Nuevas tecnologías que hacen posible lo imposible

Desde permitir que un tetrapléjico toque guitarra hasta acondicionar el cerebro para escuchar colores, estos son algunos proyectos que marcan el paso en neurotecnología.
 
Nuevas tecnologías que hacen posible lo imposible
Foto: Tomada de youtube
POR: 
Daniel Zamora

Caminar, tocar guitarra, hacerse un piercing en la lengua… No hay algo asombroso en eso a menos de que se trate de Fona Campbell- la primera mujer en darle la vuelta al mundo caminando-, Eric Clapton o… En realidad no se me ocurrió nadie que sea genial solo por usar un piercing. Sin embargo, tres grupos de científicos logran que estas cosas, aparentemente comunes, logren ser espectaculares.

Ian Burhkart, el tetraplégico guitarrista

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Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, desarrollaron un proyecto para que tocar guitarra-y en general mover las manos- sea algo asombroso. Se trata de un chip cerebral que envía señales a un ordenador que las interpreta para que luego, un brazalete equipado con 130 electrodos en el antebrazo, estimule los músculos y permita el movimiento.
El experimento está enfocado en devolverle la capacidad motora a quienes sufren pérdida de movilidad, y uno de los primeros en poner a prueba la efectividad de los dispositivos fue Ian Burkhart, un estadounidense que a los 19 años sufrió un accidente de buceo que lo paralizó del cuello para abajo.

El pasado mes de abril la revista Nature publicó los primeros resultados de la investigación, en los que Burkhart, actualmente de 24 años, luego de sesiones de 7 horas pudo manipular objetos y tocar la guitarra del popular juego Guitar Hero. También aseguró terminar mentalmente fatigado y agotado, “tienes que desglosar cada parte de un movimiento y pensarlo de la forma más concentrada posible. Durante los primeros 19 años de mi vida era algo que daba por sentado”, registró BBC Mundo.

Pensar en la posibilidad de que un paciente con tetraplejia toque guitarra solo estaba en la mente de los más optimistas; sin embargo, los avances científicos demuestran que hallar las respuestas de problemas aparentemente insolubles son solo cuestión de tiempo. “Esto realmente ofrece esperanza para muchos pacientes en el futuro, ya que esta tecnología evoluciona para ayudar a las personas que tienen discapacidades a ser más independientes”, añadió a la BBC el doctor Ali Rezai, quien implantó el chip en el cerebro de Burkhart.

El siguiente proyecto podría ser el complemento del anterior, ya que en vez de enfocarse en recuperar la movilidad de los brazos, se ocupa de revivir las piernas. Lo lleva a cabo un equipo de la Universidad de Irvine, California, que diseñó un casco capaz de registrar órdenes cerebrales y transmitirlas a unos electrodos dispuestos sobre las rodillas.

Durante septiembre de 2015, un paciente diagnosticado con paraplejia el casco y los diferentes dispositivos. Caminó algunos metros con la ayuda de un soporte para mantener el equilibrio. Desde ese momento, el grupo de investigadores de California se empeñó por mejorar algunos aspectos del sistema. “Actualmente estamos trabajando en una versión totalmente implantable, para que en el futuro, todos los componentes electrónicos se puedan colocar en el interior del cuerpo. Hemos hecho algunos progresos con el desarrollo, fabricación y pruebas de estos dispositivos electrónicos altamente miniaturizados”, explica An Do, neurólogo y líder de la investigación.

Otro proyecto semejante es el que realiza el Instituto de Tecnología de Georgia. Aunque no está encaminado en llevar al paciente a realizar movimientos motores-como los anteriores-, sí le apuesta a diseñar una forma en la que pueda desplazarse por sí mismo en una silla de ruedas. ¿Pero cómo hacerlo si la persona no puede mover brazos y piernas? Utilizando uno de los músculos que no se ven afectados ante una lesión cervical: la lengua, a la que convierte en una especie de control remoto.

Varios componentes hacen que esto sea posible. El primero, la fácil movilidad de la lengua; el segundo, la fabricación de un piercing imantado que funciona como centro de mando; y el tercero, la instalación de sensores en las mejillas interiores de la boca, volviéndolas una forma de mapa que reacciona ante el movimiento y envía instrucciones a la silla para que se mueva. Por ejemplo, si la persona quiere ir a la derecha, solo debe mover la lengua en esa dirección y la silla de ruedas hará el resto.

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En 2013 se realizaron pruebas con 11 personas que padecen tetraplejia. Se programaron 6 movimientos iniciales y los resultados fueron positivos. Tres años después, el doctor Maysam Ghovanloo, experto en bioingeniería y parte del equipo que desarrolla esta investigación, cuenta que el proyecto ha avanzado significativamente, “estamos añadiendo múltiples modalidades a la lengua Drive Systems-el piercing-. Estos nuevos modos de control permiten que los usuarios digan comandos con su voz y moviendo la cabeza, todo a través de un mismo auricular inalámbrico”.

En el desarrollo del proyecto Ghovanloo encontró que el piercing implantado en la lengua puede utilizarse para otras acciones. “En nuestro último ensayo clínico, los 13 participantes con tetraplejia realizaron con éxito las diversas tareas, tales como el acceso a las computadoras: para escribir solo debe hablar-gracias a un software de reconocimiento de voz- y para controlar el cursor del mouse se utilizan los movimientos de la cabeza”, explica.

Los tres proyectos anteriores demuestran que la tecnología ha vuelto posible que discapacidades que se creían infranqueables, puedan superarse; y de paso, también crea el escenario para que los seres humanos-a través de soportes tecnológicos- hagan cosas que ni siquiera el más sano de todos, puede hacer. Es el caso de Neil Harbisson, el primer ciborg del mundo.

Neil Harbisson, el primer ciborg real

“Yo no estoy usando ni llevando tecnología. Yo soy tecnología”

Para no entrar en discusiones transhumanistas, la RAE define al ciborg como un “ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos”, y Harbisson se convirtió en uno a raíz de una condición de nacimiento llamada cromatismo. Sus ojos no identifican colores y lo perciben todo en escala de grises. Así que mientras estudiaba composición de música experimental en el Dartington College of Arts en Devon, desarrolló junto a Adam Montandon-un experto en computación- algo que llamaron eyeborg: una antena que convierte diversas tonalidades en frecuencias, lo que le permite hacer lo que ningún ser humano hasta ahora: escuchar los colores.

“Lo bueno de escuchar el color es que me permite percibir más colores que los visibles, por lo tanto veo desde infrarojos a ultravioleta. Mi objetivo es ampliar la percepción del color a rayos X, gamma… La posibilidad es infinita”, le dijo a Vodafone One. Luego de 5 meses de haberse implantado la antena, Harbisson comenzó a soñar con colores, “el cerebro crea la misma sensación que la que genera el software. A partir de ahí dejé de diferenciar el software de mi cerebro y cuando empecé a sentirme cyborg”, añadió.

Este Británico de 33 años tiene una fundación llamada Cyborg Foundation, cuyo propósito es “ayudar a los humanos a convertirse en ciborgs”; además, dice que no cree que los dispositivos tecnológicos que usa sean ajenos a su humanidad, es más, “yo no estoy usando ni llevando tecnología. Yo soy tecnología”, sentencia.

         

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mayo
25 / 2016