“Hay que presentarle al mundo las nuevas matemáticas”, Eduardo Sáenz de Cabezón

Hablamos con el matemático español que gracias a su canal en YouTube está demostrando que las matemáticas pueden ser divertidas.
 
“Hay que presentarle al mundo las nuevas matemáticas”, Eduardo Sáenz de Cabezón
Foto: instagram.com/eduardosdc/
POR: 
Juan Sebastián Alba Torres

YouTube es un lugar donde se puede encontrar muchísimo contenido para todos los gustos, incluso de matemáticas. Desde vlogs, gameplays, videos musicales, tutoriales de todo tipo, en fin. Pero así como hay una gran oferta, también hay contenidos irrelevantes, por eso es un respiro encontrarse con temas interesantes y con gente que se esfuerza por generar productos educativos y divertidos.

Este es el caso de Eduardo Sáenz de Cabezón. Matemático, teólogo, hincha del Athletic Club, profesor de informática en la Universidad de La Rioja (España) y, sobre todo, un gran contador de historias. Eduardo es el presentador de Derivando, un canal dedicado a la divulgación de temas matemáticos, pero contados de forma sencilla y con aplicaciones en la vida diaria.

Durante años se ha dedicado a la divulgación científica y junto al grupo Big Van: científicos sobre ruedas, ha viajado por Europa y varios países de América Latina haciendo las ciencias y las matemáticas algo más divertido.

Hablamos con él sobre su amor por las matemáticas y de Derivando, su canal en YouTube.

Usted habla con un cariño muy especial por las matemáticas y los números. ¿Cómo nació el interés por las matemáticas?

En realidad de pequeño nunca tuve un interés marcado por las matemáticas, me gustaban pero también me gustaban otras materias, como literatura, historia, física, incluso el deporte. Me gustaba mucho estudiar, pero no había una preferencia por las matemáticas por encima de otras.

Cuando terminé el colegio me gustaba la programación y decidí meterme a la carrera de matemáticas para luego hacer una especialización en informática. Por ahí seguí estudiando y descubrí el poder del pensamiento abstracto, que fue lo que me llevó a estudiar matemáticas puras.

El placer de las matemáticas lo descubrí en la adolescencia y la secundaria, porque mis profesores transmitían una pasión especial por las materia, por el hecho de hacer matemáticas sin necesidad de contar con muchas aplicaciones, por el placer de hacer matemáticas, y yo les agradezco esa parte.

¿Hubo algún profesor que lo haya inspirado?

Sí, desde luego. Mis dos profesores de la secundaria que son Manuel Benito y Emilio Fernández, ellos dos me inspiraron mucho en mi época juvenil. Luego en la universidad mi profesora de álgebra y el profesor de topología, que luego se convirtió en mi tutor de tesis.

¿Recuerda qué hacían memorables sus clases?

El común denominador era la pasión con la que viven su asignatura, y no solo por eso, sino su trabajo, porque trabajan como matemáticos. Fíjese que mis dos profesores de secundaria, cuando se pensionaron y se retiraron, presentaron su tesis doctoral en matemáticas. Siguieron estudiando, aún después de jubilarse.

Claro, porque las matemáticas son algo en lo que se requiere estar en constante actualización, ¿verdad?

Sí, yo entiendo que uno puede dar clase, pero los que realmente sienten pasión por las matemáticas siguen estudiando e investigando, entonces eso es algo que me llamó mucho la atención de mis profesores.

Dijo que también le gusta la literatura y que fue era una de las materias favoritas en el colegio. ¿Esto ayudó a combinar la pasión por contar historias relacionadas con los números y la matemática?

Sí, muy probablemente, porque me gusta mucho la literatura. Pero lo que yo creo que me marcó es el hecho de que yo llevo muchísimos años siendo cuentero. Contaba cuentos incluso antes de ser matemático. Lo he hecho en bares y en teatros hace más de 25 años. Entonces esa pasión por contar historias tradicionales me hizo mezclarlo con las matemáticas.

¿Cuándo contaba estas historias en los bares y en los teatros, también tenían contenido matemático?

No, eran cuentos tradicionales, de tradición oral de distintas culturas, como cuentos chinos, del lejano oeste, árabes, europeos y americanos de tradición y literatura. También cuentos de García Márquez y otros escritores.

Pasando a su trabajo en Derivando, su canal de YouTube, ¿cómo nació la idea de este canal? ¿Alguna vez pensó en convertirse en youtuber, o se considera uno?

No. Pues sí tengo un canal en YouTube y lo ve mucha gente, pero no es que yo vaya compartiendo mis visiones sobre la vida en general. No me llama la atención ir diciéndole a la gente lo que tiene que hacer con su vida.

Entonces, ¿cómo empezó con el canal?

Realmente no empecé por iniciativa mía. Yo presenté una charla en TED Río de La Plata, y luego la subieron a TED Global. Se llama “Las matemáticas son para siempre“. Como TED tiene tanta repercusión, luego de eso me llamaron para varios proyectos, entre ellos una productora que quería hacer un canal temático en YouTube sobre matemáticas.

Me preguntaron cómo me parecía la idea y si sería capaz de hacerlo. Me pareció bien y les propuse una forma de hacerlo. Les dije que el contenido no fueran clases de matemáticas, como lo hace ‘Julioprofe’ u otros canales que enseñan ejercicios y refuerzan lo que se aprende en clase. Yo quería hacer una celebración de las matemáticas, contar sobre temas matemáticos que pudieran hacer parte de la conversación diaria de los espectadores del canal. Que fuera una reivindicación de las matemáticas como parte de la cultura.

Acerca del proceso creativo de los videos, ¿cómo los prepara?

Yo estoy atento a todo lo que pueda ser susceptible de un video. Estoy pendiente de las cosas que leo, en las que estoy trabajando, en conversaciones. Estoy constantemente pensando “esto podría ser un video de Derivando”. También en los libros, artículos, revistas de matemáticas. Para mí tienen que ser temas que sean relevantes dentro de las matemáticas, que llamen la atención de la gente, que enriquezcan la vida de las personas y que cumplan con el objetivo del canal que es reivindicar el papel de las matemáticas en la cultura.

¿Luego usted escribe solo el guion o es trabajo en colaboración?

Lo escribo yo solo y luego se lo paso a la productora. La productora tiene un equipo de guionistas, en el que no hay matemáticos, que lo revisa, mira que resulte ameno, que lo entiendan y ellos sugieren cambios.

Generalmente no hay muchos cambios porque ya conozco el estilo y el tono del canal.

¿Cuál fue el tema más complicado de poner en palabras?

Creo que fue la ‘Conjetura de Poincaré’. También tengo por ahí guardados un par de temas que me gustaría explicarlos adecuadamente que son la ‘Hipótesis de Riemann’, que es uno de los problemas más importantes de matemáticas o ‘Los siete problemas del milenio’, entre los que están la Hipótesis de Riemann y la Conjetura de Poincaré, que es la única que se ha resuelto.

¿Por qué son tan difíciles?

Explicar estos temas es difícil porque son bastante técnicos, pero bueno, es un reto para mí que acabaré haciendo. Lo prometo. Por ejemplo en la Conjetura de Poincaré hay temas que son bastante técnicos y aunque uno busca metáforas o frases que lo hagan más comprensible, siempre está la duda de hasta qué punto estoy siendo fiel al contenido.

¿Y el más sencillo o el más divertido?

Me parece que lo más divertidos han sido algunos de los últimos que han salido como ‘¿Cuál es la mejor fila para pagar en el supermercado?’, ‘¿Cuál es la mejor forma de dividir una cuenta?’ y varios de ese estilo. De verdad que para mi hacer esto es un lujo y si me pudiera dedicar solamente a hacer los videos, lo haría. Otro que me gusta es ‘Cómo sobrevivir a un ataque zombie’, en él explico modelos matemáticos aplicados a un ataque zombie.

Hay otro en el que demuestro que Pi es irracional. Aunque es un video muy técnico y es una demostración, ha tenido bastante éxito. Me daba un poco de miedo que la gente viera el canal y pensara que las matemáticas son demasiado fáciles, que todo es sencillo y que se reduce a cuatro cosas.

Este es uno de esos casos, se asume que Pi tiene infinitos decimales, se concibe como algo obvio y por tanto fácil de demostrar, pero no es nada sencillo, fue un algo que se demoró siglos en ocurrir, así que la explicación de ese tema también me gustó.

A mí me llamó mucho la atención el video de ‘¿Cuál es el camino más corto para un avión?’, porque se supondría que lo más corto es una línea recta entre dos puntos.

Sí claro, si fuera un plano recto. Pero en una esfera la distancia más corta es la distancia geodésica.

¿Cree que las matemáticas se enseñan de forma correcta en los colegios?

Creo que yo no tengo una respuesta absoluta para eso. Hay mucha gente que lo hace muy bien, también hay grupos que dicen que se necesita un cambio.

Por ejemplo el gobierno francés, junto a uno de los mejores matemáticos del mundo que es Cédric Villani, presentó un informe sobre los 21 medidas para cambiar la enseñanza de las matemáticas. Yo creo que hay que adaptarla un poco a las nuevas tecnologías, a las nuevas matemáticas que se están usando, mezclarlas con la informática.

Me parece que hay cosas a mantener, tanto en el temario como en la forma de las matemáticas, pero también hay un espacio para el cambio.

¿Qué opina de que en Inglaterra, por ejemplo, la programación hace parte del pensum de los colegios desde primaria?

Me parece adecuado. Los estudiantes no pueden pasar primaria ni secundaria sin haberse enfrentado a la tarea de programar un ordenador, porque ahora mismo los algoritmos están presentes en muchas facetas de nuestras vidas y no podemos seguir ignorando cómo funcionan o cómo se programan los ordenadores. Esto debería formar parte de la enseñanza obligatoria. No sé si desde primaria, pero sí en secundaria.

¿Cree que todo el mundo tiene la capacidad de alcanzar un buen nivel matemático?

Sí, yo escribí un libro que se llama ‘Inteligencia matemática’ y la tesis del libro es que todos tenemos un matemático dentro y que ese matemático es bastante más poderoso de lo que nos pensamos la mayoría.

La mayoría de la población cree que no tiene talento para las matemáticas o que son para gente extraordinaria, pero no es así, yo digo que nuestras capacidades son mayores y más variadas de lo que pensamos.

¿Cómo se puede despertar ese matemático?

Hay que hacer un esfuerzo, pero sobre todo atender a los principios fundamentales del trabajo matemático como la generalización, la extracción, la búsqueda de patrones, en fin hay muchos métodos, pero yo creo que se puede.

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marzo
14 / 2024