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“Una talla no dice nada de mi”: Isabela Romero, influencer de moda

Diners conversó con la influenciadora de moda Isabela Romero sobre su posición frente a las tallas grandes en la moda colombiana y las deudas de la industria frente a la inclusión.

Foto: Isabela Romero

Diners conversó con la influenciadora de moda Isabela Romero sobre su posición frente a las tallas grandes en la moda colombiana y las deudas de la industria frente a la inclusión.

Isabela Romero únicamente ve el tallaje como una herramienta para saber cómo le van a quedar las prendas de ropa que elige. Sin embargo, varias personas encuentran en ese número un significado que va mucho más allá de la moda.

Cuando comenzó a relacionarse con la moda no siempre logró conseguir ropa que ella considerara bonita, en tendencia y de su talla. Parecía, a veces, que fueran aspectos que no pudieran juntarse. 

Pero las personas que habitan un cuerpo gordo tienen derecho a disfrutar de la moda, y eso ella lo tiene muy claro. 

Isabela estudió Fashion Marketing y se considera una guía de marcas colombianas para tallas grandes. Sus seguidores también la ven así y, a raíz de eso, varias marcas han comenzado a notarla. 

Diners habló con ella sobre la moda para tallas grandes, el fast fashion y la inclusión dentro de la industria. 

¿De dónde comenzó su interés por la moda?

Recuerdo que desde muy chiquita la he amado, mi mamá veía un programa que era sobre una stylist de celebridades y a mí me encantaba.

Yo decía que ese era mi trabajo soñado y que ojalá pudiera vestir a la gente. Me parecía muy loco que alguien pudiera vivir de eso.

Después, cuando tenía como 15 años, todos los fines de semana yo compraba la pinta que quería tener. No sé cómo mi mamá me permitía eso, pero así comenzó mi historia con la moda. 

Más grande ya me decidí por estudiar algo que estuviera relacionado con eso y aprendí mucho más. 

Hábleme un poco más de su relación con el fast fashion…

Yo antes de estudiar mercadeo de moda en verdad no tenía ni idea de todo lo malo que pasa en la industria. 

Para mí una tienda de cadena era un lugar donde yo podía encontrar todo lo que necesitaba, la ropa que me gustaba y simplemente consumía eso todos los fines de semana. Podía comprar alrededor de cuatro prendas muy económicas.

Después, cuando empecé a estudiar, uno de mis trabajos era ver un documental sobre la realidad detrás del fast fashion, que también hablaba de toda la parte ambiental. 

Ahí me enteré de lo que contamina un jean o cuántos litros de agua se tienen que usar para poder hacerlo,  entonces ahí fue cuando se me prendió el bombillo. 

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El problema era que no sabía dónde comprar porque no encontraba ni sabía sobre marcas chéveres colombianas o en las que yo pudiera encontrar algo, porque siempre he sido una persona a la que el peso le fluctúa un montón y cuando subía los únicos lugares que podía encontrar ropa era en algunas tiendas, ni siquiera todas, de fast fashion. 

Entonces, durante la pandemia hice una de mis primeras compras de marcas colombianas que fue Sixxta y no se me va a olvidar que yo dije ‘Wow, de verdad hay marcas colombianas muy chéveres’.  

Desde ahí me propuse no volver a comprar más en marcas de cadena y únicamente apoyar la industria local. 

¿Cómo ve el sector colombiano en este momento en cuanto a la inclusión de diferentes tipos de cuerpos? 

A mi parecer, todavía ni siquiera hay marcas verdaderamente inclusivas. Uno cree que tener una talla 14 o 16 es ser inclusivo pero no, un tallaje verdaderamente inclusivo es hasta la talla 24 o más. 

No todo el mundo tiene por qué ser inclusivo, esa es la realidad. Si tú eres una marca que hace ropa para hombre únicamente eso está bien, tú no tienes que hacer ropa también para mujeres y niños, pero sí debe haber opciones en donde uno como cliente pueda hacer las cosas a su medida y con el mismo precio. 

Sé que a veces eso puede ser  insostenible para una empresa porque no van a tener la misma disponibilidad, pero sí me parece que tener este servicio es demasiado importante. 

En realidad, es una invitación a que si ya la marca está en el proceso de tener una talla XL o 14, pues ya incluir muchas más porque, además, hay mucho mercado detrás de las tallas grandes. 

¿Cómo es su relación con el tallaje?

Yo soy una mujer gorda que habita un cuerpo gordo, pero eso no me hace menos sino que simplemente me está describiendo físicamente, pero no me está diciendo si yo merezco tener valor, respeto, ser atractiva frente a otras personas, en fin, una talla no dice nada de mí. 

Cuando empecé a sacarme de la cabeza que ser gorda era sinónimo de algo malo, ahí en verdad se me cambió el chip totalmente y dije ‘¿Qué tiene de malo ser talla XL? absolutamente nada’. 

 Entre más logremos que las personas se desliguen de ese concepto, más podemos llegar a que estén tranquilas y dejen respirar a su cuerpo. 

Mientras tú estés comiendo de manera saludable, haciendo cosas por tu día a día, no tiene absolutamente nada negativo si subes de peso. 

Yo creo que eso fue de las primeras cosas que llamó la atención de mí, que yo en TikTok siempre pongo la talla de la ropa que me estoy poniendo. 

Supongamos, en una referencia de alguna tienda soy talla 18 y no pasa nada, es simplemente un número que me permite saber si la ropa me va a quedar como yo quiero o no. 

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¿Qué considera que necesita una marca para considerarse inclusiva?

Lo primero es manejar un tipo de tallaje alto. Lo segundo, que para mi es demasiado crucial, es que reconozcan a todas las comunidades, una marca que no tenga valores y no apoye a las minorías no es una marca inclusiva y no es algo que yo compraría. 

También que todo personal que contraten no sea discriminado por su identidad sexual, raza, etnia, talla, nada.

¿Cuáles son los aspectos que usted cree que le faltan a la industria colombiana de la moda?

Les falta muchísimo en la parte de la inclusión, por ejemplo, poder hacer prendas a tu medida.

También considero que falla mucho en servicio al cliente, hay marcas que parece que uno les rogaras al momento de escribirles, como si el cliente fuera la última de sus prioridades. 

Por último, le falta en cuanto a la identidad de marca, comunicar sus procesos dentro de sus redes, mostrar de dónde son sus telas, quién las trabaja, si son responsables socialmente. 

¿Considera que hay un tipo de vestuario que le favorece a ciertos cuerpos?

Para nada, tú te puedes poner lo que te quieras poner, en la moda no hay reglas para nada, ni para hombres ni mujeres. 

Mucha gente dice de mí que yo solo me pongo ropa de flaca, y no lo entiendo porque yo solo me pongo lo que a mí me gusta y la compro por eso mismo, porque sé que se me va a ver bien. 

Yo me pongo un croptop en el que se me notan partes de mi cuerpo gordo y genuinamente me veo divina, me siento como una diosa. 

¿Qué le diría a una persona que está intentando buscar su estilo propio?

Que no te de pena, no escuches a los demás, esas personas que critican generalmente no se han encontrado ni a sí mismos ni a su propio estilo y no saben qué tienen en su closet. 

Si la ropa que te estás poniendo todos los días te hace feliz a ti, te empodera, causa un efecto en ti y recalca tu identidad y forma de ser, no importa cómo se ve para los demás.  

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Septiembre
02 / 2022

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