos con roast beef: syrah, cabernet sauvignon, rioja, malbec.

Platos con pernil de cerdo: chardonnay con añejamiento, garnacha, tempranillo, syrah.

Jamón de cerdo: champán o sparkling.

Ajiaco: algunos sugieren un pinot noir. No obstante, varios de sus ingredientes (ají, alcaparras) piden a gritos un jerez fino.

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