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Conozca los mejores lugares para visitar en Usaquén

Usaquén es una de las zonas con más vida de Bogotá. En medio de calles empedradas y edificios milenarios se levantan ahora restaurantes y tiendas que ofrecen las últimas tendencias en gastronomía y diseño.

Foto: Cortesía Restaurantes

Usaquén es una de las zonas con más vida de Bogotá. En medio de calles empedradas y edificios milenarios se levantan ahora restaurantes y tiendas que ofrecen las últimas tendencias en gastronomía y diseño.

Una mujer vestida de blanco se recuesta en el portón de la parroquia Santa Bárbara. Sonríe para la posteridad. Pasado y futuro en un instante. Flores, aplausos, una foto más al lado de los faroles de luz naranja, de esa que recuerda la época de los carruajes, el suelo adoquinado, el paso de los reyes. Pero no hay que imaginar mucho, ahí están las casas coloniales con balcones coloridos, puertas de madera y tejas de barro, la iglesia construida en el siglo XVII, los callejones ajustados y una fuente de piedra. Ahí está la Plaza de Usaquén, al pie de los cerros orientales de Bogotá, vestida de pueblo cálido aunque esté en medio de la ciudad.

 

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Otras escenas siguen rodándose. El cuentero comienza su historia de amor, risa y lágrimas. La gente se agrupa a su alrededor, a la sombra de eucaliptos y urapanes. Una pareja termina de arreglarse para que, al llegar la noche, pueda atraer miradas hacia su espectáculo de tango. En la esquina, un joven saca una armónica y sus amigos empiezan a bailar, un, dos, tres, los dedos chasquean, carcajadas, un par de transeúntes se une al baile espontáneamente.

La magia de Usaquén

A dos cuadras del parque hay un mercado de pulgas con artesanías colombianas, joyas, mochilas, ropa, antigüedades y libros usados. Algunos vendedores abren su puesto desde el viernes en la mañana y por lo general todos cierran el domingo en la noche.

Un visitante se percata de que ahí, en medio de las carpas blancas, hay un ensamble de acero. Se trata de la gigantesca obra Piano de luna, de la artista colombiana Claudia Hakim. El otro mercado está sobre la carrera 5 y solo abre los domingos. Se encuentra justo al frente del imponente Seminario Valmaría, construido en 1955, y también ofrece postres y música en vivo.

Cada lugar tiene su historia. Hasta el más sencillo. Por ejemplo Via vai es un anticuario que lleva en Usaquén al menos 20 años. Su dueña, Benedetta Salviati, llegó a Colombia hace 40 años con su esposo, provenientes de Italia.

Vivió al comienzo en Cartagena y compraba tantas cosas que ya no le cabían en la casa, así que decidió abrir un anticuario como excusa para seguir adquiriendo más tesoros. Desde afuera su local se ve discreto. Nadie se imagina que dos pasos adentro hay una casona antigua, con jardín trasero, corredores para ir y venir, y techos que rechinan con el viento.

Un anticuario para la posteridad

Entra una persona tras otra. Un vecino llega con la lámpara que le arregló a Benedetta y de paso le cuenta que su hijo está enfermo. Luego, un hombre que pregunta por un baúl, y al rato un par de venezolanas interesadas en una mesa. No todo se vende.

Hay un perro y un gato de madera que acompañan a la mujer de 76 años desde que se murió su esposo. Varios artistas tienen sus talleres y estudios en Usaquén, otros abrieron un local para vender sus diseños exclusivos. Al fin y al cabo esa luz tenue, los cerros y la tranquilidad de un barrio que alguna vez fue la periferia de Bogotá resultan ser inspiradores.

De esa Usaquén de antes sobresale Hacienda Santa Bárbara, un centro comercial que combina lo moderno y lo colonial, que fue el hogar de un empresario colombiano a finales del siglo XIX hasta que se puso en venta. La Embajada de Italia y el Jockey Club estuvieron interesados, pero subestimaron el potencial de la Hacienda, que en 1985 se convertiría en monumento nacional de Colombia.

Tradicional también La tienda del café, que comenzó vendiendo empanadas y café y ahora es uno de los locales más frecuentados de Usaquén, tal vez por ese ambiente bohemio y sus paredes pintadas por diferentes artistas. Al otro lado de la plaza está la panadería típica La Golconda, de ventanales antiguos y olor a “recién salido del horno”.

La metamorfosis

Usaquén fue bautizado por un pueblo muisca que creía en la fortaleza y buena suerte de su aldea. Fue lugar de batallas, campamentos de tropas, casas de paja y finalmente de haciendas coloniales. Después de eso, los cambios fueron lentos.

Hace 20 años la rutina era igual todos los días, según cuenta Benedetta Salviati: la gente caminando con ruana, sombrero y bastón, y la venta de ganado en la plaza. “Había muchas casas de madera y una muy especial, de estilo gótico, que trasladaron a Monserrate y hoy en día funciona como un restaurante”.

Incluso cuando llegó el restaurante 80 Sillas, hace ocho años, esta zona aún no era un punto gastronómico de referencia. “Buscando el local para 80 Sillas nos interesó una casa en Usaquén construida en 1870.

La llegada de 80 Sillas

 

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Además de ese estilo colonial y un patio trasero que sorprende al que entra, nos gustó ese encanto de pueblo dentro de la ciudad”, cuenta Felipe Vásquez, socio del grupo Takami. Por aquel entonces había pocos restaurantes y la mayoría de corte muy tradicional.

Dos años después se abrió Abasto en una casa que funcionaba como estudio de artistas. Ese ambiente de villa apacible se ajustó muy bien a este sitio que buscaba ser una plaza de mercado y ofrecer productos frescos. La construcción se dejó casi intacta.

Justamente ese es uno de los mayores encantos de Usaquén: paredes con historia que se dan la mano con ofertas originales. “Es una zona muy segura y de repente un fin de semana te encuentras con el mercado de pulgas y con alguien que hace malabarismo. Las personas no solo vienen a comer, sino a caminar y ver otras cosas”, opina Luz Beatriz Vélez, socia y chef de Abasto.

Usaquén diversifica su propuesta gastronómica

 

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La metamorfosis en esos años fue acelerada. Takami abrió Osaki, que también tuvieron éxito desde el comienzo. Llegaron otras propuestas culinarias, pubs, cafés y tiendas de diseño. Los precios de las propiedades se duplicaron y triplicaron.

 

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El mercado de las pulgas se volvió famoso entre los extranjeros y las calles empezaron a presentar congestión vehicular en las noches de los fines de semana. Los desayunos se volvieron el mejor negocio para el fin de semana.

Hoy en día hay cerca de 75 restaurantes y clientes tan variados como las ofertas: “Entre semana hay grupos de señoras y ejecutivos. Los domingos son más familiares y de visitantes ocasionales. Y, en general, bastantes extranjeros”, dice Vásquez.

El mundo en un barrio

Tal vez lo que más se mueve y crece en Usaquén es el sector gastronómico. Existen desde el “corrientazo” hasta el restaurante más gourmet. Las tiendas de barrio siguen siendo frecuentadas por los vecinos y los visitantes más jóvenes.

Los pequeños mercados, con sus canastas de plástico, frutas frescas y algún “Don José” siguen su rutina de diario madrugar y de saludos familiares. Y apenas ahí, en la misma manzana, se encuentran también nombres como Gastón Acurio con su restaurante peruano La Mar; Jorge y Mark Rausch con Bistronomy; y Leo Katz con 7.16.

La oferta gastronómica no descuida ninguna preferencia. Ir a Usaquén puede ser un viaje alrededor del mundo para probar cebiche peruano, tapas españolas, pastas y pizzas italianas, kebab del Líbano, tacos mexicanos, parrilla argentina, feijoada brasilera, pasteles franceses, cerveza inglesa, cocina de autor y, por supuesto, una buena bandeja paisa o ajiaco santafereño.

Entre historias de la calle

Allí conviven, con una belleza inesperada, parroquia, mercado, hospital, colegio, ancianato y hasta un cementerio construido hace más de 340 años. El colegio General Santander, que yace en ruinas y maleza, aún alberga algunos murales que se pueden considerar obras de arte.

De puertas para adentro hay más historias para contar del barrio y sus personajes: Cecilia Caballero de López y su hogar geriátrico Fundama; la mujer que le alquila sus habitaciones a los extranjeros que vienen a adoptar niños.

Las monjas que lavan y cosen manteles; don Otto y sus “cantatas” con los vecinos de los jueves y el padre “Sandalio”, que en realidad se llama Ray Schambach, fundador de la Comunidad de Hermanos y Hermanas de la Divina Providencia, a cuyo cuidado se encuentran niños, ancianos, enfermos de sida y de cáncer, gamines, basuriegos, personas de todas las edades, sexos y colores, cuyo común denominador es la extrema pobreza y el marginamiento social.

Usaquén tiene la magia de abrirse como un libro de historias pintorescas y de ofrecer un viaje por diferentes culturas en apenas unas cuantas cuadras. Esta guía lo ayudará a adentrarse por sus misteriosas y sorprendentes calles empedradas y descubrir cada uno de sus encantos. Disfrútela.

Lugares recomendados en Usaquén:

• Trail Running Usaquén

 

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Cada año se lleva a cabo Trail Running Usaquén, una carrera de montaña de 14 kilómetros que pretende que los participantes conozcan el lado “verde” de la localidad, pasando por caminos reales, quebradas y por la montaña aledaña al barrio.

Parroquia Santa Bárbara

Construida en el siglo XVII (aunque hay quienes creen que es del siglo XVI) en la Plaza de Usaquén. Adentro conserva cuadros y óleos de la época sobre algunos pasajes de la Biblia. Hoy en día es una de las iglesias favoritas para las parejas que quieren contraer matrimonio.
>>Cra. 6 # 118-40. Teléfono: 213 3298

Chez Jack

 

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Es uno de los restaurantes más antiguos de Usaquén. Chez Jack está a punto de cumplir 20 años. El creador de este bistró fue un francés cuyo legado han adoptado sus hijos. El ambiente es acogedor, de las paredes cuelgan botellas y cuadros, y hay músicos para las noches más concurridas.
>>Cll. 123 # 7-57. Teléfono: 620 7186

La Mar

Gastón Acurio ya es una leyenda en Perú por llevar sus platos tradicionales a diferentes rincones del mundo, incluyendo Bogotá. En La Mar hay una amplia carta de cebiches y otras especialidades peruanas como chaufa, tacu tacu, lomo saltado, tiraditos, causas y más. Todo en un ambiente amplio, moderno y descomplicado.
>> Cll. 119B # 6-01.

Comida Criolla

La Barrita 14 ofrece desayunos, almuerzo y cenas en el lugar y a domicilio, perfecto para estos tiempos donde ya casi salimos de la pandemia.

Bistronomy

Los hermanos Rausch siguen a la vanguardia en el mercado culinario con Bistronomy, un lugar que combina la decoración casual con platos de alta calidad. Ellos lo describen como “audacia gastronómica a un buen precio”.
>>Cra. 6 # 119-24. Teléfono: 629 2591

7.16

 

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De los lugares en Usquén, esta es la apuesta de Leo Katz, uno de los empresarios del sector más importantes del país, por un restaurante especializado en carnes. Los cortes son nacionales e internacionales y se finalizan en horno de leña. Aquí también se realizan periódicamente festivales de carnes internacionales.

Cll. 119B # 6-28.

Abasto

 

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Vea también: Guatemala, los encantos de la tierra del pueblo Maya

Aquí cada ingrediente tiene una historia detrás y eso se percibe en el sabor. La antioqueña Luz Beatriz Vélez es la chef principal de este restaurante. A un par de cuadras se encuentra La Bodega de Abasto, una plaza de mercado donde se consiguen ingredientes orgánicos y frescos.

Abasto: Cra. 6 # 119B-52
La Bodega de Abasto: Cll. 120A # 3A-05

• Pastelerías y panaderías

 

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Usaquén cobra más vida los domingos, cuando es frecuentado por familias y deportistas que buscan un buen desayuno en pastelerías y panaderías. Están las típicas colombianas, como La Rosconería; las de influencia francesa, como La Folie Boulangerie; y otras opciones como Baked by Ana y Santa Gloria.

La Rosconería: Cra. 6A # 117-80. Teléfono: 3143249433

La Folie: Cra. 6A # 117-11: Teléfono: 7428248

Baked by Ana: Cll. 119B # 5-31. Teléfono: 317 538 6379

• Chocolaterías

Los chocolates de autor también tienen su espacio. En Bluemoon hay bombones exóticos y algunas preparaciones con cacao venezolano, y en Chocotejas y Tejas se destacan los dulces típicos peruanos rellenos de manjar blanco y frutos secos.

Bluemoon: Cll. 118 # 5-33. Teléfono: 6377053

Chocotejas y tejas: Cll. 119B # 5-48. Teléfono: 637 7119

• Pubs

En los pubs la gente se toma una cerveza, escucha música y pasa un buen rato con los amigos. También tienen pantallas gigantes para ver fútbol y decoraciones maximalistas, por lo general de elementos británicos o irlandeses. London Calling, The Eight Bells, Cónclave, The Pub y Rock Garden son algunas de las opciones.

London Calling: Cll. 120 A # 6A-28. Teléfono: 620 7655

El Irish COL: Cra. 6A # 117-45. Página web: poladelpub.com

Arte y plantas

Una oferta en decoración accesible en un espacio donde puede diseñar piezas únicas. Esta es la idea de Inspiration by Mariana, un local con todos los protocolos de bioseguridad

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Julio
08 / 2021

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