SUSCRIBIRME

Cuatro proveedores orgánicos de lácteos, frutas y verduras que debe conocer

El chef Álvaro Clavijo reveló algunos de sus proveedores orgánicos con los que trabaja de la mano para crear platos de lujo y verdaderamente saludables.

Foto: Marcas orgánicas, 2021

El chef Álvaro Clavijo reveló algunos de sus proveedores orgánicos con los que trabaja de la mano para crear platos de lujo y verdaderamente saludables.

Alcachofas, flores de rúcula, zanahorias de colores y tubérculos dulces son solo algunas de las maravillas que da la tierra colombiana. Gracias a agrónomos y apasionados por la agricultura orgánica, podemos disfrutar de preparaciones únicas en el mundo como las que presenta Álvaro Clavijo en El Chato, restaurante 25 de la lista Latin America’s 50 Best Restaurants 2021.

“Muchos proveedores orgánicos se acercan a nosotros porque saben el concepto que manejamos. Ellos tienen unos productos demasiado increíbles y nos dan la oportunidad de presentarle al comensal que la zanahoria no siempre tiene que ser gigante y del mismo color. Y estamos comprometidos con ellos desde que abrimos”, comenta Clavijo, quien confiesa que trabaja en nuevos platos conforme los agricultores le ofrece productos nuevos y poco conocidos en Bogotá.

En ese sentido, de darle a los comensales nuevos productos para experimentar en casa, Clavijo abrió un espacio para presentar a cuatro de sus proveedores de frutas y verduras orgánicas para que usted, que está leyendo esto, se antoje y anime a salir de la rutina gastronómica con nuevos ingredientes.

1. Amavilo, el placer de comer saludable

Foto: @amavilo.

Desde Somondoco, Boyacá, llega esta empresa que produce todos los derivados que se pueda imaginar de la leche de cabra. Desde leches, yogures griegos, hasta quesos frescos y madurados al mejor estilo europeo.

El nombre nace de la fusión de los nombres Camilo y Oliva, sus fundadores, quienes por casualidades de la vida llegaron a la producción de leche de cabra. “Recuerdo que nos regalaron una cabrita a la que bautizamos Mía y ella era como el perro de la finca, después compramos otras para que se hicieran compañía y ahora son 52 cabras de libre pastoreo”, comenta Oliva DiazGranados, quien junto a su hijo son los productos más destacados de este lácteo orgánico.

El secreto para alcanzar el reconocimiento de tener una leche libre de químicos y conservantes es que Amavilo implementó un sistema de pastoreo circular, que consiste en que las cabras comen pasto fresco todos los días

“El pasto que pisaron ayer se convierte en un suelo que se está regenerando gracias a la caprinaza de las cabras. Por otro lado, ellas tienen una alimentación a base de soya, avena, trigo, maíz, melaza y otros oligoelementos con los que podemos lograr una trazabilidad de los productos”, explica DíazGranados.

De esta forma Amavilo ofrece alimentos sin conservantes y sin el sabor fuerte que tiene la leche de cabra convencional. “Muchas personas no se atreven a probarla porque cree que van a tener el olor y sabor del almizcle, pero eso pasa cuando no existen prácticas de ordeño. Los invito a redescubrir uno de los mejores productos, pues la leche de cabra se digiere en 20 minutos y es apta para personas intolerantes a la lactosa”, concluye Oliva.

2. Sembrando Confianza, del campo a la mesa

De la mano de 35 micro productores orgánicos, la fundación Sembrando Confianza ofrece más de 300 productos diferentes y 100 % naturales. Su propuesta de valor es entregarle el 60 % de las ganancias a los agricultores, quienes con mucho esfuerzo le apuestan a un campo libre de químicos y pesticidas nocivos para la salud. 

“Además de hortalizas y frutas, ofrecemos yogures, quesos, miel y flores comestibles y orgánicas. Queremos que las personas se animen a probar nuevos productos como los yacones, que son unos tubérculos dulces de los que se puede hacer un sirup mucho más saludable que el azúcar convencional”, comenta Ramzei Gheribi, un francés que llegó hace tres años a Colombia y se enamoró de la agricultura nacional. 

De la mano de otros jóvenes y voluntarios, Sembrando Confianza se ha convertido en una puerta para el comercio justo de los productos orgánicos. Además de ofrecer seguridad alimentaria a los campesinos, también apoyan el uso de semillas tradicionales, la creación de abonos orgánicos y la educación de zonas vulnerables dentro y fuera de Bogotá.

El verdadero valor del campo

“También le apostamos a una economía circular. Cuando no podemos vender todas las hortalizas, las donamos a una olla comunitaria para que las personas más necesitadas se alimenten con productos naturales”, cuenta Gheribi.

Además de ser proveedores de El Chato, Sembrando Confianza también llega a la puerta de su casa con un mercado, el cual se lo entregan en una caja que luego puede convertir en un pequeño huerto

“Invitamos a la gente a que conozca el valor de la verdadera agricultura de Colombia. Yo que estoy en todos los procesos quiero que las hortalizas de los campesinos se vendan de la mejor forma y que ellos sigan con esta tradición tan importante para la alimentación saludable de todo un país”, concluye Gheribi.

3. Satviko, un producto puro, fresco y natural

Esta huerta orgánica, dirigida por Juliana Albornoz, se encuentra en Subachoque y es una de las alternativas cerca a Bogotá. “Decidí vivir en el campo y sembrar la tierra con hortalizas poco conocidas. Aquí se dan las zanahorias y remolachas de colores, productos que hasta ahora se están conociendo en el mercado nacional”, comenta Albornoz, quien recuerda que labrar la tierra no solo se trata de tener buena mano, sino de un acompañamiento riguroso por parte de un agrónomo que constantemente debe analizar la tierra y ofrecer las mejores alternativas para ofrecer un producto orgánico. 

“El nombre viene de una de las cuatro gunas del hinduismo que describe de qué está compuesto el universo. Por ejemplo, Satviko es el encargado del equilibrio entre el cultivo, la naturaleza y la buena alimentación”, explica Albornoz.

Vea también: Siuka, un restaurante con nombre chibcha que fascina a los comensales en Bogotá

Satviko además de ser uno de los proveedores orgánicos de El Chato, es también un generador de cambio al demostrar que labrar la tierra con insumos naturales vale la pena.

Un proceso orgánico es dispendioso, por ejemplo toca quitar la hierba con la mano; la fumigación de los campos se hace con una preparación casera de ají, pero vale muchísimo la pena porque lastimosamente casi toda la comida ‘natural’ está llena de químicos que modifican el aspecto y sabor de lo que suele ser una papa o una hortaliza”, explica Albornoz.

4. Vida Orgánica, las mejores prácticas regenerativas

Desde Guasca (Cundinamarca), Vida Orgánica se abre paso como uno de los proveedores orgánicos de confianza. Su misión está enfocada en la agricultura regenerativa, que no dañe la tierra ni el entorno natural.

“Aquí tenemos un sistema que trajimos de Estados Unidos en el que producimos todo el año sin abusar de la tierra. Esto nos permite tener alimentos que llegan a la puerta de su casa”, comenta Alberto Mora, asistente de producción.

Gracias a su página web, los clientes pueden elegir entre más de 70 productos de frutas, hortalizas y masas madre para hacer pan de calidad.

Nuestro propósito además de darle productos orgánicos es ayudar a la gente de la región con seguridad social, porque históricamente el campesino no esta bien remunerado”, dice Alberto, quien recuerda que han podido eliminar intermediarios para que el agricultor tenga más ganancias sobre lo producido.

¡Quiero recibir el newsletter!

TODA LA EXPERIENCIA DINERS EN SU EMAIL

Ver términos y condiciones.
Noviembre
26 / 2021

Send this to a friend