Las montañas Tatras: un paraíso natural entre Eslovaquia y Polonia

Este paraíso se muestra como una buena opción para conocer Europa desde su historia y naturaleza.
 
Las montañas Tatras: un paraíso natural entre Eslovaquia y Polonia
Foto: Jan Baborák en Unsplash
POR: 
Revista Diners

Es inimaginable pensar que el pequeño pueblo de Zakopane, a 100 kilómetros de Cracovia, se convertiría en el corazón de la resistencia. Más de 140 años de guerras, historias y tragedias ocurrieron aquí, con tan solo mencionar la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Aunque todo parecía perdido, este lugar creció y se convirtió en un lugar tranquilo, romántico y hospitalario con sus visitantes. Todo bajo la vigilante sombra de las montañas Tatras.

Así es como Cracovia recuperó su sentido de pertenencia y decidió hacer de su ciudad la puerta de estas montañas, reconocidas a nivel mundial por sus intrépidas ascensiones, entre ellas la más conocida: el pico Rysy, de 2.499 metros de altura y que se encuentra en la frontera con Eslovaquia.

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Cada risco, montaña y sendero está equipado con cadenas y clavijas para que sus visitantes inexpertos puedan llegan a tocar el cielo con las manos. Por otro lado, los numerosos espejos de agua de Morskye Oko y Czarny Staw atraen visitantes en busca de paz y una auténtica conexión con la tierra.

Las montañas Tatras combinan la pasión por escalar y el senderismo de una forma brillante, pues aunque tienen riscos que superan los 2.000 metros de altura, también hay otros que no alcanzan los 500 metros y que se convierten en lugares para apreciar los valles, bosques, praderas y ríos que inspiran a cientos de pintores paisajistas que visitan este rincón de Polonia.

Si desea ir y conocer a profundidad las montañas Tatras, Diners le propone cinco planes para disfrutar de la experiencia:

1. Visitar el castillo de Spis

Luego de subir una colina entre los pueblos Spisske Podhradie y Zehra, se encontrará un castillo del siglo XII, que perteneció al Reino de Hungría.

En su tiempo fue una fortaleza que intentaron destruir con fuego durante la devastación de Mongolia. Sin embargo, la edificación se mantuvo en pie gracias a que se construyó separada de los castillos internos y las dos torres de defensa.

Puede conocer el castillo entre abril y septiembre para visitas guiadas o entre julio y agosto para visitas nocturnas con cuentos de terror.

2. Ir al valle de Velka Studena

¿Qué es lo que anhela el cuerpo después de subir 2.300 metros de altura por un estrecho de rocas? Descansar en un valle de prados verdes y un manantial. Esto es lo que contestarían los polacos que viven en Cracovia y que suelen visitar este valle los fines de semana.

Por otro lado, también puede seguir la ruta senderista y retar a su cuerpo a subir hasta el refugio de Zbojnicka, ubicado en la base de la montaña, donde podrá ver aproximadamente 22 lagos alpinos, como el Dlhé, Starolesnianske, entre otros.

3. El pueblo de Zdiar

Como salido de un cuento de los hermanos Grimm, el pueblo de Zdiar (ya en tierras de Eslovaquia) está ubicado entre las montañas Tatras. Aquí se sentirá por un momento como en los Alpes, con sus praderas verdes y casas rurales con un encanto sin igual. También podrá disfrutar de los platos típicos de Polonia, entre ellos guisos de cordero, quesos ahumados, sopas y varios cortes de carne de res.

4. Las cuevas de Belianska

Belianska es la cueva más grande del Alto de Tatras, en la frontera con Eslovaquia y Polonia. Este lugar es conocido por sus imponentes estalagmitas colgantes y sus lagos subterráneos.

Algunos visitantes creen curar el asma cuando pasan más de dos horas en las cuevas. Según cuentan los visitantes de Belianska, la calidad del aire, el clima subterráneo y la presión atmosférica crean un coctel de aire saludable para las vías respiratorias, aunque no está comprobado por la ciencia.

5. Lomnicky Stit de las montañas Tatras

Luego de visitar las profundidades de las montañas Tatras, es hora de ir al mirador más alto que tienen en la cima de Lomnicky, conocido como el segundo pico más alto del lugar a 2.634 metros sobre el nivel del mar.

Lo mejor es ir bien abrigado para visitar este mirador, pues la temperatura es de -2 grados centígrados, sin contar con los fuertes vientos de la montaña. Por otro lado, solamente puede subir en teleférico, que está suspendido a 855 metros de la superficie.

         

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diciembre
11 / 2023