ETN, joyas con esencia latina y corazón colombiano

Con una política de cero desperdicio y slow jewelry, esta marca de joyas colombiana cosecha éxitos en Centroamérica. Diners conversó con su creadora Carolina Orduz.
 
ETN, joyas con esencia latina y corazón colombiano
Foto: Foto cortesía ETN /
POR: 
Adrián David Osorio Ramírez

Si la colombianidad se tradujera en joyas seguramente serían las de ETN. Esta marca de corazón latino nació en Costa Rica hace nueve años, en cabeza de la colombiana Carolina Orduz y su mamá, Faidide Ramírez. 

Un maxi anillo con la cabeza de un jaguar -especie que habita en casi todo el territorio colombiano-, una cadena que finaliza en forma de coralilla -un reptil venenoso presente en el norte del país- y aretes con petunias -flor nativa de Sudamérica- hacen parte del universo de la marca, que elogia a Colombia y Latinoamérica en cada pieza.

“Cuando uno está en el extranjero y escucha a alguien hablar con algún acento latino -ya sea argentino, boliviano o colombiano- suele crearse una conexión inmediata. Ese tema de ser latinos, que nos hace tan especiales en cualquier lugar, es lo que busco transmitir con ETN”, le cuenta a Diners Carolina Orduz desde San José, Costa Rica.

Del proyecto a las joyas

Durante su infancia en Colombia, Orduz creció viendo a su mamá desempeñarse como estilista personal en Bogotá. Rodeada por moda y joyas, era inevitable que se formará en ella una admiración por este universo. Sin embargo, su apuesta por esta industria llegó al finalizar sus estudios en Administración de empresas en Costa Rica, impulsada por la inconformidad de sus experiencias como pasante en otras compañías.

carolina orduz etn
Carolina Orduz, creadora de ETN. Foto cortesía ETN

“Para graduarme de la universidad debía presentar un proyecto. Así que decidí que mi tesis sería una marca de joyas. Pero todo comenzó siendo muy hipotético, solo para el trabajo. En el proceso vi que era posible tener una marca en Costa Rica con producción en Colombia”, recuerda la joyera.

Así fue como en 2013, luego de obtener su título profesional, decidió continuar estructurando una propuesta de inversión para presentarle a sus papás. “Yo iba mucho a Colombia por vacaciones así que quería generar una conexión real. Mis papás inyectaron el primer capital y mi mamá se convirtió en mi socia desde entonces”, dice Orduz.

Desde un espacio que adecuó en su casa, Carolina comenzó a diseñar su marca y a planear la búsqueda de fábricas donde producir en Colombia. “Fue mucho aprendizaje porque lo hacíamos todos nosotras. Recogiamos los materiales, los llevábamos a la fábrica, los traíamos a Costa Rica y luego los presentábamos a tiendas y centros comerciales”, relata.

Mercado en Costa Rica

Aunque contaba con el respaldo de su familia, Carolina Orduz confiesa que abrir mercado en un país que no es el suyo resultó complicado durante los primeros años de ETN. “La gente piensa que como Costa Rica, y Centroamérica en general, son países muy pequeños a comparación de Colombia, son mercados fáciles. Pero no lo son. Costa Rica es muy celoso con las marcas y productos que entran”, dice.

Incluso, hubo experiencias en las que entregaban joyas a tiendas y no recibían el pago final, o debían regresar para llevarse los productos. Es por esto que Carolina decidió enfocarse en elogiar la latinidad que nos une como región y que por ese entonces no era tan evidente en Costa Rica. Así llegó a conocer a un grupo empresarial con varias tiendas en aeropuertos internacionales en el país centroamericano.

ETn Joyas
Foto cortesía ETN

“Los aeropuertos fueron una puerta muy importante para la marca porque nos dieron credibilidad, tanto a nosotros como al producto. Nunca nos imaginamos el impacto en el consumidor extranjero” afirma. Es tanto así que en ETN estos canales de distribución internacionales representan un 60 % de sus ventas anuales. 

En este rubro también están incluídos los hoteles, como la línea de Marriott en Costa Rica, en la que hacen presencia. “Estamos en sus spas, lo que al principio nos pareció curioso. Pero ellos ofrecen una experiencia de relajación que finaliza con opciones de compra de vestidos de baño, cremas y joyería. Con todo y la pandemia, estos puntos de venta fueron muy positivos en 2021”, dice Orduz.

‘Slow Jewelry’ en Centro América

En la esencia de ETN, que en su primera etapa se llamó Etniko, siempre estuvo la conciencia ambiental. Hoy siguen el camino de slow jewelry, una manera de frenar el consumo masivo de joyería y no desperdiciar recursos en el proceso de producción.

“La pandemia nos confirmó la importancia de ir un poco más lento. Por eso bajo la idea de slow jewelry hacemos solo dos colecciones al año y una intermedia más pequeña. Nos tomamos el tiempo de analizar cuántas piezas debemos sacar y sobre la marcha vamos produciendo, así evitamos el desperdicio Y como somos zero waste, si en algún punto del proceso se daña una pieza no se desecha sino que se funde y se vuelve a hacer desde cero” expresa Orduz.

Todas las piezas de ETN son pulidas y terminadas a mano, con bases de peltre y bronce, doble baño de oro de 24 quilates y recubiertas con una laca selladora y protectora. Además, usan combinaciones con piedras naturales.

Con esta fórmula han cosechado éxitos en Costa Rica durante estos nueve años. El paso siguiente fue América Central. Gracias a su participación en ferias de moda, Carolina conoció a Danilo´s Fine Leather, un grupo familiar de Honduras que trabaja marroquinería.

“Surgió la idea de trabajar juntos así que hicimos una colaboración con pulseras para la fundación de ellos. También tienen una tienda en el aeropuerto de Honduras así que ahí estamos. Luego conocimos una tienda conceptual en Guatemala. Después llegó el contacto de Panamá. Todo ha sido increíble”, dice la colombiana.

ETN en Colombia

Después de cursar una maestría en comunicación y mercadeo de moda en Barcelona, y regresar a Costa Rica, Carolina supo que era hora de replantear su futuro y finalmente arribar con sus joyas a Colombia, el lugar en donde todo empezó.

“Me daba miedo llegar a Colombia porque hay muchas marcas. Pero mi mamá, que es más arriesgada, me motivó. Y sí, hay varias marcas pero también distintos gustos y compradores”, confiesa Orduz.

Así ETN llegó a tiendas multimarca y concept stores en Bogotá, Cali y Barranquilla. Además, hacen parte de la oferta de Dueto Galería en el Aeropuerto El Dorado. “Fue difícil al comienzo porque la marca no se conocía. Pero entendimos que hay lugares en los que la gente no llega buscando una marca en específico sino una pieza especial y se dejan guiar por el vendedor. Ahí es cuando preferían ETN”.

Para este febrero, Orudz espera inaugurar su primera tienda propia en Bogotá, y en abril será el lanzamiento de la primera colección de joyas 2022, convencida del producto de calidad que ofrece: piedras certificados y cuidado especial en el tema antialérgico. “Cuidamos mucho todo lo que comemos pero a veces no lo que nos ponemos, lo que también tiene un efecto en nosotros. Sobre todo algo tan íntimo como una joya”, finaliza.

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febrero
18 / 2022