Tommy Hilfiger presenta su nueva colección primavera-verano

POR: Revista Diners
 / marzo 31 2016
POR: Revista Diners

Hace treinta años, Tommy Hilfiger tomó un avión junto a su familia rumbo a Mustique, una de las islas de San Vicente y las Granadinas, en el Caribe. Alquiló la casa del vocalista de los Rolling Stones, Mick Jagger, y para sorpresa de muchos, nada volvió a ser como antes.

El diseñador neoyorquino se enamoró, literalmente, de esta tierra tranquila y poco habitada –en ese tiempo solo existían 50 casas– y continuó viajando hasta cuatro veces cada año a la isla. En 1990 se cansó de pagar alquiler y tomó la decisión de comprar su propia casa al lado de la de Mick Jagger. En ese terreno de 2,6 hectáreas había tan solo una pequeña casa de madera que en tres años y medio transformó en Palm Beach, una mansión de estilo clásico con ocho cuartos, 250 palmeras, biblioteca, cine, piscina y cancha de tenis.

La historia de Mustique es muy particular. Hace más de cincuenta años, lord Glenconner, Colin Terranant, compró la isla por 45.000 libras. Su objetivo inicial fue sembrar algodón, pero sus planes no resultaron. Así que decidió crear Mustique Company y vender terrenos. Dos arquitectos fueron los encargados de darle forma a esta sofisticada isla: el británico Oliver Messel y el sueco Arne Hasselqvist. Además, como regalo de bodas, Terranant le obsequió un lote a la princesa Margarita de Inglaterra, lo que convirtió a la isla en un lugar visitado frecuentemente por artistas, actores, aristócratas y diseñadores, como Hilfiger.

El creador de esta marca norteamericana les ha asegurado a varios medios que en este lugar suele jugar al voleibol, montar en bicicleta y por las noches, junto a su esposa, Deo Ocleppo, camina hasta el bar Basil a tomarse un coctel. Y aunque afirma que logra desconectarse por completo de la vida acelerada de la Gran Manzana, su instinto creador está presente las 24 horas del día, razón por la cual esta isla fue su principal inspiración para su más reciente colección primavera-verano 2016, bautizada como The Good Life (La buena vida) que presentó en la Semana de la Moda de Nueva York. “Esta temporada canalizamos esta inspiración por la vida isleña en nuestra campaña colorida y fresca, con un giro ecléctico. Mezclamos influencias náuticas y tropicales con paletas lavadas por el sol y detalles atléticos. Todo gira en torno a unas vacaciones relajadas en la playa con un toque glamuroso”, explica Hilfiger.

Un gran viaje

Pero no solo Mustique es uno de los lugares favoritos y el punto de partida de Tommy Hilfiger en esta nueva propuesta. La colección está planteada como una gran aventura por tres islas.

En primer lugar está Honolulu, la capital de Hawái. Aquí el rojo, el blanco y el azul aparecen en bloques, en tonos brillantes y vibrantes. Los estampados fusionan los florales tropicales, las rayas marinas y las escenas inspiradas en postales de los años cincuenta. El pantalón y blazer marineros son la combinación imprescindible de la temporada. Además, los accesorios irradian la estética deportiva y limpia de esta ciudad.

Luego está La Habana, capital de Cuba. Por la herencia latina prevalece el uso de tonos tierra y detalles ornamentados; las siluetas son fluidas y deportes como el béisbol y los bolos le dan un toque retro a la colección. El lino, el encaje y las puntadas de fieltro están siempre presentes.

La aventura finaliza en Martha’s Vineyard, una isla a once kilómetros de la costa de Massachusetts, en Estados Unidos, destino esencial de vacaciones en la costa oeste norteamericana. Inspirados en la vida marinera de la zona, los estampados muestran gaviotas, el estilo es relajado y fresco y la mezcla de telas y rayas chambray son claves. Los esenciales son los denim y las clásicas blusas veraniegas.

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marzo
31 / 2016